A Hannah Waddingham le preguntas por sexismo en Hollywood y te suelta una lección de historia de 25 años. La actriz, que se ha convertido en un torbellino tras Ted Lasso, acaba de dar una entrevista a The Guardian en la que no se guarda nada. Arranca hablando de su paso como presentadora del Saturday Night Live UK, donde imitó a medio país y demostró que su rango va mucho más allá que el de la dueña del AFC Richmond.
Dos días antes de sentarse con la prensa, Waddingham se subió al escenario del SNL británico y se metió al público en el bolsillo con un monólogo de acentos y personajes. “¿Lo veis? ¡Rango! Rango”, soltó entre risas. La anécdota sirve para entender que esta mujer no es solo la elegante Rebecca Welton: lleva años siendo una intérprete de las que ya no se fabrican.
El sexismo que ha vivido (y cómo lo ha callado)
En la charla, la actriz no se anda con rodeos. Habla de misoginia como quien enumera los tornillos que ha tenido que apretar durante dos décadas y media de oficio. No es nuevo: ya en la gala de los Emmy 2021, cuando recogió el premio a mejor actriz de reparto, dejó claro que el recorrido no había sido fácil. Ahora, con 51 años y una carrera disparada, puede permitirse el lujo de llamar las cosas por su nombre.
“Soy mucho más que camp”, insiste. La industria la ha encasillado muchas veces en papeles de mujer exuberante o de alivio cómico, pero Waddingham tiene una formación de teatro musical que hunde sus raíces en el West End. Su éxito en 'Ted Lasso' no fue casualidad, fue la explosión de alguien que llevaba años en el sitio correcto esperando que la cámara enfocara.
El sexismo, además, no es un fantasma del pasado. La actriz recuerda anécdotas de rodajes en los que ser alta, segura y pedir lo suyo la convertía en “difícil”. Hollywood sigue teniendo un problema gordo con las mujeres que superan los 40 y no se esconden. Y Waddingham lo señala sin miedo.
Hannah Waddingham no esperó a que Hollywood le diera permiso para ser estrella; simplemente lo fue cuando le tocó.
Una carrera de 25 años que explotó en plena pandemia
Antes de que el mundo la conociera como la presidenta del Richmond, Waddingham era una fija del teatro londinense. Pasó más de veinte años en obras como 'Spamalot' o 'Kiss Me, Kate', con papeles secundarios y algún que otro sueño de salto al cine que nunca llegaba. Hasta que llegó Ted Lasso en 2020 y la puso, por fin, en el radar global.
Confinada en su casa de Londres, con su hija pequeña, la actriz se enteró de que aquel papel secundario se convertía en el centro de la comedia más querida del streaming. Del anonimato a los premios Emmy en apenas un año. Y todo a los 47.
“Fue un éxito de la noche a la mañana… después de 25 años”, bromea en la entrevista, así que lo de fama tardía es un eufemismo. A los 51, Waddingham ya no pide disculpas por ocupar espacio. Y eso asusta a más de un directivo de la vieja escuela.
La fama que no caduca y el futuro por escribir
Lo interesante no es solo que haya mantenido el tipo, sino que ahora Hollywood la busca. El estrellato a los 50 no sigue el manual habitual, pero ella lo está reescribiendo. Tras Ted Lasso han llegado papeles en blockbusters, portadas y la libertad de elegir proyectos sin tener que mendigar una audición.
Mientras, sigue viviendo en su Londres natal, llevando a su hija al cole y esquivando miradas bajo una gorra de béisbol. La fama no le ha quitado los pies del suelo, solo le ha dado la posibilidad de hablar más alto. Y hay mucho que escuchar.
El próximo paso, dice, es demostrar que puede hacer cualquier cosa. Después del SNL, el teatro y la tele, Waddingham apunta a todo. Probablemente lo consiga: con 25 años de currículum detrás, la paciencia ya no es su único argumento.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Hannah Waddingham ha hablado sin filtros sobre sexismo y su fama tardía en una entrevista reciente.
- 🔥 ¿Por qué importa? Porque su historia es la de muchas actrices que se topan con el techo de cristal tras los 40, solo que ella lo ha roto con un Emmy.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? No es un meme: cada vez que una mujer de 51 planta cara al machismo del cine, gana el del patio de butacas.



