Expulsión de periodistas en Marruecos: el Gobierno exige garantías tras el veto a TVE y EFE en Ceuta

La orden se comunicó de forma verbal y sin explicación formal, según denuncia RTVE. Moncloa confirma que la Embajada en Rabat negocia una solución y defiende el derecho a informar en la frontera.

Un equipo de RTVE y varios periodistas de EFE fueron obligados el sábado 15 de agosto a salir de Castillejos, la localidad marroquí de Fnideq situada a pocos kilómetros de Ceuta, mientras cubrían la presión migratoria en la zona. La orden se comunicó de forma verbal, sin ninguna explicación formal, y ha bastado para que el Gobierno español salga a defender la libertad de prensa.

Una expulsión sin papeles ni motivos claros

RTVE manifestó su 'más enérgico rechazo' a la decisión de obligar a su equipo a abandonar Castillejos sin un documento ni un motivo formal. Según explicó la corporación pública, la orden fue verbal, se amparó en 'cumplir instrucciones' y se ejecutó sin ninguna explicación adicional.

El presidente de RTVE, José Pablo López, calificó lo ocurrido de 'obstáculo de enorme gravedad a la libertad de prensa' y exigió a las autoridades marroquíes 'plenas garantías y el máximo respeto' para que los periodistas puedan ejercer su oficio con libertad en el entorno fronterizo.

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La respuesta del Gobierno español llegó horas después. Fuentes de Moncloa afirmaron que la Embajada de España en Rabat está en contacto permanente con los periodistas afectados y con las autoridades marroquíes y que se está buscando una salida al conflicto. El Ejecutivo defendió además que la libertad de prensa se protege 'en todo momento y en todas las partes del mundo'.

La expulsión ha ocurrido en un punto especialmente sensible. La frontera entre Ceuta y Marruecos concentra una de las mayores presiones migratorias del país, y Fnideq es el lugar donde suelen concentrarse personas que intentan entrar en la ciudad autónoma. La presencia de periodistas en esa zona resulta incómoda para las autoridades marroquíes, que controlan con firmeza el acceso a la franja fronteriza.

La orden no dejó ningún documento: solo una instrucción verbal para que los periodistas salieran de la zona, sin plazo ni cauce de recurso.

Por qué Ceuta convierte esta expulsión en un problema mayor

Ceuta no es un punto informativo más. La cobertura de los movimientos migratorios en la frontera sur es un asunto de derechos y de política exterior, dos terrenos en los que el Gobierno español no quiere ceder ante un socio tan estratégico como Marruecos. Sin embargo, la ausencia de una explicación formal por parte de Rabat deja la crisis en un limbo difícil de gestionar.

El hecho de que la orden se transmitiera sin un documento formal y se justificara con un 'cumplir instrucciones' es, para la parte española, el punto más preocupante. Sin un cauce administrativo, no hay recursos ni garantías de que el veto no se repita, y eso afecta a todos los medios que quieran trabajar en la zona. Las autoridades marroquíes no han emitido, por ahora, ningún comunicado público que aclare los motivos.

Al mismo tiempo, el lenguaje de Moncloa ha sido deliberadamente diplomático: no se habla de represalias ni de conflicto bilateral, sino de 'buscar una solución'. Es la forma que tiene el Ejecutivo de proteger a los periodistas sin romper el canal con Marruecos, imprescindible para la gestión migratoria y la cooperación antiterrorista.

Qué puede pasar a partir de ahora

No es la primera vez que la prensa sufre restricciones en la frontera de Ceuta. En los últimos años, los periodistas han trabajado con permisos limitados y controles constantes, sobre todo cuando se acercan operaciones de seguridad marroquíes. El precedente más repetido es el del control estricto de la zona sin motivos documentados, algo que RTVE ha pedido que se acabe de raíz.

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De momento, la Embajada en Rabat tiene la tarea de lograr que Rabat dé una versión oficial y permita el regreso de los equipos. El seguimiento de las próximas horas será clave, pero sin una fecha concreta para una respuesta marroquí. Lo que sí queda claro es que la libertad de prensa en la frontera sur ya no es solo un debate interno: se ha convertido en un asunto de diplomacia pública entre dos gobiernos.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: Marruecos expulsó de Castillejos a un equipo de RTVE y a varios periodistas de EFE que cubrían la presión migratoria cerca de Ceuta.
  • Por qué te importa: La libertad de prensa en la frontera sur y el acceso a información sobre una de las crisis migratorias más sensibles de España quedan en entredicho.
  • A quién afecta: A los equipos de RTVE y EFE desplazados, a sus medios y a la ciudadanía que sigue lo que ocurre en Ceuta.
  • Hacia dónde vamos: La Embajada en Rabat busca una solución y RTVE exige garantías para que la cobertura informativa pueda continuar.