De Kaká a Hazard: la lista negra de los fichajes que arruinaron al Real Madrid en lo deportivo y lo económico

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James, la estrella de un solo verano

James Rodríguez llegó al Real Madrid en el verano de 2014 como el producto más cotizado del mercado: el club pagó 80 millones de euros al Mónaco por la Bota de Oro del Mundial de Brasil, la gran sensación de aquel torneo con seis goles. Su presentación en el Bernabéu reunió a más de 45.000 aficionados, pero aquel estallido duró exactamente una temporada. Bajo Ancelotti firmó 17 goles y 18 asistencias, números de estrella; con la llegada de Benítez y después de Zidane, las lesiones y la competencia en el centro del campo le arrinconaron en el banquillo. El técnico francés construyó su once en torno a Casemiro, Kroos y Modrić, y el colombiano dejó de tener hueco: en su última campaña, la 2019-20, apenas disputó 14 partidos, fue titular en solo cinco de Liga y acabó pidiendo quedarse fuera de las convocatorias.

El desaguisado económico fue de manual. Cedido al Bayern en 2017 por dos temporadas a cambio de 13 millones, el club alemán disponía de una opción de compra de 42 millones que nunca llegó a ejecutar: el propio James solicitó que no se activara y regresó a Madrid convertido en un problema. En septiembre de 2020 el Real le vendió al Everton por unos 25 millones, apenas un tercio de lo invertido seis años antes, con 55 millones de diferencia entre el precio de compra y el de venta y sin contar la ficha que el club siguió abonando mientras tanto. En sus cuatro campañas en el Bernabéu sumó 125 partidos y 37 goles, pero casi todos en su año de estreno; después fue un convidado de piedra que celebró nueve títulos, entre ellos dos Champions, desde la grada o fuera de la lista. La estrella de un solo verano quedó como el ejemplo perfecto de compra por impulso tras un Mundial.