1Compra solo los reclamos de la vuelta al cole y esquiva las estanterías trampa
Los reclamos de la vuelta al cole son la única parte de la campaña que merece la pena aprovechar sin remordimientos: artículos como el chándal de Aldi por 7,99 euros, los vaqueros a 6,99 o las zapatillas a 9,99, y las mochilas que El Corte Inglés ha rebajado hasta un 60% se venden por debajo del margen habitual para que el cliente entre en la tienda. Eroski ha destinado 26 millones de euros a estas promociones, el equivalente al 19% de sus ventas de septiembre, y ahí está el truco: el supermercado sacrifica el beneficio del material escolar y la papelería, que suponen más del 60% de sus ventas promocionales, para que el resto de la cesta, la formada por productos con mayor margen, pague la fiesta. Quien entra solo a por el reclamo sale ganando; quien se deja arrastrar por el cartel de "stock limitado" convierte un ahorro de diez euros en un gasto de cincuenta.
La segunda parte del juego está en las estanterías trampa, pensadas para que lo no previsto acabe en el carro. Los básicos de la compra semanal, como la leche o el pan, se colocan al fondo del local para obligarte a cruzar todo el pasillo y exponerte a las cabeceras de góndola, repletas de ofertas llamativas de bollería y snacks. La zona de los ojos, la segunda y tercera balda, la reservan los fabricantes que pagan por ella, mientras lo más barato se esconde en las estanterías inferiores y los productos infantiles se sitúan a la altura de los niños para que pidan. La regla es simple: solo entra en el carro lo que estaba anotado en la lista, venga de donde venga, y se esquivan las cajas, la trampa final donde la fatiga de decidir dispara las compras impulsivas de última hora.
