El verano es temporada alta para los supermercados, y tanto Mercadona como Lidl lo saben. Sus lineales se llenan de propuestas pensadas para combatir el calor: desde cócteles listos para servir hasta helados, pasando por platos fríos y protectores solares. Este año, cinco productos de sus marcas propias han conseguido destacar por encima del resto, ya sea en las terrazas, en las playas o en las neveras de medio país. No son novedades absolutas, pero han vuelto a convertirse en los grandes protagonistas de la temporada, consolidando la estrategia de las cadenas de ofrecer alternativas accesibles sin renunciar al sabor ni a la eficacia.
La selección no es aleatoria. Se basa en un criterio doble: por un lado, el impacto comercial y en redes sociales que han tenido durante los últimos meses; por otro, la relación calidad-precio que ofrecen frente a opciones más caras, ya sean de marcas tradicionales o de productos de farmacia. Son artículos que no solo venden, sino que generan conversación y fidelidad, y que representan la apuesta de ambas cadenas por democratizar pequeños placeres veraniegos. Hablamos de cócteles que compiten con los de barra, helados que vacían congeladores, una ensaladilla que nunca decepciona, un protector solar que planta cara a las grandes firmas y una horchata que se reivindica como refresco vegetal de moda.
2Los helados Gelatelli de Lidl: la gama que arrasa en el congelador
Con la llegada del calor, Lidl ha desplegado en sus congeladores un surtido de un centenar de helados repartidos entre sus marcas Gelatelli y Bon Gelati, todos desde 1,99 euros. Esa amplitud de gama, con conos, paletas, sándwiches, tarrinas y barritas, es la primera razón de que la sección se convierta en una de las más concurridas del súper. La estrella de esta temporada es el nuevo Gelatelli de pistacho y chocolate blanco (2,99 euros el pack de 4): cobertura de chocolate blanco con trocitos de pistacho, una fina capa de sirope de chocolate y un cremoso helado de pistacho. Llega en pleno furor por este fruto seco y la propia compañía prevé que se agote rápidamente. No es el único reclamo: la tarrina de vainilla Bourbon de Bon Gelati (4,99 euros) ha obtenido doble distinción en una cata a ciegas con 200 consumidores, tanto por sabor como por su relación sabor-precio, lo que refuerza el argumento de calidad a precio reducido que sostiene toda la familia.
El gancho de Gelatelli también juega con la nostalgia y las redes sociales. Este verano Lidl ha relanzado los helados de caramelos Pez en fresa y limón (1,99 euros el pack de 4), que reproducen el sabor original de los caramelos con dispensador y han vuelto a generar revuelo en TikTok; en el mercado británico, además, ha recuperado el formato push-up que evoca al clásico de Smarties, y los clientes que lo han probado aseguran que sabe igual que el original. La gama no descuida a quienes buscan opciones más ligeras: incluye recetas sin azúcares añadidos y la línea High Protein, con tarrinas y barritas altas en proteínas y bajas en calorías. En tarrina, los sabores van del turrón de Jijona y el chocolate belga (2,99 euros) a las recetas americanas de masa de galleta y brownie (3,35 euros), mientras que en Italia la marca ha ampliado su oferta gourmet con paletas de frambuesa y limón o mango y coco (2,99 euros).
