Andrés S. Martín, director del Servicio de Hospitalización Psiquiátrica Infantil de Yale, tiene claro que la crisis de ansiedad juvenil no viene de las pantallas, sino de la precariedad laboral y del acceso a la vivienda. El experto, de visita en España, ha alertado de que la incertidumbre económica y vital es la losa que aplasta a los jóvenes.
Los números no dejan lugar a dudas: según el último Informe del Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad, la tasa de trastornos de ansiedad en menores ha crecido un 36,4% desde 2019, y uno de cada ocho menores españoles presenta niveles elevados de ansiedad. A las consultas llegan también depresiones, trastornos de conducta alimentaria (TCA) y autolesiones, que se han disparado en los últimos años.
Las cifras que reflejan la crisis de salud mental juvenil
Martín, que ha dedicado los últimos cinco años a investigar los relatos de vida de los jóvenes en lugar de solo estadísticas, subraya que la mayoría de los jóvenes siente que no tiene el control. Las autolesiones, explica, son un problema de control: “cuando sientes que no controlas nada en tu vida, pero sí tu cuerpo, cortarte o dejar de comer es algo que puedes manejar”. Eso sí, esa sensación de alivio es efímera, muy parecida a la del alcohol o las drogas.
El psiquiatra también pone el foco en el bullying, el racismo o el estrés migratorio como detonantes muchas veces ignorados. “Es estresante ser migrante, sobre todo cuando no es por elección”, comenta, y recuerda que los centros escolares deberían contar con psicólogos y enfermeras para detectar las primeras señales.
En Estados Unidos, según explica, la mayoría de los institutos públicos grandes tienen estos profesionales, algo que en España sigue siendo una asignatura pendiente. Las señales de alarma —pérdida de interés, cambios en el peso, aislamiento— no son difíciles de ver, pero sí de encajar si no hay recursos para interpretarlas.
La incertidumbre de no saber si podrás vivir por tu cuenta a los 30 años es un peso que ninguna app puede aliviar.
La vivienda y el trabajo como losas invisibles

Durante su estancia en España, Martín detectó un problema que en su día a día en Yale no aparece: el acceso a la vivienda. “Si tienes 17 años y el panorama que ves es que no tendrás trabajo ni vivienda, aunque tengas los mejores padres del mundo, la incertidumbre es brutal”, afirma. Y añade que el ocio acaba siendo la pantalla porque “es gratis y activa los mismos circuitos de dopamina que las drogas”, no al revés.
El paro juvenil ronda el 25% en España, una cifra muy inferior a los picos de hace una década pero que aún es el doble de la media europea. Martín no necesita datos macro para entenderlo: ha hablado con jóvenes que sienten que no pertenecen a ninguna parte. “La pertenencia a tu clase, a tu familia, es clave. Sentirse un lastre para quienes te quieren puede alimentar ideas muy oscuras”, recalca.
El debate sobre las pantallas: un eco de hace cinco años
Martín no cierra la puerta a que el exceso de móvil agrave el malestar, pero considera que el debate está desfasado: “me suena viejo, de hace cinco años”. A su juicio, la tecnología es solo la superficie; lo estructural es que un joven no pueda emanciparse ni proyectar un futuro. Y recuerda que el pánico moral al invento de turno es cíclico: se demonizó la televisión, la radio y hasta los cómics.
De hecho, en Yale han aprovechado el tirón de TikTok para difundir mensajes de salud mental con vídeos reales y cómics. “Si no puedes con el enemigo, únete a él”, resume. La clave, según él, está en educar para aprovechar la tecnología sin dejar que ella controle al usuario.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué dice el psiquiatra? La ansiedad juvenil no nace de las pantallas, sino de la precariedad laboral y la imposibilidad de acceder a una vivienda.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A uno de cada ocho menores españoles y a jóvenes que ven cómo el paro del 25% y el alquiler disparado bloquean su proyecto de vida.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Si te sientes identificado, hablarlo con el pediatra, un psicólogo escolar o llamar al 024 puede ser el primer paso.
Si necesitas ayuda
Si estás pasando por un momento difícil, puedes llamar al 024, la línea de atención a la conducta suicida del Ministerio de Sanidad, disponible 24 horas, todos los días, gratis y confidencial.



