Zendaya es ya uno de los nombres más reconocibles de Hollywood, pero su estatus actual no es fruto de un único éxito, sino de una carrera construida con elecciones inteligentes. De sus inicios en la factoría Disney ha pasado a alternar blockbusters, dramas íntimos y musicales con una naturalidad que pocas actrices de su generación pueden presumir. Esta lista recorre cinco títulos que explican ese salto: desde la superproducción que la convirtió en la reina de la taquilla hasta el pequeño drama rodado en plena pandemia que demostró que podía sostener un filme casi sin ayuda.
El criterio que une estas películas no es el del ranking de calidad, sino el del momento clave en su carrera. Cada una de ellas la situó en un territorio nuevo: la hizo heredera de una franquicia legendaria, la enfrentó a gigantes de la ciencia ficción, la emparejó con un icono pop del peso de Tom Holland o le permitió demostrar que su presencia imponía incluso bajo una capa de maquillaje y un traje de neopreno. Son, en definitiva, las cintas que la encumbraron como estrella absoluta, capaces de surfear entre el cine de autor y el entretenimiento masivo sin perder su identidad.
3Malcolm & Marie (2021)
Rodada en plena pandemia, Malcolm & Marie es uno de los proyectos más personales y arriesgados de la carrera de Zendaya. Tras el parón de la segunda temporada de Euphoria, la actriz llamó a Sam Levinson para proponerle rodar algo durante el confinamiento; de aquella idea nació este drama en blanco y negro de solo dos personajes, filmado en catorce días en una casa de Carmel (California) con un equipo que nunca superó las doce personas sobre el set. Zendaya, además de protagonista, ejerció de productora, se vistió y maquilló a sí misma y puso dinero de su bolsillo: el filme, presupuestado en unos 2,5 millones de dólares, se vendió después a Netflix por 30. El resultado es un duelo interpretativo de una sola noche, heredero de ¿Quién teme a Virginia Woolf?, en el que la intérprete, hasta entonces asociada a papeles adolescentes, se estrenaba por fin como adulta ante la cámara.
Su trabajo como Marie, la pareja y musa del director protagonista, una adicta en recuperación cuya historia inspira la película de Malcolm, le valió la nominación al Critics' Choice a mejor actriz y el premio Virtuoso del festival de Santa Bárbara, y su compañero John David Washington le entregó además el galardón #SeeHer en la misma gala. Frente a los monólogos grandilocuentes de su partenaire, Zendaya construye a Marie desde la contención: furia silenciosa, miradas, lenguaje corporal y silencios que transmiten el dolor que el guion no dice. La crítica coincidió en que su presencia sostenía el filme pese a los excesos verbales de Levinson, y convirtió el debate sobre quién posee una historia —el artista o su musa— en el verdadero pulso de la cinta. Por eso, pese a las reseñas divididas, Malcolm & Marie queda como la gran prueba de su madurez interpretativa.
