2Mojácar, el pueblo blanco donde el sol no descansa en septiembre
Que Mojácar sea la apuesta segura del listado se explica con cifras: el municipio almeriense acumula más de 3.000 horas de sol al año y septiembre no defrauda, con una media de 315 horas de sol y máximas que rondan los 27 °C, mientras el agua del Mediterráneo se mantiene en torno a los 24-25 °C, más cálida que el propio ambiente en buena parte del mes. La costa, que se extiende 17 kilómetros desde la marina de la Torre hasta Sopalmo, luce cinco banderas azules —El Cantal, Lance Nuevo, Marina de la Torre, Venta del Bancal-Las Ventanicas y Descargador— y pertenece a una de las regiones más secas de Europa, así que las nubes son la excepción. Además, el servicio de socorrismo se mantiene hasta mediados de septiembre y los fines de semana posteriores: el verano, aquí, se alarga más de lo que marca el calendario.
Septiembre es también el mes en que Mojácar recupera el equilibrio: acabada la fiebre de agosto, el mes más caro del año, los alojamientos ajustan tarifas y se encuentran noches desde unos 20 euros y apartamentos por debajo de los 40, con caídas medias que rondan la mitad respecto al pico estival. El destino ofrece entonces dos caras en una: el pueblo blanco encaramado a 170 metros, con su laberinto de callejuelas moriscas y el indalo pintado en las fachadas, y la playa moderna a dos kilómetros, con paseo marítimo, chiringuitos y calas más tranquilas hacia el sur. Miembro de la red de Pueblos más Bonitos de España desde 2013, Mojácar permite combinar la toalla con el aperitivo en una plaza con vistas al Mediterráneo, sin aglomeraciones, cuando el termómetro sigue invitando al baño.
