Hay una receta que ha pasado de Xiaohongshu y Douyin a TikTok e Instagram a velocidad de scroll. Son los Shanghai Butter Rice Cakes, las tortitas de arroz con mantequilla que se han convertido en la receta viral de TikTok que todos quieren probar.
Lo que las hace adictivas no es un ingrediente raro ni una técnica imposible. Es su textura: por fuera quedan bien caramelizadas y crujientes; por dentro, conservan ese punto masticable y elástico típico del mochi. El secreto está en el arroz glutinoso, que al triturarse desarrolla una estructura masticable que recuerda al mochiko japonés. La mantequilla a temperatura ambiente ayuda a que los bordes se doren sin resecarse.
Triturar el arroz cocido no tiene misterio: con un tenedor o un procesador consigues una pasta pegajosa en un par de minutos. Al añadir el azúcar y el huevo, la masa queda húmeda pero estable, lista para formar montoncitos y hornear. No necesitas harina, ni gluten, ni reposo: en total, menos de 10 minutos de preparación activa.
El nombre puede sonar a fusión moderna porque lo es. En China, el mochi de mantequilla se popularizó en Xiaohongshu y Douyin, las dos redes sociales que marcan tendencia antes que TikTok; de ahí saltó a Instagram y a los perfiles de cocina rápida. En Corea se le llama butter tteok, y en Filipinas convive con una tradición de dulces de arroz que refuerza esa idea de postre viajero.
Allí las llaman 'Shanghai butter mochi' y en Corea circulan como 'butter tteok'. Su origen es reciente, pero mezcla influencias de de varias cocinas: la repostería asiática con arroz, la mantequilla francesa y el toque dulce que recuerda a los postres filipinos. El resultado es una galleta dorada y crujiente por fuera, con un centro chicloso que no se olvida.
Se preparan en 35 minutos y salen unas 12 galletas medianas. Perfectas para una merienda, para acompañar un café o para un postre creativo con fruta y nata. Si te animas a prepararlas, apunta bien las cantidades: la receta es fácil, pero el punto justo de mantequilla y azúcar marca la diferencia.
Yo la he probado tal cual, sin vainilla, y el sabor recuerda a los panqueques de arroz de los puestos callejeros de Shanghái. Eso sí, no caigas en la tentación de hacerlas muy grandes: con 12 piezas medianas el centro queda chicloso y el exterior crujiente; si las haces enormes, el centro puede quedar pastoso.
El secreto de estas tortitas no está en un ingrediente raro, sino en dejar que el arroz se convierta en una masa elástica y en hornear hasta que los bordes se doren.

Ingredientes
- 200 g de arroz cocido blanco, sin sal
- 60 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 60 g de azúcar
- 1 huevo
- 1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)
- 1 pizca de sal
Cómo preparar los Shanghai Butter Rice Cakes, paso a paso
- Precalienta el horno a 180 °C y prepara una bandeja con papel vegetal.
- Coloca el arroz cocido en un bol. Tritúralo con un tenedor o con un procesador hasta conseguir una pasta pegajosa.
- Añade la mantequilla y el azúcar al arroz. Mezcla bien hasta que se integren por completo.
- Incorpora el huevo y la esencia de vainilla. Añade la pizca de sal y remueve hasta obtener una masa homogénea y húmeda.
- Con ayuda de una cuchara, forma montoncitos pequeños de masa sobre la bandeja. Deja espacio entre ellos.
- Con los dedos ligeramente humedecidos, dales forma de galleta, presionando con suavidad.
- Hornea durante 20 minutos o hasta que los bordes estén dorados y la superficie crujiente.
- Deja enfriar sobre una rejilla antes de manipularlas: al salir del horno están blandas, pero se endurecen al enfriar.
- Consejo técnico: si quieres un extra de crujiente, pincela ligeramente con mantequilla derretida antes de hornear.
Trucos para que salgan perfectas
Estas tortitas se conservan hasta 3 días en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Si las quieres bien crujientes, añade un absorbente de humedad apto para alimentos, como una bolsita de sílice para uso alimentario. Y si te animas, acompáñalas con un café, un té aromático o un poco de nata y fruta fresca: la base es tan versátil que funciona también como postre creativo.
Salen unas 12 galletas medianas y cada una ronda las 85 kcal. Son ligeras, así que no hay excusa para no repetir. Eso sí, déjalas enfriar del todo antes de guardarlas para que no pierdan el punto crujiente.
El consejo de la mantequilla derretida antes de hornear funciona de verdad: crea una capa fina que carameliza los bordes y realza el sabor a mantequilla. Si usas arroz del día anterior, el almidón se ha asentado y la masa queda aún más elástica; solo asegúrate de que el arroz no llevara sal.
¿Alérgenos? Esta receta lleva huevo y lácteos. Si necesitas una versión sin lactosa, puedes probar con mantequilla vegetal, aunque el resultado no será exactamente igual de aromático.
🍽️ La ficha de la receta
- 🍴 Plato: Shanghai Butter Rice Cakes.
- 👥 Raciones: 12 galletas medianas.
- ⏱️ Tiempo: 35 minutos.
- 📊 Dificultad: Fácil.




