La NASA detecta una señal de radio repetitiva en un planeta rocoso similar a la Tierra, a solo 12 años luz de distancia

Un equipo de astrofísicos ha detectado señales de radio repetitivas procedentes del sistema YZ Ceti, a solo 12 años luz de la Tierra. El hallazgo, publicado en Nature Astronomy, podría confirmar el primer campo magnético hallado en un exoplaneta rocoso fuera del sistema solar.

La NASA y un equipo de astrofísicos estadounidenses han detectado una señal de radio repetitiva que procede de un sistema estelar situado a apenas 12 años luz de nuestro planeta. El hallazgo, liderado por los investigadores Sebastián Pineda y Jackie Villadsen, apunta a que el origen de estas ráfagas podría ser un exoplaneta rocoso de tamaño parecido a la Tierra, algo que nunca se había confirmado con tanta solidez.

Lo llamativo no es solo la distancia, relativamente cercana en términos astronómicos, sino lo que la señal podría estar revelando: la posible existencia de un campo magnético propio en un mundo fuera de nuestro sistema solar. Y eso, para los científicos que buscan planetas habitables, es una pista de valor incalculable.

NASA rastrea el origen de la señal hasta un exoplaneta rocoso

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El sistema en cuestión se llama YZ Ceti, una enana roja situada en la constelación de Cetus. A su alrededor orbita YZ Ceti b, un planeta rocoso con una masa equivalente al 70% de la Tierra que completa una vuelta a su estrella en apenas dos días terrestres. Es, según los datos disponibles, uno de los exoplanetas más próximos a nosotros con estas características.

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Los investigadores captaron las ráfagas usando el Karl G. Jansky Very Large Array, un conjunto de radiotelescopios operado por el Observatorio Nacional de Radioastronomía en Nuevo México. Las emisiones, detectadas en la banda de 2 a 4 GHz, se repitieron en fases orbitales similares del planeta, lo que refuerza la hipótesis de que no se trata de un ruido aleatorio de la estrella.

Qué tiene de especial YZ Ceti b y por qué importa su campo magnético

El hallazgo se apoya en un mecanismo conocido como interacción magnética estrella-planeta. Cuando un planeta con YZ Ceti posee un campo magnético propio interactúa con el viento estelar de su NASA de origen, se generan estallidos de radio detectables a años luz de distancia. Es, en esencia, el mismo fenómeno que produce las auroras en la Tierra, solo que a escala interestelar.

Si se confirma, YZ Ceti b se convertiría en el primer exoplaneta rocoso con campo magnético detectado fuera del sistema solar. Y esto no es un dato menor: un campo magnético protege la atmósfera de un planeta frente a la erosión causada por el viento estelar, uno de los requisitos que los científicos consideran clave para que un mundo pueda albergar condiciones mínimamente estables.

Cómo se llegó al descubrimiento y qué instrumentos se usaron

El estudio, publicado en la revista Nature Astronomy en 2023, documentó dos estallidos de radio coherentes que coincidían con posiciones orbitales similares del planeta. Ese patrón repetido fue justo lo que llamó la atención del equipo: una señal aleatoria de la propia estrella no debería alinearse así con la órbita del planeta.

Aun así, los propios autores son cautos. Reconocen que todavía no puede descartarse por completo que la actividad provenga únicamente de la estrella, sin intervención del planeta. Se necesitan más observaciones a largo plazo para despejar esa duda, algo que la comunidad científica ya tiene en marcha con nuevos programas de seguimiento.

Por qué YZ Ceti b no es un gemelo habitable de la Tierra

Conviene aclarar una idea que ha circulado de forma confusa en redes: YZ Ceti b no es un planeta habitable ni un "gemelo" de la Tierra. Su cercanía extrema a la estrella —completa una órbita en solo dos días— lo somete a niveles de radiación y calor incompatibles con la vida tal y como la conocemos. Lo relevante del hallazgo no es su parecido superficial, sino la técnica empleada para detectar magnetismo planetario a distancia.

Este método abre una vía nueva para estudiar mundos rocosos que orbitan estrellas enanas rojas, las más abundantes de la galaxia. Y eso multiplica las oportunidades de aplicar la misma técnica a otros sistemas más prometedores en el futuro.

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Los datos clave del sistema YZ Ceti

  • Distancia: 12 años luz de la Tierra, en la constelación de Cetus.
  • Tipo de estrella: enana roja de tipo espectral M, más pequeña y fría que el Sol.
  • Planeta detectado: YZ Ceti b, de masa similar a la terrestre.
  • Instrumento usado: Very Large Array, en Nuevo México (EE. UU.).

Qué viene ahora: la carrera por confirmar magnetismo en otros mundos

El equipo de Pineda y Villadsen ya trabaja en ampliar las observaciones a otros sistemas estelares cercanos, con el objetivo de repetir el patrón detectado en YZ Ceti. Si la técnica se confirma como fiable, los radiotelescopios podrían convertirse en una herramienta habitual para cazar campos magnéticos en exoplanetas rocosos, algo hasta ahora reservado casi en exclusiva a gigantes gaseosos como Júpiter.

El reto, como suele pasar en astronomía, es la paciencia: se necesitan años de datos acumulados para separar señal de ruido con total seguridad. Pero el camino, según los propios investigadores, es prometedor y realista, no una promesa vacía de ciencia ficción. Y en un campo donde cada pista cuenta, esta podría ser una de las más valiosas de la última década.