La nueva ola de calor del verano de 2026 ya tiene fecha: a partir del próximo lunes 20 de julio, una masa de aire extremadamente cálido procedente del Sáhara elevará los termómetros hasta valores que podrían rozar o superar los 45 grados en varios puntos del interior peninsular, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
¿Qué zonas se van a llevar la peor parte?
Los modelos meteorológicos indican que el episodio afectará sobre todo al centro y sur de la Península Ibérica. Ciudades como Córdoba, Sevilla, Badajoz o Toledo podrían superar los 43 grados durante varios días consecutivos. En el valle del Guadalquivir y la campiña sur no se descarta que se alcancen los 45 en las horas centrales.
El calor también se dejará sentir con intensidad en el interior de la Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha y Extremadura, e incluso en zonas del noreste peninsular, donde las mínimas nocturnas no bajarán de los 24–26 grados, las temidas noches tórridas que impiden descansar.
Según la AEMET, la situación se mantendrá al menos hasta el jueves 23, con posibilidad de que la ola se alargue hasta el fin de semana si no entra una vaguada atlántica que refresque el ambiente. Las altas presiones y la insolación van a cocinar el asfalto como en las peores olas de calor que recordamos.
Consejos prácticos para sobrellevar la ola de calor
Lo primero, no infravalorar lo que viene. Un golpe de calor puede mandarte al hospital en minutos. Así que te dejamos a continuación lo que recomiendan Protección Civil y Sanidad:
- Hidratarse sin esperar a tener sed. Agua, infusiones frías, fruta con alto contenido en líquido.
- Evitar el sol entre las 12 y las 18 horas. Si tienes que estar fuera, protección solar, gorra y pausas a la sombra.
- Bajar persianas y cortinas en las horas de más calor y ventilar la casa a primera hora y al anochecer.
- En materia económica, revisar el estado de los aparatos de aire acondicionado y ventiladores. Una limpieza de filtros puede ahorrarte un 10 % de consumo y evitar sustos en plena ola.
Hay que decir, eso sí, que las personas mayores, niños pequeños y quienes padecen enfermedades crónicas son los más vulnerables. Conviene echarles un ojo y tener a mano los teléfonos de emergencia. Por eso conviene revisar el aire acondicionado estos días y no esperar a que empiece el calor.

Una década de veranos más intensos
Esta ola de calor no es un fenómeno aislado: desde 2015, España ha vivido veranos cada vez más largos e intensos. El año pasado, sin ir más lejos, registramos dos olas con picos superiores a 44 grados y un número récord de noches tropicales.
La ciencia señala al cambio climático como el acelerador. Cada década que pasa, las olas de calor se adelantan y se vuelven más agresivas. Y es que los expertos recuerdan que el calor no es solo incómodo, es peligroso. Según datos del Instituto de Salud Carlos III, el exceso de mortalidad atribuible a las altas temperaturas superó las 2.000 personas en 2025.
La buena noticia es que las predicciones a medio plazo son cada vez más afinadas, lo que permite activar los protocolos sanitarios con antelación. Muchos ayuntamientos ya han habilitado refugios climáticos (espacios públicos con aire acondicionado) y reforzado la atención domiciliaria a mayores.
En lo que a tu bolsillo respecta, el principal impacto vendrá del recibo de la luz. Con el precio del kWh en máximos estivales, un uso intensivo del aire acondicionado puede disparar la factura entre un 15 y un 20%. La recomendación de los expertos: fijar el termostato en 24–25 grados, usar ventiladores de techo y aprovechar las horas valle si tienes tarifa con discriminación horaria.
Si notas síntomas como mareo, dolor de cabeza, piel seca y caliente o confusión, llama al 112.




