El drama médico será el eje central indiscutible de esta nueva entrega televisiva. El estado de salud de la hija de María Fernández pasará de ser algo muy preocupante a una situación completamente crítica. El médico de la familia llegará a las instalaciones para realizar una nueva revisión y ya no ocultará la dura realidad a los padres ni al resto de habitantes. El profesional de la salud advertirá que las esperanzas de supervivencia para la pequeña Jana son prácticamente nulas.
Alonso se hundirá por completo en la culpa. El marqués vivirá un auténtico tormento personal al pensar constantemente que las precarias condiciones en las que se vio obligado a asistir el parto en plena carretera han sido el desencadenante de esta mortal infección que ataca al bebé sin piedad.
Ante este cuadro de desesperación, el entorno familiar intentará actuar como soporte emocional de urgencia. Manuel y Curro no dejarán solo a Alonso en ningún momento e intentarán consolarlo para aliviar ese inmenso peso que recae sobre sus hombros. Sin embargo, los esfuerzos de ambos resultarán casi en vano, ya que el marqués no logrará perdonarse a sí mismo mientras observe cómo la salud de la recién nacida se deteriora a pasos agigantados sin que la medicina pueda hacer absolutamente nada para evitarlo.
Los duros reproches familiares y el frío adiós que marcará 'La Promesa'

Por otro lado, las tensiones personales también estallarán con una enorme fuerza en el episodio de esta tarde. El esperado reencuentro de las hermanas Arcos estará muy lejos de ser una reunión pacífica. La cita estará marcada por los durísimos reproches que Tomasa lanzará hacia Petra. Las heridas del pasado volverán a abrirse y las palabras hirientes volarán entre ellas.
En el plano sentimental de la aristocracia de la casa, también se producirán movimientos importantes que la audiencia no esperaba. Jacobo tomará una determinación definitiva respecto a su compleja situación familiar. Muy preocupado por el reciente accidente que sufrieron su madre y su hermano, decidirá finalmente que emprenderá el viaje en solitario para visitarlos y apoyarlos en persona.
Jacobo logrará convencer a Martina de que lo mejor para ambos es que ella se quede resguardada en 'La Promesa' para no exponerse a más disgustos. La joven aceptará la firme propuesta, pero el momento de la separación dejará un sabor muy amargo a los espectadores.
Una guerra abierta en las cocinas por los recién llegados a 'La Promesa'

Mientras la tragedia médica mantiene al palacio con el corazón encogido de dolor, el área de servicio vivirá su propio conflicto interno. La tensión en las cocinas alcanzará su punto de ebullición absoluto en la emisión de hoy. Julio y Tomasa, los criados recién llegados que acompañan al diplomático, continuarán su guerra abierta contra el personal habitual de 'La Promesa'. Su actitud altanera no cesará en ningún momento y, lejos de buscar la concordia, darán un paso más en sus constantes provocaciones hacia sus compañeros de oficio.
En esta ocasión, el conflicto estallará por un capricho puramente jerárquico. Julio y Tomasa exigirán sentarse en la mesa de los empleados justo al lado de Cristóbal. Esta imposición caprichosa y fuera de lugar desplazará de manera directa y humillante a Pía y a Teresa de los lugares que tradicionalmente ocupan.
Como era lógico esperar, este desprecio generará una indignación absoluta entre todos los trabajadores de la casa. El personal presenciará con estupor cómo los nuevos huéspedes intentan romper las reglas y alterar el orden establecido sin mostrar el más mínimo respeto por la veteranía de las mujeres.
La enorme pérdida de poder de Leocadia sorprenderá en 'La Promesa'

La aristocracia tampoco encontrará un momento de paz o tranquilidad en la entrega televisiva que veremos en unas horas. Leocadia experimentará una jornada llena de frustración y rabia muy contenida. La señora asistirá con una mezcla de nerviosismo e indignación a su propio declive dentro de la jerarquía de la majestuosa finca. Poco a poco, se dará cuenta de que su influencia y su poder en la toma de decisiones son cada día más insignificantes, algo que golpeará fuertemente su ego y la posicionará en un lugar muy vulnerable frente al resto de la familia.
La principal razón de este enfado monumental tendrá un nombre propio. Leocadia comprobará en primera persona que Máximo puede pasar por encima de ella con total impunidad. El invitado impondrá sus propias exigencias y directrices ignorando por completo la autoridad que ella siempre ha ostentado en esos salones.
Esta dura lucha de egos en la zona noble de la vivienda demostrará que la llegada de nuevos personajes está dinamitando los cimientos de la convivencia tradicional. Leocadia no estará dispuesta a rendirse fácilmente, pero la realidad de los hechos le dejará claro que su control absoluto sobre la casa es cosa del pasado y que deberá replantear por completo su estrategia si no quiere quedar relegada a un mero papel de observadora.
Revelaciones en la gran cena de gala que ofrece 'La Promesa'

Para coronar un día plagado de sobresaltos, la caída de la noche traerá consigo una importante celebración que no estará exenta de polémicas y susurros. El palacio organizará una majestuosa cena de gala en honor al duque. Durante el transcurso de esta elegante e imponente velada, Ciro y Lorenzo no dudarán en aprovechar la ocasión para malmeter y cotillear sobre la delicada situación que atraviesa María Fernández con su hija.
En medio de esta pomposa cena, el habitual secretismo familiar sufrirá otra grieta de gran tamaño. Máximo recibirá una información que lo dejará completamente atónito frente al resto de comensales. El invitado descubrirá con gran asombro que fue el propio marqués de Luján quien asistió el parto de la criada en mitad del campo.



