Te ha pasado: le cuentas a tu pareja que algo te ha dolido y acabas defendiendo tu derecho a sentirte. La psicóloga Bea Ruiz explica qué hay detrás de las discusiones de pareja que se convierten en juicios.
Ruiz, divulgadora en TikTok, lo resume con una idea que me ha hecho repensar más de una conversación: hay una diferencia enorme entre resolver y tener la razón. Y aprender a verla, asegura, cambia por completo la manera en la que vives las discusiones.
Querer ganar o querer resolver: la diferencia que lo cambia todo
El problema de fondo no es discutir. Como recuerda la psicóloga María Esclapez en su libro 'Me quiero, te quiero', discutir no es malo ni señal de que una relación va mal: ayuda a negociar y aclarar las cosas. Pero una cosa es discutir y otra muy distinta convertir cada charla incómoda en un juicio. Ahí la conversación deja de ser sobre el daño y pasa a ser sobre si tienes derecho a sentirte mal.
Si le dices a tu pareja que algo te ha dolido y su primera reacción es explicarte todas las razones por las que no deberías sentirte así, cuidado. Te dirá que era una broma, que lo has malinterpretado, que no era su intención. O el clásico: 'No se te puede decir nada, eres demasiado sensible'. Suena a excusa. Y normalmente lo es.
Según Bea Ruiz, la diferencia está en que una persona que solo quiere tener la razón necesita demostrar que tu emoción no es válida y que el problema no es lo que hizo, sino cómo lo has interpretado tú. Consigue así poner el problema en tu tejado y esquivar su responsabilidad. A eso se le llama, sin edulcorantes, proteger el ego.
Quien convierte cada discusión en un juicio no busca entenderte ni solucionar nada: está protegiendo su ego.
En cambio, quien quiere cuidar la relación hace lo contrario. Bea Ruiz lo describe con una claridad que duele: primero intenta entender qué ha pasado para que te sientas así. Sabe que una cosa es su intención y otra muy distinta el impacto que ha tenido en ti. Porque se puede hacer daño sin querer hacerlo.
Ese matiz lo cambia todo. No va de culpa, va de daño causado. Y una relación no se construye si todas las conversaciones se convierte en un combate para ver quién gana. Lo confirman los Gottman, psicólogos expertos en relaciones de pareja.
Las frases que delatan al que solo quiere llevar la razón
Quizá ya las has escuchado más veces de las que te gustaría. 'Era una broma'. 'Lo has malinterpretado'. 'No era mi intención'. 'Eres demasiado sensible'. Si tu pareja responde así cuando le cuentas que algo te ha dolido, no está escuchando lo que le dices. Está montando su defensa.
El detalle que nadie te cuenta es que estas respuestas no buscan calmar el conflicto, sino invalidar tu emoción para que la conversación gire alrededor de si tienes o no derecho a sentirte como te sientes. Y una vez ahí, el problema ya no es lo que hizo. Eres tú, que lo has interpretado mal.
Ruiz lo dice sin rodeos: una persona que convierte cada conversación en un juicio para demostrar que no ha hecho nada malo no intenta entenderte ni solucionar nada. Está protegiendo su ego. La próxima vez que discutáis, pregúntate si quieres ganar o quieres arreglar lo que os hace daño.
Lo que dice la ciencia de las relaciones: no es culpa, es impacto
La idea no es un invento de TikTok. Los estudios de John Gottman, uno de los psicólogos más respetados en terapia de pareja, apuntan a algo parecido desde hace décadas: las relaciones no mejoran cuando alguien gana la batalla. Mejoran cuando los dos ponen de su parte para entender qué ha afectado al otro y reparar el daño.
Puedes ver el enfoque de Bea Ruiz en su perfil de TikTok. Y si quieres más contexto sobre el método Gottman, la entrada de Wikipedia de John Gottman es un buen punto de partida. Sin tecnicismos, la clave es una: en una discusión no hay medalla de oro.
🧠 Para soltarlo en la cena
La idea: Quien solo busca ganar la discusión está protegiendo su ego.



