La osteoartritis en gatos tiene un nuevo aliado: un ensayo con 307 gatos confirma que relfovetmab alivia el dolor durante nueve meses.
Qué ha demostrado el ensayo con relfovetmab
El trabajo es un estudio de campo prospectivo, aleatorizado, multicéntrico, doble ciego, y controlado con placebo. Durante nueve meses se evaluó la eficacia y la seguridad de relfovetmab (Portela, de Zoetis), un tratamiento inyectable que se administra por vía subcutánea cada tres meses para el control del dolor asociado a la osteoartritis o artrosis. Los resultados se han dado a conocer a través del medio especializado Animal's Health.
En el ensayo participaron 307 gatos de propietarios particulares, con una edad media de 11 años y con osteoartritis confirmada clínica y radiográficamente. Se repartieron al azar en dos grupos: 153 recibieron el tratamiento, a una dosis ajustada al peso de cada animal, y 154 recibieron placebo.
Los números fueron claros. El 73% de los gatos tratados mejoró en el día 90, frente al 47% del grupo placebo. La diferencia fue estadísticamente significativa, con una odds ratio de 3,08, un indicador estadístico que mide cuántas veces es más probable obtener ese resultado con el tratamiento.
Por qué la osteoartritis en gatos está infradiagnosticada
Merece la pena mirar el dato con perspectiva. La osteoartritis felina es una enfermedad crónica y degenerativa. No se cura, se gestiona. Y lo que se busca con un tratamiento así no es un alivio de unos días, sino un control que se mantenga en el tiempo.
El dolor de un gato no se ve a simple vista: se nota cuando deja de saltar al sofá. Aliviarlo a largo plazo le cambia la vida.
El problema es que, en la mayoría de los casos, nadie lo ve venir. Los gatos son especialistas en disimular el dolor: forma parte de su instinto de supervivencia. Por eso la osteoartritis está infradiagnosticada en muchísimos gatos que llevan años conviviendo con ella.
Las señales son sutiles. Menos ganas de saltar, rigidez al levantarse, menos tiempo acicalándose o más horas escondido. Ante cualquier cambio de comportamiento en un gato mayor, lo mejor es acudir a tu veterinario para que lo valore.
Lo que dice la evidencia y qué puedes hacer tú
En investigación clínica, el ensayo doble ciego es la referencia de máxima calidad: ni los dueños ni los veterinarios sabían qué animal recibía el tratamiento, y los resultados se compararon con un grupo sin medicación real. Con 307 gatos de edades y casas distintas, es una evidencia bastante más sólida que la de estudios pequeños o de laboratorio.
Eso sí, conviene mantener la perspectiva. Es un ensayo de seguimiento muy valioso, pero no es una cura ni sustituye todo lo demás. El abordaje del dolor articular combina varias cosas: controlar el peso y adaptar la casa (rampas, camas blandas, areneros de fácil acceso) junto al plan que paute el veterinario.
Y una advertencia que no me canso de repetir. Ojo con esto: nunca le des a tu gato un analgésico pensado para personas, porque muchos son tóxicos para ellos. El tratamiento, la dosis y la pauta los decide siempre un profesional. Ante cualquier síntoma o duda, lo mejor es acudir a tu veterinario.
Si convives con un gato senior, apunta esta idea: revisión veterinaria al menos una vez al año y nada de dar por hecho que se mueve menos porque se hace mayor. Mejor prevenir.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Porque la ciencia también mira a los gatos mayores, los grandes olvidados de muchas consultas.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: La osteoartritis no se cura, se controla; ante cualquier cambio en tu gato senior, acude a tu veterinario.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: Detectar el dolor a tiempo y no automedicar sigue siendo la mejor herramienta en casa.



