El cuidado de los perros resiste mejor que muchos bolsillos: un estudio del Royal Veterinary College lo confirma. Ante la subida del coste de vida, los dueños recortan antes en su propia vida que en la de su mascota.
La investigación encuestó a 770 hogares del Reino Unido con perros que llegaron como cachorros durante la pandemia. Los datos, recogidos entre noviembre de 2022 y enero de 2024, muestran una tendencia clara: el vínculo pesa más que la inflación.
¿Qué ha medido el estudio del Royal Veterinary College?
El equipo analizó el gasto en catorce aspectos del cuidado canino: alimentación, adiestramiento, peluquería, seguros, atención preventiva, apoyo conductual, consultas veterinarias y servicios de día. No se quedaron solo en la intención: compararon cómo la crisis había tocado el estilo de vida de las familias y cómo había tocado a los perros.
La conclusión principal es contundente. El 33,6% de los dueños reconoce que la crisis afectó más a su estilo de vida familiar que al manejo de su perro. Solo un 12,4% dijo que el impacto negativo llegó al cuidado del animal, y más del 80% aseguró no haber hecho cambios por las presiones económicas.
Dónde se notan ya los primeros recortes
Aunque la mayoría protege a su perro, el estudio detecta las primeras grietas. Un 21,2% canceló un adiestramiento previsto o dejó de buscar asesoramiento profesional. El 16,6% redujo la cobertura del seguro, cambió a una póliza más barata o la canceló. Otro 15,7% usó menos paseadores o guarderías, y el 15,6% espació las visitas al peluquero.
La atención veterinaria también entra en la lista de cambios. Entre quienes tuvieron un perro con problemas de salud en los nueve meses previos, el 14,8% buscó más información en internet antes de acudir al veterinario, usó remedios caseros o retrasó una visita. El 8,8% hizo lo mismo con el apoyo conductual.
El vínculo con el perro aguanta, pero la prevención veterinaria es la primera línea que empieza a ceder.
Qué significa esto para el bienestar de tu perro
El contexto es importante. Las protectoras británicas ya habían avisado de que la inflación podía golpear el cuidado de las mascotas, y este estudio pone cifras a esa preocupación. Rowena Packer, autora principal del Royal Veterinary College, lo resume: los dueños fueron casi tres veces más propensos a recortar en su propio estilo de vida que en el cuidado de su perro.
La lectura con criterio es agridulce. Por un lado, confirma que los perros son familia. Por otro, los recortes se concentran en prevención, adiestramiento y seguros; si se mantienen en el tiempo, pueden convertirse en problemas de salud más graves y más caros.
Por eso, si tu economía se aprieta, no tomes decisiones en solitario. Habla con tu veterinario antes de retrasar una vacuna, un chequeo o un tratamiento preventivo. Muchas clínicas ofrecen planes de salud o fraccionamiento, y priorizar la prevención suele salir más barato que esperar a una urgencia.
El estudio no es solo una foto del Reino Unido: es un aviso para cualquier hogar con animales en plena subida de precios. Proteger a tu perro no significa sostener todos los extras, pero sí mantener lo esencial: alimentación adecuada, vacunación, desparasitación y atención veterinaria temprana.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Confirma que el vínculo con el perro resiste incluso en plena crisis económica.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: La prevención veterinaria no debe ser lo primero que ceda.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: Los recortes en seguros, adiestramiento o visitas pueden salir caros a largo plazo.



