Septiembre se ha convertido en el mes de los reencuentros con viejas fórmulas y de las sorpresas inesperadas en el catálogo de Netflix. La plataforma ha programado una tanda de estrenos que mezcla true crime de autor, adaptaciones literarias, acción con trasfondo social y comedias románticas que nadie esperaba. Esta lista reúne cinco títulos que ya están dando que hablar, tanto por sus nombres potentes —Ryan Murphy, Nicole Kidman— como por propuestas más modestas que han escalado posiciones gracias al boca a boca.
El criterio de selección ha sido tan variado como la propia programación: incluye desde la segunda entrega de una antología criminal que busca repetir el fenómeno de Dahmer hasta una docuserie que ha llegado con una etiqueta confusa y que conviene aclarar. También hay hueco para un thriller que recupera la acción de los ochenta con una mirada crítica y para una comedia basada en una conversión religiosa real. Son historias que funcionan como entretenimiento inmediato, pero que invitan a hablar de ellas mucho después de los créditos.
1Monsters: Menéndez, el true crime que vuelve a enganchar a España
Monstruos: la historia de Lyle y Erik Menéndez aterrizó en Netflix el 19 de septiembre como la segunda entrega de la antología true crime de Ryan Murphy e Ian Brennan, con la presión de repetir el fenómeno de *Dahmer*, que superó los mil millones de horas vistas. En nueve episodios reconstruye el doble parricidio cometido en 1989 en la mansión familiar de Beverly Hills y el juicio que en 1996 condenó a cadena perpetua a los hermanos, con Javier Bardem y Chloë Sevigny como los padres asesinados y los casi desconocidos Nicholas Alexander Chavez y Cooper Koch como Lyle y Erik. La materia prima ya era perfecta para el género: herencia millonaria, denuncias de abusos sexuales, gastos desenfrenados y un circo mediático que convirtió la vista en un espectáculo televisivo, ingredientes que la serie maneja con la estética reconocible de Murphy.
El estreno se convirtió en la serie número uno de Netflix en todo el mundo, con 12,3 millones de visualizaciones en sus primeros cuatro días, y se mantuvo en lo más alto del ranking global durante dos semanas. No fue un éxito pacífico: Erik Menéndez la calificó de difamación y la familia denunció "mentiras flagrantes", sobre todo por el apunte de una relación incestuosa entre los hermanos. Pese a la polémica, el quinto episodio, un plano secuencia de 36 minutos sobre el testimonio de Erik ante su abogada, cosechó elogios casi unánimes, y la serie reavivó el interés por un caso dormido hasta el punto de impulsar su revisión judicial: meses después, la fiscalía de Los Ángeles reabrió el expediente y en mayo de 2025 los hermanos fueron resentenciados a 50 años, con opción real de libertad condicional.
