Las vacaciones de verano del rey Felipe VI en Mallorca han dejado una imagen que ha llamado especialmente la atención entre los aficionados al automóvil. Durante sus desplazamientos por Palma, el monarca ha sido visto al volante de uno de los modelos más exclusivos de Cupra, una elección que destaca tanto por sus prestaciones como por su limitada producción.
Se trata del Cupra Formentor VZ5, la variante más potente del SUV deportivo de la firma española. El modelo incorpora un motor de cinco cilindros capaz de desarrollar 390 CV y 480 Nm de par, cifras que le permiten ofrecer prestaciones propias de vehículos deportivos de mayor tamaño. A ello se suma un detalle que incrementa todavía más su exclusividad: únicamente se han producido 4.000 unidades para todo el mundo.
La presencia del vehículo en Mallorca coincide con la habitual estancia del rey Felipe VI en la isla durante las fechas relacionadas con la Copa del Rey de Vela. El monarca utilizó el Cupra en sus desplazamientos por Palma, entre ellos los realizados hasta el Real Club Náutico, donde se pudo comprobar que esta vez la elección ha sido especialmente deportiva.
El rey Felipe VI se pone al volante del Cupra más exclusivo

El rey Felipe VI ya había recurrido anteriormente a modelos de Cupra durante sus estancias en Mallorca. El Formentor se había convertido en una de las opciones utilizadas por el monarca para sus desplazamientos, pero la versión escogida en esta ocasión supone un cambio evidente respecto a las anteriores.
En concreto, el rey Felipe VI ha utilizado un Formentor VZ5, una variante considerablemente más radical que el Formentor VZ de 310 CV que había conducido anteriormente. La diferencia se encuentra principalmente bajo el capó, donde Cupra ha instalado un propulsor de gasolina 2.5 TSI con cinco cilindros.
Este motor entrega 390 CV de potencia y alcanza un par máximo de 480 Nm. Está asociado a una caja de cambios automática DSG de siete velocidades y a un sistema de tracción integral 4Drive que incorpora tecnología Torque Splitter. Este mecanismo permite distribuir el par entre las ruedas traseras y contribuye a mejorar el comportamiento del vehículo cuando se afrontan curvas.
Las cifras de rendimiento explican por qué el modelo ocupa un lugar destacado dentro de la gama. El Formentor VZ5 puede pasar de 0 a 100 kilómetros por hora en aproximadamente 4,2 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 280 km/h. Por tanto, aunque conserva la carrocería de un SUV, sus prestaciones lo sitúan claramente dentro del terreno de los vehículos deportivos.
Un motor de cinco cilindros que lo hace diferente

Uno de los elementos que distingue al coche elegido por el rey Felipe VI es precisamente su propulsor. El motor de cinco cilindros y 2,5 litros no es una configuración habitual en la industria actual y se mantiene como una de las alternativas más características dentro del Grupo Volkswagen.
Actualmente, el Cupra Formentor VZ5 comparte este tipo de mecánica con el Audi RS 3. Otros modelos que utilizaron este propulsor, como el Audi TT RS, ya han desaparecido del mercado. Por ello, la elección del rey Felipe VI también recae sobre un automóvil con una configuración mecánica cada vez menos frecuente.
El comportamiento dinámico del VZ5 se completa con un chasis específico. Cuenta con una suspensión deportiva rebajada y 15 posiciones diferentes de firmeza, además de bujes más rígidos y frenos Akebono de alto rendimiento. El sistema Torque Splitter permite adaptar la entrega de potencia y el vehículo dispone incluso de un modo Drift.
Esta última configuración permite realizar una conducción mucho más deportiva, con la posibilidad de provocar deslizamientos controlados. Evidentemente, no parece probable que el rey Felipe VI utilice el coche con ese propósito durante sus desplazamientos habituales por Mallorca, pero demuestra hasta qué punto Cupra ha llevado esta versión hacia un terreno de altas prestaciones.
Un coche español con producción muy limitada

La exclusividad del vehículo no se limita a sus prestaciones. El Cupra Formentor VZ5 se ha planteado como una edición limitada a 4.000 unidades en todo el mundo. Esta cifra es incluso inferior a la de la generación anterior, de la que llegaron a producirse 7.000 ejemplares.
Ese número convierte al automóvil utilizado por el rey Felipe VI en un modelo especialmente poco frecuente. No se trata simplemente de la versión más potente de un SUV popular, sino de una variante concebida con una producción limitada y una mecánica específica.
Cupra comercializa esta versión desde el pasado mes de mayo. El precio de partida comunicado se sitúa en torno a los 71.572 euros, mientras que otras referencias de fabricante, dependiendo de la configuración, el equipamiento y los elementos opcionales, sitúan el importe en 77.416 euros. Las campañas comerciales y las condiciones de financiación pueden modificar el precio final.
Además, el rey Felipe VI ha elegido un vehículo que mantiene una importante vinculación con la industria automovilística española. El Formentor se fabrica en la planta de Martorell y se ha convertido en uno de los modelos más representativos de Cupra, marca nacida en España y con una importante proyección internacional.



