Raül Balam, chef estrella Michelin, abre hamburguesería en el pueblo más bonito de la costa barcelonesa

La nueva Cuina Burger, a 50 metros del mar, ofrece hamburguesas de wagyu y ternera gallega con precios desde 15 euros. Un proyecto del chef y su socio brasileño que fusiona alta cocina y comida callejera.

Si algo le faltaba a Sant Pol de Mar para ser perfecto era una buena hamburguesería con firma de lujo. Y ya la tiene. Raül Balam, el chef que mantiene viva la estrella Michelin de Moments en Barcelona y que creció entre fogones de la mano de su madre, Carme Ruscalleda, acaba de abrir Cuina Burger en Sant Pol de Mar, en el número 44 del paseo Consulat de Mar, a solo 50 metros de la playa. Una apuesta valiente que fusiona el rigor de la alta cocina con el descaro de la comida callejera, justo en uno de los pueblos más bonitos de la costa barcelonesa.

El local, que ocupa un espacio moderno y desenfadado frente al Mediterráneo, es la última jugada de Balam y su socio brasileño Murilo Rodrigues Alves. No es una hamburguesería cualquiera. Aquí conviven los torreznos crujientes con el queso Catupiry brasileño, la ternera gallega madurada con el wagyu criado en Burgos y los perritos calientes con salsas caseras. Todo pensado para disfrutar sin complejos, con ese punto canalla que tanto le gusta al chef y que ya ha conquistado a los primeros comensales.

Pero antes de hincarle el diente, conviene conocer el pedigrí de la casa. Raül Balam no solo atesora una estrella Michelin; también fue Premio Nacional de Gastronomía como chef creativo. Su restaurante Moments, en el Hotel Mandarin Oriental de Barcelona, es sinónimo de refinamiento y técnica. Sin embargo, en Sant Pol de Mar ha preferido bajar el pistón de la formalidad sin renunciar a la calidad. De hecho, Cuina Burger está a apenas 50 metros de Cuina Sant Pau, el otro negocio del chef en la localidad, donde reinterpreta el legado de sus padres. Con esta hamburguesería, el universo Ruscalleda se expande hacia lo más goloso y relajado.

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Un proyecto con estrella en el pueblo más bonito de la costa

Sant Pol de Mar no es un pueblo costero cualquiera. A 45 minutos de Barcelona, sus casas blancas, sus calas rocosas y su esencia marinera lo convierten en un refugio perfecto para una escapada. Y ahora, además, en una excusa gastronómica de primer orden. Porque comer aquí ya no es solo sentarse en una terraza con vistas al mar; es hincarle el diente a una hamburguesa de wagyu de Burgos mientras te acuerdas de la alta cocina y te cuestionas cómo algo tan bestia puede ser tan fino.

La decisión de montar una hamburguesería de este nivel responde, según la propia marca, a las ganas de ofrecer algo diferente: una cocina de autor sin manteles largos, donde la carne sea la protagonista y los precios no te obliguen a pedir un crédito. Y la verdad es que los números acompañan: entrantes desde 6,50 euros, hamburguesas de wagyu por 18,50 euros y una veggie que no desentona. Todo, además, regado con batidos de frutas y smoothies que rondan los 6 euros.

Con el sello de una estrella Michelin y la playa a 50 metros, Cuina Burger demuestra que la mejor hamburguesa no necesita más que buena materia prima y el toque canalla de un chef que sabe lo que hace.

Hamburguesas entre el lujo japonés y la tradición gallega

La carta se lee rápido, pero se saborea despacio. Arranca con una selección de entrantes pensados para compartir (o no): nachos, alitas de pollo al más puro estilo Kentucky, patatas fritas y unos bocados de batata que son pura adicción. Los precios se mueven entre los 6,50 y los 10,50 euros, una horquilla que invita a pedir más de uno.

El corazón del menú late en las hamburguesas, divididas en dos grandes familias según la carne. Por un lado, las de wagyu criado en Burgos, un capricho que se traduce en piezas como la ‘Wagyu Smoke House’ (18,50 euros), una bomba de doble ración de torreznos, cheddar, cebolla roja y salsa barbacoa que te hará olvidar cualquier hamburguesa que hayas probado antes. O la ‘The Legend’ (19 euros), con queso de cabra fundido, torreznos crujientes, kétchup casero de fresas y rúcula, una combinación que suena rara pero que —te lo adelanto— funciona de maravilla.

Con ternera gallega madurada se construyen creaciones como ‘La Carioca’ (17,50 euros), que rinde homenaje al origen brasileño del socio y lleva queso Catupiry fundido, típico de Brasil. Y luego está el ‘Barus’ (15 euros), una rareza adictiva: carne de cerdo rellena de un corazón de jamón y queso, empanada y frita. Un bocadillo que es puro confort food con ADN de la cocina casera que Raül mamó desde pequeño.

No faltan las opciones para quienes huyen de la carne roja: ‘The Crunchy Boss’ con pollo crujiente y la ‘Vegan Pira’, una burger vegetal que no se queda atrás. Y si lo tuyo son los perritos, apunta: el ‘Balam Dog’ y el ‘Dirty Dog’ llevan bacon, jalapeños y salsas caseras que los elevan a otra categoría.

Comer frente al mar sin vaciar la cartera

Porque sí, hablamos de precios que, sin ser baratos del todo, se quedan lejos de los 30 o 40 euros que a veces se pagan en locales de este nivel. La media por comensal ronda los 20-25 euros si te pides hamburguesa, bebida y algún entrante, y la experiencia —con el rumor del mar de fondo— merece cada céntimo. Además, los postres no desmerecen: tiramisú, tres leches y lemon pie con precios entre 4,50 y 7,50 euros que invitan a alargar la sobremesa.

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Para beber, nada mejor que uno de sus batidos de frutas fríos (5,90 - 6,50 euros) o, si prefieres algo más adulto, puedes preguntar por las opciones que tienen, aunque lo mejor es consultarlo en el propio local porque la oferta va rotando. Recuerda que los precios son los consultados en el momento de escribir este texto y pueden sufrir ligeras variaciones, así que no está de más echar un vistazo a la carta antes de ir.

El ambiente es distendido, con ese rollo de chiringuito elevado que tan bien encaja en Sant Pol de Mar. Las mesas están orientadas hacia el paseo marítimo, así que es fácil imaginarse aquí después de un día de playa, con las chanclas puestas y la salitre en la piel. Y para los más curiosos, está la ventaja de que tienes Cuina Sant Pau a tiro de piedra, por si quieres comparar los dos universos de la familia Ruscalleda. Si te pica la curiosidad, puedes probar el menú degustación de Balam en su otro local y luego bajarte al chiringuito de las burgers; el contraste es divertidísimo.

Eso sí, ten en cuenta que acaba de abrir y no es descartable que se formen colas, sobre todo en fines de semana. Mi consejo: ve con tiempo y, si puedes, entre semana. Lo tienes en en Cuina Burger, en Consulat de Mar 44, Sant Pol de Mar. Vale la pena el capricho.

🍽️ La ficha foodie

  • 🏠 Local / Establecimiento: Cuina Burger
  • 📍 Ubicación: Consulat de Mar, 44, Sant Pol de Mar (Barcelona), frente a la playa.
  • 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Hamburguesas de autor con wagyu de Burgos y ternera gallega madurada, perritos calientes gourmet.
  • 💰 Precio medio: 20-25 euros por persona (con hamburguesa, bebida y entrante).