La cuarta ola de calor del verano mantiene hoy, jueves 30 de julio, a gran parte de España bajo avisos naranjas y amarillos por temperaturas extremas. Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), las máximas superarán los 40 grados en numerosas zonas, con picos de hasta 42 grados en puntos de La Rioja y Navarra. Si tienes que salir a la calle, prepara la botella de agua y busca sombra: el día pinta infernal.
Las 13 comunidades autónomas en alerta este jueves cubren casi todo el mapa. El aviso naranja (riesgo alto) afecta a Andalucía –en concreto a Córdoba, Granada y Jaén, donde se esperan más de 40ºC–, Aragón, Castilla-La Mancha, Cataluña, la Comunidad de Madrid, Navarra y La Rioja. En estas dos últimas, la AEMET prevé que de forma local se alcancen los 42 grados en la Ribera del Ebro.
En aviso amarillo (riesgo importante) quedan Baleares, Castilla y León –con atención a Burgos, Soria y Valladolid–, Extremadura, Murcia, País Vasco y la Comunitat Valenciana. El calor no da tregua ni siquiera en el norte, aunque en el Cantábrico y el tercio noroeste las temperaturas bajarán de forma notable. En Canarias, por el contrario, los termómetros siguen subiendo y se esperan 36-38 grados en medianías del sur de Gran Canaria y 35 grados en puntos del interior de Fuerteventura y Tenerife.
¿Dónde están los avisos naranjas y qué temperaturas se esperan?
El grueso de la ola se concentra en el interior peninsular y los valles fluviales. La AEMET ha activado el nivel naranja donde las máximas pueden superar los 38-40 grados durante varias horas, y el amarillo donde el calor, sin ser tan persistente, sigue siendo peligroso. En la práctica, esto significa que hacer deporte al aire libre a mediodía o dejar a alguien dentro de un coche se convierte en un riesgo real.
La situación es especialmente delicada en la Comunidad de Madrid, donde el incendio forestal en la Sierra Oeste añade una capa extra de tensión. El humo y las altas temperaturas complican las labores de extinción, y Protección Civil recomienda a la población mantenerse informada y alejada de las zonas afectadas.
Cómo afecta a tu día a día (y a tu bolsillo)
Más allá del calor en la piel, esta ola tiene consecuencias prácticas que se notan en casa. El uso intensivo del aire acondicionado dispara la factura de la luz precisamente en el mes que el precio regulado (PVPC) suele ser más alto por la demanda. En julio de 2026, el tope del gas sigue sin activarse debido a los precios bajos del mercado, así que el coste depende exclusivamente del pool eléctrico. Dicho de otro modo: cada hora de aire acondicionado cuesta más cara que el verano pasado.
Si no tienes aire, la cosa se complica. Las temperaturas nocturnas no bajarán de 25 grados en muchas ciudades, lo que dispara el riesgo de golpes de calor y empeora la calidad del sueño. Los expertos en salud pública insisten en tres gestos sencillos: beber agua a menudo, evitar el alcohol y las comidas copiosas, y refrescarse muñecas y nuca con paños húmedos. Y, por supuesto, echar un ojo a vecinos mayores o personas dependientes.

¿Hasta cuándo durará esta ola de calor?
La Agencia Estatal de Meteorología prevé que el viernes comience un descenso térmico en la cuenca alta y media del Ebro y la meseta norte, lo que rebajará los avisos en esas zonas. Sin embargo, en el interior de la mitad sur y los valles del suroeste, los termómetros volverán a subir hasta 39-41 grados. También hay riesgo de tormentas en el tercio este, los sistemas montañosos del noreste y el Valle del Ebro.
El fin de semana traerá una ligera relajación en el Ebro, pero pocos cambios en el resto. El domingo se esperan nuevas subidas, sobre todo en Baleares, donde el interior de Mallorca podría alcanzar los 38-40 grados. La ola, por tanto, se alargará al menos hasta el domingo, con un respiro parcial el sábado.
En Canarias, el episodio continuará con ascensos generalizados. Gran Canaria, Fuerteventura, Tenerife y La Palma seguirán rondando los 35-38 grados, con sensación de bochorno en las zonas costeras.
Más olas de calor y menos tiempo para adaptarnos: el patrón que se repite
Esta es la cuarta ola de calor de 2026 y, si miramos atrás, la frecuencia se ha duplicado en la última década. Los veranos ya no son tres meses de calor; se convierten en carreras de obstáculos térmicos que ponen a prueba las viviendas mal aisladas, los ingresos ajustados y la salud mental de quien sobrevive con un ventilador y poca esperanza.
Los datos del IPCC son contundentes: cada incremento de 0,5ºC en la temperatura media global multiplica los extremos cálidos. Y en España, con un parque de viviendas donde más del 60% tiene una calificación energética E o inferior, el confort térmico es un lujo que se reparte de forma muy desigual. Las ayudas a la rehabilitación energética avanzan despacio y la burocracia frena las solicitudes.
Mientras tanto, solo queda lo de siempre: hidratarse, buscar la sombra y confiar en que la próxima ola no sea peor. Pero con el clima que viene, la frase "esto es un verano normal" empieza a sonar a chiste de mal gusto. Esta semana toca hacer malabares con el termostato y rezar para que el domingo llegue un poco de aire fresco.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? España está bajo la cuarta ola de calor del verano, con avisos naranjas y amarillos en 13 comunidades.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A toda la población, con mayor riesgo para personas vulnerables, trabajadores al aire libre y quienes viven en viviendas sin climatización.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Hidrátate, evita el sol de 12 a 18 h, revisa a vecinos mayores y, si puedes, programa actividades al aire libre a primera hora.



