Hay un cañón en Huesca que esconde pasarelas colgantes, aguas de color turquesa y pinturas rupestres que parecen de otro planeta. Si creías que el Caminito del Rey era el único sendero de vértigo de España, prepárate para sumar una ruta que lo tiene todo: naturaleza salvaje, historia milenaria y la excusa perfecta para una escapada de verano sin salir del país.
En el municipio de Alquézar, dentro del Geoparque de Sobrarbe y el Parque Natural de la Sierra de los Cañones de Guara, discurre el camino de las pasarelas del río Vero. Un recorrido circular de menos de 6 kilómetros que te mete de lleno en un desfiladero donde el agua ha esculpido pozas, cuevas y pasadizos que nada tienen que envidiar al famoso itinerario malagueño.
De hecho, la oficina de turismo de la comarca confirma que cada vez más viajeros cambian el sur masificado por el frescor de los Pirineos. Desde Madrid, el trayecto en coche ronda las cuatro horas, y desde Zaragoza apenas hora y media: una escapada de fin de semana de las que se recuerdan sin necesidad de coger un avión.
Una ruta circular y sencilla por el cañón del Vero
El recorrido comienza en el mismo Alquézar, adentrándose en el cañón que ha excavado el río Vero. Son menos de 6 kilómetros de paseo circular, perfectamente señalizado y apto para familias. Las pasarelas de madera y acero se asoman al vacío sobre las aguas turquesas del Vero, y si te asomas verás cómo el río serpentea entre paredes de roca caliza.
El trazado se divide en tres partes: el descenso desde el pueblo, las pasarelas —las antiguas y las nuevas— y la vuelta. Por el camino verás la parte posterior de la Colegiata de Santa María la Mayor, las ruinas de la iglesia de Santa María Magdalena, y el abrigo de Regacens, donde el río forma una poza ideal para un chapuzón.
El punto más espectacular es la cueva de Picamartillo, una enorme oquedad de roca con una playa de cantos rodados desde la que observar las aves que sobrevuelan el desfiladero. El rumor del agua y el verde intenso del cañón convierten cada paso en una experiencia que poco tiene que envidiar al famoso sendero malagueño.
Eso sí, en verano lleva mucha agua, protector solar y evita las horas centrales del día: el calor aprieta en el cañón. Madrugar tiene premio, y el silencio del amanecer sobre las pasarelas es un regalo que pocos viajeros se llevan.
Alquézar, un viaje en el tiempo entre murallas y pinturas rupestres
Antes o después de calzarte las botas, dedica un rato a perderte por el casco antiguo de Alquézar. Este pueblo de la asociación de los Pueblos Más Bonitos de España conserva intacto su trazado medieval, con callejuelas empedradas, casas de piedra y el imponente castillo-colegiata de Santa María la Mayor que corona la loma.
Pero la joya oculta está en la cercana cueva Fuente del Trucho, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1998. En sus entrañas se esconden más de un centenar de pinturas rupestres: caballos, osos, cabras, manos y signos que tienen más de 25.000 años de antigüedad. Imagina contemplar el mismo techo que decoraron los primeros artistas europeos mientras fuera el río sigue tallando el paisaje.
Para los amantes del arte, la visita guiada a la cueva Fuente del Trucho es imprescindible, aunque conviene consultar la disponibilidad en la oficina de turismo del Geoparque.
Por qué es una alternativa más fresca al Caminito del Rey este verano
Mientras el Caminito del Rey suele copar titulares y reservas con meses de antelación, esta ruta pirenaica ofrece una dosis de aventura similar sin las multitudes. Las pasarelas del río Vero apenas aparecen en las guías masivas, y eso se nota: puedes caminar a tu ritmo, parar a bañarte en las pozas y sentirte un auténtico explorador.
Además, el entorno del Geoparque de Sobrarbe suma atractivos que el sendero malagueño no tiene: temperaturas algo más suaves gracias a la altitud, un pueblo medieval que te transporta a otra época y un abrigo rupestre que convierte la escapada en un plan cultural completo. No necesitas pagar entrada ni reservar con semanas: solo llegar y andar.
En definitiva, esta ruta es la combinación perfecta de caminata, baño, cultura y gastronomía aragonesa, todo en un mismo fin de semana. Si buscas huir del turismo masivo y descubrir una de las joyas mejor guardadas del Pirineo, Alquézar y sus pasarelas te están esperando.
El verdadero lujo viajero este verano no está en las rutas de moda, sino en encontrar un rincón donde el agua turquesa, la historia y la aventura se den la mano sin prisas.
✈️ La hoja de ruta
- 📍 ¿A dónde vamos?: Al cañón del río Vero, en el Geoparque de Sobrarbe (Huesca).
- 💰 ¿Es caro o barato?: Plan low cost: la ruta es gratuita y el alojamiento rural en la zona es muy asequible.
- 🎒 ¿Qué tienes que llevarte?: Calzado de senderismo, bañador y mucha agua para el verano.




