5Alcossebre, naturaleza y calas vírgenes en el norte de Castellón
Alcossebre, en el término de Alcalà de Xivert, al norte de Castellón y a un paso de Peñíscola, concentra en unos diez kilómetros de costa lo que muchos buscan sin éxito en el Mediterráneo: playas urbanas con bandera azul y, al sur, el litoral sin construir de la Sierra de Irta, más de doce kilómetros de acantilados y calas vírgenes que la convierten en la última franja salvaje de la Comunidad Valenciana. Cala Blanca, Cala Mundina o Cala Argilaga se alcanzan a pie por el sendero costero o en kayak desde el puerto de Las Fuentes, y no tienen chiringuitos ni paseo marítimo: solo agua transparente, rocas calizas y praderas de posidonia, un lujo para el esnórquel que aquí se practica casi en soledad. La playa de Las Fuentes, además, guarda un rasgo único: manantiales de agua dulce que brotan de la arena a pocos metros de la orilla.
Septiembre es el mes que reconcilia el calor del verano con los precios de temporada baja. El agua mantiene una media de unos 25-26 grados y las máximas rondan los 27, así que el baño sigue siendo protagonista mientras el pueblo se vacía de aglomeraciones. Las cinco playas grandes, entre ellas El Carregador, con bandera azul ininterrumpida desde hace 39 años, conservan el socorrismo hasta finales de mes, pero sin la toalla pegada a la toalla de agosto. En la primera quincena, las fiestas patronales, del 5 al 13 de septiembre, llenan las noches de verbenas, moros y cristianos y mascletàs; a partir de mediados de mes, en cambio, el paseo marítimo recupera el ritmo local y los alojamientos frente al mar aplican tarifas fuera de temporada, con las calas vírgenes de la Sierra de Irta como recompensa final.
