Una mujer de 68 años se ha convertido en la primera víctima mortal del virus del Nilo en Extremadura en 2026. El Servicio Extremeño de Salud (SES) ha confirmado además un nuevo contagio en el área de Don Benito-Villanueva.
Con esta notificación, la comunidad autónoma suma 24 casos confirmados de fiebre del Nilo Occidental en lo que va de año, según los datos difundidos este mediodía por el SES. La cifra llega en plena época estival, cuando la actividad de los mosquitos transmisores suele ser más intensa.
Qué ha confirmado el Servicio Extremeño de Salud
La fallecida pertenecía al Área de Salud de Don Benito-Villanueva y se encontraba ingresada en el Hospital de Don Benito-Villanueva de la Serena. El nuevo caso notificado, un varón de 77 años de la localidad de Don Benito, no ha requerido ingreso hospitalario.
En total, tres personas permanecen hospitalizadas por esta enfermedad: dos en el Hospital de Don Benito y una en Mérida. El SES no ha precisado el estado clínico de los tres pacientes ingresados.
El año pasado, la región contabilizó 39 casos de fiebre del Nilo Occidental y cinco fallecidos, según los datos difundidos por el propio servicio autonómico de salud. La vigilancia actual se mantiene en una zona que ya tuvo actividad del virus en ejercicios anteriores.
El SES eleva a 24 los casos confirmados en 2026 y mantiene la vigilancia en el área de Don Benito-Villanueva, donde se ha producido la primera muerte.
¿A quién afecta y cómo se vigila?
El virus del Nilo Occidental se transmite a las personas a través de la picadura de mosquitos infectados. La mayor parte de los contagios cursa sin síntomas, pero los cuadros graves afectan sobre todo a personas mayores y a pacientes con enfermedades previas.
El SES mantiene activa la vigilancia en Don Benito-Villanueva, la zona con mayor acumulación de casos. En la práctica, esto supone intensificar los controles y reforzar las recomendaciones de prevención entre la ciudadanía.
Las medidas habituales incluyen usar repelente, vestir ropa que cubra brazos y piernas y eliminar acumulaciones de agua en viviendas y espacios cercanos. Estas precauciones son especialmente relevantes durante el amanecer y el atardecer, cuando los mosquitos presentan más actividad.
El contexto de la fiebre del Nilo en Extremadura
Los datos de 2026 se conocen después de un 2025 con 39 casos y cinco fallecidos en la comunidad, según el SES. La fiebre del Nilo Occidental es una zoonosis: una infección que se transmite de animales a personas, principalmente por la picadura de mosquitos que han estado en contacto con aves infectadas.
La situación afecta de manera directa a los residentes de la zona, en especial a la población mayor y a quienes padecen patologías crónicas. No todas las personas picadas desarrollan síntomas, pero conviene vigilar la aparición de fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares o molestias neurológicas tras una picadura.
Por el momento, el SES no ha anunciado nuevas restricciones. Su comunicado actualiza los casos y confirma que la vigilancia sigue activa, a la espera de cómo evolucione la actividad del mosquito en las próximas semanas.
La evolución de la temporada, por tanto, marcará las próximas decisiones. Conviene seguir los avisos oficiales y acudir al centro de salud si aparecen síntomas compatibles después de sufrir una picadura.
La coordinación entre los servicios de salud pública y los ayuntamientos de la zona será clave para controlar los focos de cría del mosquito. Las actuaciones en aguas estancadas y en zonas húmedas suelen reducir la densidad de insectos en pocos días.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: Extremadura confirma 24 casos de virus del Nilo y una primera víctima mortal en 2026.
- 👥 Quiénes son los afectados: Residentes del Área de Salud de Don Benito-Villanueva, mayores y pacientes con patologías previas.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Se mantiene la vigilancia sanitaria y el refuerzo de las medidas contra las picaduras.




