Si te preguntas por qué los precios no bajan pese a la oferta, Andrés Jaque apunta a la financiarización del mercado. El decano de Arquitectura de Columbia sostiene que la crisis de vivienda en España no se resuelve construyendo más, sino cambiando el modelo económico de la vivienda.
Jaque no es un desconocido: Andrés Jaque dirige la escuela de Arquitectura de Columbia desde 2022, una de las más influyentes del mundo. En una entrevista con El HuffPost tras el Congreso Mundial de Arquitectura, explicó su tesis. El mercado de la vivienda, dice, ya no funciona como un mercado de casas: funciona como un mercado de activos financieros.
Apunta esta idea. La vivienda se convirtió en un producto financiero premium durante la primera década de los 2000. Los mercados necesitaban nuevos productos alternativos a la renta variable, y la vivienda era una buena opción.
Eso explica por qué no basta con construir más. Si una ciudad levanta miles de viviendas pero el suelo, la financiación y los fondos de inversión buscan maximizar la rentabilidad, los precios pueden seguir altos. La crisis, insiste Jaque, no es de oferta: es de estructura económica y de segregación.
Por qué no bajan los precios de la vivienda
La subida del alquiler y de la compra no se explica solo por la falta de pisos disponibles. Jaque lo resume con un dato demoledor: 'la crisis de vivienda está muy relacionada con los mercados financieros'. Es decir, el precio ya no depende solo de cuántas se construyan, sino de cuánto dinero institucional quiere entrar en el ladrillo.
El arquitecto recuerda que en la primera década de los 2000 los mercados financieros buscaban alternativas a la renta variable. Y encontraron en la vivienda un refugio con alta rentabilidad. La vivienda se convirtió en un producto que no tiene nada que ver con las necesidades de quien busca casa, sino con la rentabilidad esperada.
En la vivienda, el precio ya no depende solo de cuántas casas se construyen: depende de cuánto dinero financiero quiere entrar en el ladrillo.
Aquí está la clave: el marco que creó el problema no puede dar la solución. Construir más vivienda no rompe la lógica financiera. Para Jaque, hay que regular y pensar la vivienda como cuestión de democracia y justicia doméstica, no como optimización de rentabilidad.
De la crisis de 2008 al auge de los arquitectos estrella
La crisis de 2008 dejó una herida que sigue abierta. Según Jaque, se culpó a los arquitectos estrella de un proceso mucho más complejo. La crisis de 2008 se usó como cabeza de turco para no hablar de las leyes del suelo ni de la ciudad como promoción política local.
Esa excusa, sostiene el decano, sirvió después para eliminar casi por completo los concursos públicos de arquitectura. Hoy las constructoras se quedan directamente con los encargos, y los barrios se llenan de bloques idénticos. España ha educado la mejor red de arquitectos del mundo que, sin embargo, no puede trabajar en proyectos públicos.
Jaque lamenta que un periodismo 'muy vago' simplificara la historia. El 99,9% de los arquitectos no son Frank Gehry ni Zaha Hadid. Trabajan con compromiso social, pero han sido apartados de la actividad pública.
La regulación pendiente y el papel de la arquitectura
El diagnóstico de Jaque conecta con un malestar real. En España, la vivienda se ha alejado de su función social y se ha convertido en un activo para inversores. Lo que hace veinte años era un mercado local, hoy está marcado por fondos de inversión y grandes propietarios. Por eso, construir más pisos sin tocar la financiación no garantiza que una persona joven pueda pagar un alquiler.
La solución, según Jaque, pasa por la regulación y por otros modelos. No se trata de demonizar a todos los actores, sino de equilibrar la balanza: más concursos públicos, más participación ciudadana y menos lógica de optimización de la rentabilidad. Lo explica con una advertencia: el 99,9% de los arquitectos no son estrellas del starchitect, sino profesionales que quieren aportar servicio a la sociedad.
Ojo con esto. La próxima vez que escuches que la solución es simplemente edificar más, pregúntate quién compra, quién financia y quién fija el precio. Esa es la discusión que Jaque quiere poner sobre la mesa.
El reto, admite, es enorme. Las crisis climática y ecosistémica no van a desaparecer. Lo que toca, dice, es abordarlas con garantías políticas, conocimiento y participación. Y hoy por hoy, ni las instituciones ni las constructoras están contando con los arquitectos.
🏠 Las llaves de la noticia
- 🔑 Qué te importa: El precio de la vivienda no depende solo de la oferta, sino de la lógica financiera que la rodea.
- 💡 Por qué te importa: Mientras la vivienda sea un activo para inversores, construir más pisos no garantiza bajadas de precio para los inquilinos.
- 📊 Apunta estas cifras: El 99,9% de los arquitectos no son estrellas y, según Jaque, no pueden trabajar en proyectos públicos en España.



