Stardew Valley casi se cancela: el ordenador de Eric Barone falló y perdió todo

El creador trabajó más de 60 horas semanales durante años para dar forma a Pelican Town. Un fallo informático sin copia de seguridad estuvo a punto de tirarlo todo por la borda, pero un viejo disco duro salvó el proyecto a última hora.

Imagina un mundo sin Stardew Valley. Sin Pelican Town, sin los cultivos de bayas, sin la angustia de elegir entre Abigail y Leah. Pues estuvimos a un clic de que ese universo no existiese. Eric Barone, el creador, confesó que el desarrollo estuvo a punto de cancelarse cuando su PC la palmó y se llevó todo el código por delante. Sin copia de seguridad, claro. Como se hacía en los viejos tiempos del desarrollo indie kamikaze.

El día que el PC dijo 'hasta aquí'

Fue en julio de 2016 cuando el propio Barone, en una entrevista con PC Gamer, reveló la crisis que casi sepulta su proyecto. Por aquel entonces, el desarrollador dedicaba entre 60 y 80 horas semanales a pulir un juego que empezó como Sprout Valley. Un ritmo de trabajo que dejaba poco espacio para precauciones técnicas: cuando el ordenador principal falló de repente, se encontró con que no tenía una sola copia de seguridad reciente. Nada. Cero.

El golpe fue duro. Barone pensó en tirar la toalla tras años de esfuerzo. No es para menos: perder meses de trabajo en un proyecto personal que solo se sostiene por obsesión es un mazazo que cualquier creador indie reconoce. La recta final del desarrollo, que ya era una maratón, se convirtió de golpe en un abismo.

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El rescate de un disco duro viejo

Y entonces apareció la suerte. O la habilidad, o ambas. Barone recordó que guardaba una versión antigua del código en un disco duro externo que llevaba meses en un cajón. Aquel trasto olvidado contenía una copia lo bastante completa como para retomar el proyecto sin empezar de cero. Tras montar un PC nuevo, rescató los archivos y continuó con el desarrollo.

El propio creador ha reconocido que todo el proceso fue un desastre: «Fue el desarrollo independiente más inconcebible que puedas imaginar: sin ningún estilo profesional, improvisando sobre la marcha y con un código chapucero. ¡Casi me da vergüenza que otros vean mi código!» Un milagro, vaya.

El código de Stardew Valley sobrevivió porque Barone guardó una versión antigua en un disco duro que ya ni recordaba tener. La línea entre el éxito mundial y el anonimato fue más fina que un pixel de cultivo de coliflor.

Una década de Stardew Valley: el legado que casi no fue

El juego se lanzó en 2016 y, para sorpresa de muchos, Stardew Valley se convirtió en un fenómeno mundial que popularizó los cozy games y las granjas pixeladas. Desde entonces, ha vendido millones de copias, cosechado premios y hasta llevó a Eric Barone a la lista Forbes 30 Under 30. Su influencia sigue viva en títulos como Coral Island o Roots of Pacha, pero el original mantiene una comunidad tan activa que casi parece un servicio online.

La historia del rescate del disco duro no es solo una anécdota para fans: es un recordatorio de que muchos de los juegos que hoy consideramos intocables estuvieron a un paso de desaparecer. Barone ha pasado página y ahora desarrolla Haunted Chocolatier, pero seguro que esta vez hace copias de seguridad hasta de los bocadillos que se come frente al monitor.

Hype-O-Meter

Nivel de hype: 9/10. Casi perdemos el juego que definió los cozy games. La historia de su rescate es tan épica como plantar 500 bayas en el primer día de primavera. Si esto no es material para un documental de Netflix, no sé qué lo es.

El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? El PC de Eric Barone falló sin copia de seguridad y estuvo a punto de cancelar Stardew Valley.
  • 🔥 ¿Por qué importa? El desarrollo indie más famoso de la última década casi se esfuma por un despiste técnico.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Nos afecta: sin aquel disco duro viejo, no existirían los domingos de huerto virtual.