Reconócelo: en verano solo quieres abrir la ventana sin que aparezca una cucaracha paseándose por la encimera.
Y no hace falta que te dejes un dineral en insecticidas ni que recurras a ácidos de los que te dejan la casa con un olor a laboratorio. Hay remedios caseros para ahuyentar cucarachas que funcionan en la cocina y en el jardín con productos que ya tienes en casa.
La clave está en algo que puede parecer una tontería: el olor. A las cucarachas hay aromas que directamente las espantan, tal y como recoge el artículo de Trendencias en el que nos hemos fijado.
La barrera del olor que no soportan ni en la cocina ni en el jardín
Aquí no hay nada raro. Son tres ingredientes que usas para fregar el suelo y que, de paso, hacen que las cucarachas se lo piensen dos veces antes de cruzar la puerta.
El primero es el vinagre blanco. Mezcla a partes iguales vinagre y agua y friega el suelo con normalidad. Su olor te puede resultar fuerte al principio, pero a las cucarachas les resulta insoportable.
El segundo, el amoniaco. Añade una taza al cubo de agua y da especial caña en los rincones por donde suelen aparecer. Eso sí, ventila muy bien mientras y después de fregar, porque el amoniaco tampoco es precisamente un paseo por un jardín de rosas para tu nariz.
Fregar con vinagre o con agua y amoniaco no mata a las que aún no han llegado, pero levanta una barrera que les resulta insoportable.
El tercero, si no quieres que tu casa huela a botica, es el jabón de Castilla. Bastan dos cucharadas en agua caliente. Está fabricado con aceite de oliva, agua y sosa tradicional, y deja un aroma mucho más amable.
El cebo de azúcar y bicarbonato para las que ya se han mudado a tu cocina
Si ya has visto alguna cucaracha correteando, la cosa cambia. Ya no vale solo la barrera del olor; hay que ir a por ellas. Y aquí entra el remedio casero más conocido: la mezcla de azúcar y bicarbonato de sodio.
Prepara partes iguales de azúcar y bicarbonato y espárcelo por las zonas donde suelas verlas. No es magia: el azúcar hace de cebo para atraerlas y el bicarbonato les sienta tan mal que acaba con ellas.
Ojo a este aviso: si en casa hay niños pequeños o mascotas, mejor no uses este cebo. No queremos que un perro curioso lo chupe ni que un niño lo toque con las manos.
Por qué yo prefiero el vinagre y el jabón de Castilla antes que el amoniaco
Ya te digo lo que hago yo cada verano. Nada de complicarme con productos agresivos en casa. Fregar el suelo de la cocina y del baño con vinagre blanco o jabón de Castilla es un gesto barato, rápido y, sobre todo, constante. Ahí está la clave.
El amoniaco también funciona, pero yo lo reservaría para el garaje, el trastero o una terraza donde puedas ventilar. En una cocina cerrada con la olla en el fuego, se me hace un poco agresivo. No es un drama, pero lo prefiero de segundo plato.
Si tu vecino te cuenta este invierno que el pepino y el laurel ahuyentan a las cucarachas, no te lo creas demasiado. Algunos de esos trucos virales no tienen mucho aguante. Los remedios serios, como los que te he contado, son aburridos de usar pero no fallan.
Y si ya hay plaga, llama a un profesional. La mezcla de azúcar y bicarbonato puede ayudar con visitantes puntuales, pero no sustituye un tratamiento serio.
🧠 Para soltarlo en la cena
El vinagre y el bicarbonato son tus aliados contra cucarachas.



