El Gobierno vasco estalla contra Sánchez por frenar la cesión de la Seguridad Social al País Vasco

La portavoz acusa al Ejecutivo central de actuar como un 'frontón' y rechazar las tres competencias en negociación. El lehendakari amenaza con no acudir a la cita bilateral si no hay avances.

El Gobierno vasco ha estallado contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez por frenar la cesión de tres competencias de la Seguridad Social. El lehendakari Imanol Pradales amenaza con no celebrar la reunión bilateral de finales de julio si no hay cambios. La portavoz del Gobierno vasco, Maria Ubarretxena, acusa al Estado de actuar como un 'frontón' que solo dice no. Te explicamos qué está en juego y por qué este choque puede dejar tocado el pacto de investidura del PNV.

Las tres competencias que Euskadi reclama

El traspaso de la Seguridad Social se ha convertido en un nuevo frente abierto entre las dos administraciones. El Gobierno vasco esperaba cerrar en esta cumbre tres ámbitos concretos: las prestaciones familiares, las mutuas colaboradoras y las prestaciones por discapacidad. Sin embargo, según denuncia Ubarretxena, el Ejecutivo central no ha aceptado ninguna propuesta ni ha presentado contraofertas. ”Es un frontón: dice que no a todo”, ha resumido.

Estos bloques no son los primeros que negocian. Hace años que Euskadi gestiona ya las prestaciones contributivas por desempleo, las no contributivas familiares y el seguro escolar. La gran diferencia es que ahora se ampliaría la protección social que el Gobierno vasco administraría directamente, algo que inquieta a quienes creen que puede fragmentar el sistema.

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Por qué el PNV siente que Sánchez le da largas

La relación entre el PNV y el presidente se ha sostenido sobre una promesa: el desarrollo íntegro del Estatuto de Gernika, una reivindicación histórica que el partido vasco puso como condición para apoyar las investiduras de 2020 y 2023. Pero, tras ocho años de gobierno, los cronogramas pactados se han ido incumpliendo y la paciencia se agota.

Con la legislatura encarando su recta final, el tiempo apremia. Pradales ya ha advertido que no acudirá a la reunión bilateral si no ve un cambio real de actitud. La portavoz ha insistido en que las propuestas vascas están ”bien trabajadas, razonadas” y que la otra parte se ha limitado a un ”no rotundo”. A su juicio, ni siquiera ha habido fase de negociación: solo un muro.

El Ejecutivo central se ha limitado a decir 'no' sin ofrecer alternativas, una actitud que el Gobierno vasco tacha de frontón.

Un Estatuto de Gernika que sigue incompleto

El conflicto no es nuevo. El compromiso de completar el Estatuto de Gernika es la piedra angular del apoyo del PNV a Sánchez, pero lo que parecía un calendario firme se ha diluido. En la legislatura anterior ya se quedaron sin concretar traspasos como el de las pensiones, que ni siquiera ha empezado a negociarse ahora.

Los expertos consultados recuerdan que esta tensión no es la primera. En 2021, otro bloqueo similar con las competencias portuarias estuvo a punto de romper el grupo parlamentario vasco. La diferencia ahora es el escaso margen temporal. Con las próximas elecciones generales en el horizonte, cumplir lo pactado antes de disolver las Cortes parece cada vez más improbable.

Mientras el PNV exige acelerar, el Gobierno central guarda silencio sobre sus razones. Fuentes próximas a la negociación apuntan a que Hacienda teme perder ingresos o a que el traspaso de las mutuas pueda generar conflictos competenciales con la Inspección de Trabajo. Pero, de momento, no hay explicación oficial. La pelota está en el tejado de Sánchez.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: El Gobierno vasco ha estallado contra el Ejecutivo central por frenar la cesión de tres competencias de la Seguridad Social y amenaza con no celebrar la reunión bilateral de finales de julio.
  • Por qué te importa: Aunque las competencias sean técnicas, el bloqueo afecta al equilibrio político de la legislatura y a la credibilidad del pacto de investidura que sostiene a Pedro Sánchez.
  • A quién afecta: Directamente a los ciudadanos vascos que recibirían prestaciones gestionadas por su administración autonómica; indirectamente, al PNV y a la estabilidad del Gobierno.
  • Hacia dónde vamos: Si en las próximas semanas no se reactiva el diálogo, la cumbre se cancelará y el choque se trasladará al Congreso, donde el PNV podría endurecer su posición.