La Perla: el restaurante de Palamós que triunfa con su fusión marinera y asiática

En pleno paseo marítimo de Palamós, La Perla combina la tradición marinera con técnicas asiáticas gracias a sus chefs, Miquel Badosa y Estefania Tuquib. Sus platos como el tartar de atún con teriyaki o el cheesecake de ube ya son un must en la Costa Brava.

En la Costa Brava hay un rincón donde el Mediterráneo se da la mano con Asia. Es La Perla, el restaurante de Palamós que está arrasando con su propuesta de fusión marinera y asiática. Con una terraza frente al mar y una cocina que cuenta una historia, este local se ha convertido en parada obligatoria para los que buscan algo más que un buen pescado.

Detrás de La Perla están Miquel Badosa y Estefania Tuquib, una pareja que se conoció en Dubái y que ha traído a la Costa Brava un pedacito de aquella experiencia internacional. Él, palamosino de familia hostelera, dirige la sala con cercanía. Ella, filipina, es la jefa de cocina que fue mano derecha del chef Gary Rhodes, y hoy firma una carta donde el producto local convive con recuerdos asiáticos sin que nada chirríe.

Cocina marinera con alma asiática: la magia de La Perla

Lo primero que llama la atención al sentarte en la terraza es la cercanía del mar. De hecho, el restaurante está a unos pasos de la lonja de Palamós, y ese privilegio se nota en la frescura de sus pescados y mariscos. Las gambas, las tallarinas o los mejillones al vapor —con ajo, tomillo y limón o con una salsa marinera de la casa que tiene legión de seguidores— son un punto de partida excelente.

Publicidad

Pero la personalidad de La Perla aparece de verdad cuando la cocina marinera se cruza con los ingredientes asiáticos. No es una fusión forzada: es el resultado natural de la trayectoria de Estefania, que ha sabido incorporar ponzu, yuzu o furikake con la misma naturalidad con la que sazona un suquet. La carta no es larga, pero está llena de aciertos.

Platos clave que tienes que pedir sí o sí

El tartar de atún rojo salvaje curado con cítricos, salsa teriyaki, yema curada y un toque de aceite de trufa es, probablemente, el plato que todos recuerdan. Se ha convertido en el emblema de la casa. Equilibrado, fresco, con un juego de texturas que engancha. Punto.

Otro imprescindible es el bao de calamares a la andaluza con salsa tártara casera. Una idea tan disparatada como deliciosa: la fritura ligera del calamar dentro de un pan al vapor esponjoso, con el contraste de la tártara. Resume bien la filosofía del sitio: sabores reconocibles que te llevan a un terreno nuevo.

También merecen mención los carpaccios. El de salmón semicurado con remolacha, aguacate, cilantro y vinagreta de ponzu y el de carabinero con mayonesa de yuzu y vinagreta de limón dulce son pura fiesta de color y sabor. La carta se completa con arroces y fideuás —los arroces y las fideuás sigue ocupando un lugar destacado— y con propuestas como el ravioli crujiente de cerdo ibérico, que ya tiene adeptos fieles. Recientemente han sumado espetos, un guiño a la brasa que no puede faltar junto al mar.

Una cocina con raíces mediterráneas y alma cosmopolita que demuestra que el producto de la Costa Brava puede brillar con toques asiáticos.

El cheesecake de ube y otros finales de viaje

No cometas el error de saltarte el postre. Estefania es repostera de precisión y su cheesecake de ube (ese tubérculo morado de Filipinas) ya es leyenda local. Cremoso, dulce en su punto justo y con un color que hipnotiza. Es el cierre perfecto para una comida que te ha hecho viajar sin moverte de la silla.

Además, la carta de postres cambia con frecuencia, así que siempre puedes dejarte sorprender con alguna creación de temporada. La promesa es la misma: técnica impecable y una delicadeza que redondea la experiencia.

Publicidad

Por qué La Perla es un planazo (y cómo no quedarte sin mesa)

La Perla no es un restaurante de batalla ni de menú del día a precio cerrado. Es un lugar para una comida tranquila mirando al mar, para darse un homenaje con producto de primera. Los precios están en consonancia con la calidad que ofrecen; un recorrido por los platos más emblemáticos puede rondar los 40-50 euros por persona, pero siempre es mejor consultar la carta actualizada porque los precios varían según la temporada.

El ambiente es relajado, con una sala cuidada y esa terraza que en verano es pura vida. Abren de martes a domingo, con horarios de mediodía y, de miércoles a sábado, también cenas. Te recomiendo reservar, porque aunque no está masificado, la fama ya ha hecho su trabajo y las mesas vuelan los fines de semana.

En definitiva, si buscas dónde comer en Palamós que una paisaje, buen producto y una cocina con personalidad propia, La Perla es la respuesta.

🍽️ La ficha foodie

  • 🏠 Local / Establecimiento: La Perla
  • 📍 Ubicación: Calle Vapor, 4, 17230 Palamós (Girona), frente al paseo marítimo.
  • 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Cocina marinera de fusión asiática y mediterránea.
  • 💰 Precio medio: Consulta la carta del restaurante (precios alineados con la experiencia).