Si tienes un juicio pendiente, esto te interesa. El Gobierno acaba de dar luz verde a la creación de 700 nuevas plazas de jueces y fiscales, la mayor ampliación de plantilla judicial en un solo año. El objetivo es que los tribunales vayan más rápido y las sentencias lleguen antes. El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha asegurado que los primeros jueces seleccionados a través de estos reales decretos estarán trabajando el 31 de diciembre de 2026.
Indignómetro
Nivel de impacto social: 8/10. La doble ampliación de plantilla toca a millones de ciudadanos con procesos judiciales abiertos. La apuesta por un modelo más barato y flexible ahorra más de 200 millones frente al sistema anterior y acelera la respuesta de la justicia, sobre todo en áreas sensibles como los delitos de odio, la violencia machista o la cibercriminalidad.
500 jueces y 200 fiscales: las cifras del mayor refuerzo judicial
Las 500 plazas para la carrera judicial se reparten así: 368 van a tribunales de instancia, el nuevo modelo organizativo que sustituye a los antiguos juzgados unipersonales; 96 a órganos colegiados —Audiencias Provinciales, Tribunales Superiores de Justicia, Tribunal Supremo y Audiencia Nacional—; 34 son de adscripción territorial, movibles según las necesidades; y las dos últimas, al Tribunal Central de Instancia. La planta judicial crece de golpe un 8,5%, un salto que no se veía desde hace décadas.
Gracias a la Ley de Eficiencia Organizacional, la cuenta sale mucho más barata. Crear un juzgado clásico costaba entre 500.000 y 600.000 euros por unidad, mientras que una plaza en un tribunal de instancia ronda los 100.000 euros. Los 700 nuevos puestos supondrán unos 55 millones de euros para el erario público, frente a los más de 260 millones que habría costado con el modelo anterior.
Qué cambia para ti: menos espera y más especialización
El refuerzo no solo afecta a las estadísticas internas de la judicatura. Los ciudadanos con un procedimiento abierto deberían notar resoluciones más rápidas porque la carga de trabajo de los jueces se aligera. Según Bolaños, este incremento permite que los magistrados tengan «cargas más razonables» y los fiscales estar a la altura del volumen que manejan los juzgados.
Las 200 plazas de fiscales —la mayor tanda creada nunca de una vez— elevan la plantilla de la carrera fiscal un 7,1%, al pasar de 2.804 a 3.004 efectivos. Se refuerzan áreas especialmente tensionadas: delitos de odio, trata de personas, violencia sobre la mujer, criminalidad informática y cooperación penal internacional. Además, se crea la figura del fiscal de Sala responsable de la unidad de protección de datos, en respuesta a los nuevos desafíos digitales.
Otro movimiento relevante es la comarcalización de determinadas secciones de Violencia sobre la Mujer. Por ejemplo, la sección del Tribunal de Instancia de Lorca extenderá su competencia a Totana, la de Cartagena a San Javier y la de Badalona a Santa Coloma de Gramenet. El objetivo, explica el Gobierno, es encontrar un equilibrio entre proximidad y especialización.
Poner en marcha 700 plazas con el nuevo modelo cuesta 55 millones, mientras que con el sistema anterior habría rozado los 260 millones.
Un giro de 180 grados en la gestión judicial: por qué sale más barato y funciona mejor
Hasta ahora, las ampliaciones de plantilla avanzaban a cuentagotas: nunca se habían creado más de 100 plazas de fiscales en un ejercicio. La llegada de la Ley de Eficiencia cambió las reglas. Los tribunales de instancia agrupan materias y permiten mover magistrados según la carga de trabajo, evitando el sobrecoste de abrir un juzgado completo para cada necesidad puntual. El Gobierno ya ha anunciado que mantendrá este ritmo de refuerzo en los próximos años.
La jugada tiene precedentes en otras reformas organizativas, como la que se llevó a cabo con las oficinas judiciales a principios de la década pasada. Entonces se prometió agilidad y, aunque hubo resistencias, los datos apuntan a que la especialización redujo los tiempos medios de respuesta. Ahora, el calendario apremia: los reales decretos se publicarán en el BOE en los próximos días, y la previsión es que el 31 de diciembre de 2026 los primeros jueces de esta hornada estén ya en sus destinos. Habrá que seguir los diarios oficiales para conocer las convocatorias de plazas y los concursos de traslado que activará el Ministerio.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El Consejo de Ministros ha creado 700 plazas: 500 para jueces y 200 para fiscales, mediante dos reales decretos que se publicarán en el BOE en días.
- Por qué te importa: Se busca reducir la saturación de los tribunales para que las sentencias lleguen más rápido y se refuercen áreas como la cibercriminalidad o los delitos de odio.
- A quién afecta: A toda la ciudadanía con procedimientos judiciales abiertos y a los profesionales de la justicia. Los primeros jueces empezarán a trabajar el 31 de diciembre de 2026.
- Hacia dónde vamos: El Gobierno mantendrá el ritmo de ampliaciones en los próximos años. El nuevo sistema de tribunales de instancia abarata cada plaza y permite una justicia más flexible.



