En Ferraz ya no habla solo de agosto complicado. El miedo de fondo, reconocido en privado por dirigentes socialistas, es que después del verano llegue la imputación del PSOE como persona jurídica por el caso Leire.
La crisis migratoria de Ceuta y los incendios forestales mantienen al Gobierno en pleno desgaste. Pero en la cúpula socialista miran ya al otoño, convencidas de que el frente judicial puede recrudecer.
Qué es el caso Leire y por qué ahora preocupa más
Fuentes de la dirección socialista consultadas por EL PERIÓDICO admiten una posibilidad muy real de que el juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, termine imputando al PSOE como entidad jurídica. No haría falta que la causa apuntara a financiación ilegal: bastaría con que se acredite que las maniobras se hicieron con apoyo o bajo la dirección de Santos Cerdán, entonces número dos real del partido.
El caso Leire pone el foco en las gestiones de la periodista Leire Díez, conocida como la fontanera del PSOE. Su supuesto objetivo, según la investigación, era torpedear investigaciones o procesos judiciales que afectaban al presidente Pedro Sánchez o al partido. De confirmarse, el daño no se quedaría en una sola persona: tocaría de lleno a la estructura orgánica de Ferraz.
De qué tiene miedo Ferraz y a quién salpica
En Ferraz lo resumen en voz baja con una frase que ya circula entre cargos: 'Si nos imputan, aunque no sea por financiación ilegal, nos dejará muy tocados; sería el peor escenario posible, y en época preelectoral'. La actual dirección, con Rebeca Torró al frente de Organización, defiende la plena colaboración con la justicia y recuerda que el partido ha reforzado auditorías y controles internos.
El matiz que más inquieta es jurídico. El artículo 31 bis 2 del Código Penal solo exime a una organización si adoptó medidas de vigilancia antes del delito. Si los protocolos llegaron después, explican juristas, la persona jurídica queda expuesta pese a las auditorías recientes.
La imputación del partido no sería solo una derrota política: pondría la marca electoral del PSOE en el centro del sumario.
Las fuentes consultadas no aciertan a anticipar cuál debería ser la respuesta política. La actual dirección ha alegado plena colaboración con la justicia y recuerda la doble firma en las contrataciones o el control patrimonial de los miembros de la Ejecutiva. Pero el debate está abierto.
La estrategia de encapsular el caso en Santos Cerdán puede funcionar políticamente, admiten fuentes socialistas. Pero si el sumario arrastra a otros nombres relevantes, la defensa se desmorona. La causa ya salpica a varios cargos con peso orgánico e institucional.
Entre ellos aparecen la gerente del partido, Ana María Fuentes, imputada; el diputado Juanfran Serrano, actual secretario de Política Municipal; Juanma Serrano, exjefe de Gabinete de Sánchez; Ion Antolín, exdirector de Comunicación; y Antonio Hernando, que trabajaba en Moncloa cuando supuestamente asistió a reuniones con Díez en Ferraz.
El precedente que complica la defensa y lo que viene en otoño
No es un debate abstracto. La aplicación del artículo 31 bis ya ha obligado a otras organizaciones a demostrar que tenían controles previos al delito. María de la Torre, cofundadora de Governance & Compliance Abogados, lo explicó así: 'Nunca puedes evitar que una persona cometa un delito en una organización, pero sí debes evitar un descontrol de tal tamaño que permita cometer esos delitos'. El simple cambio de protocolos no desactiva el riesgo penal.
El otoño llega cargado. En los próximos meses se fijará fecha para el juicio con jurado a Begoña Gómez, la mujer del presidente. Una parte del PSOE lo ve como lawfare o acoso judicial, pero otro sector cree que puede movilizar al votante progresista. La lectura no es unánime.
A eso se suma la cuenta pendiente del caso que afecta al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, sobre el que en la Ejecutiva socialista siguen pidiendo explicaciones. Dirigentes territoriales reconocen que la acumulación de frentes complica el relato del partido y sitúa a Sánchez en una posición ambivalente.
Lo que conviene seguir en las próximas semanas es la decisión del juez Pedraz. Si la imputación llega, el PSOE tendrá que decidir entre defenderse en sede judicial o trasladar la batalla a la arena electoral. Y ahí, admiten en Ferraz, el margen de error es mínimo.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Dirigentes del PSOE reconocen en privado el temor a que el juez Santiago Pedraz impute al partido como persona jurídica en el caso Leire tras el verano.
- Por qué te importa: La posible imputación toca la marca electoral de una de las principales fuerzas políticas y condiciona el clima preelectoral.
- A quién afecta: Al PSOE como organización, a varios cargos de su estructura y, en términos de opinión pública, al Gobierno de Pedro Sánchez.
- Hacia dónde vamos: Habrá que seguir en las próximas semanas la decisión del juez de la Audiencia Nacional y la evolución del resto de causas abiertas.




