El contenido generado por usuarios ya no es lo que era: de los vídeos caseros con el móvil a convertirse en un mercado que, según las previsiones, moverá más de 64.000 millones de dólares en 2034. Y en medio de ese tsunami, una startup española, UGC Slalom, quiere ser la que ponga orden en el caos de las colaboraciones entre marcas y creadores.
Fundada por Pía Mill y Berta Quirante, la plataforma acaba de presentar una nueva versión de su marketplace. Y lo ha hecho con un número que impone: UGC Slalom ha registrado un crecimiento del 300 % en marcas y creadores respecto al mes anterior. Parece que el invento funciona.
Un crecimiento del 300 % que confirma que esto va en serio
La última actualización no es solo un lavado de cara. La interfaz se ha renovado por completo, los filtros para que las marcas encuentren al creador adecuado son más inteligentes y la navegación es más, intuitiva. El objetivo es claro: reducir el tiempo y los clics que separan a una marca de un creador dispuesto a grabar.
Según explican las fundadoras, «nuestra prioridad principal ha sido cumplir con las necesidades y expectativas de marcas y creadores, facilitando todo el proceso de creación y gestión de ofertas en el menor tiempo y número de clics posible». Tiempo que, insisten, «vale oro».
Los números de la comunidad también refuerzan el momento. UGC Slalom reúne ya a más de 3.000 creadores y 300 empresas activas. Una red que confirma que el contenido generado por usuarios se ha profesionalizado a base de métricas, contratos y, sobre todo, de autenticidad bien entendida.
Por qué las marcas ya no quieren anuncios, sino conversaciones
El mercado global del UGC estaba valorado en 7.100 millones de dólares en 2025, con una tasa de crecimiento anual del 28,8 %. En España, el 54 % de los usuarios consulta redes sociales antes de comprar online y uno de cada cuatro ya compra dentro de ellas. Datos que explican por qué las empresas buscan creadores que hablen de sus productos como lo haría un amigo.
No es que las marcas necesiten más contenido; es que necesitan que ese contenido no parezca publicidad.
Ahí está la clave: la autenticidad, el boca a boca del siglo XXI, y las marcas lo saben.
Y la Generación Z es el motor: dedica un 54 % más de tiempo que la media a consumir UGC, casi cincuenta minutos extra al día. Las marcas ya no interrumpen lo que la gente quiere ver; intentan ser parte de ello. UGC Slalom quiere ser la herramienta que haga posible esa integración sin fricciones.
El siguiente paso: una app móvil y la ambición de ser la infraestructura del UGC
La startup no se queda en la versión web. Ya trabaja en una aplicación móvil que verá la luz en septiembre de 2026, pensada para que gestionar una campaña sea tan sencillo como lanzar una historia de Instagram. Además, preparan nuevas herramientas de automatización para seguir quitando horas muertas al proceso.
Pía Mill y Berta Quirante lo tienen claro: «Queremos que cualquier marca, independientemente de su tamaño, pueda lanzar campañas con creadores de forma sencilla y medible, y que cualquier creador tenga acceso a oportunidades profesionales reales». Un discurso que huele a democratización del influencer marketing.
Hace unos años, conectar marcas y creadores era un deporte de contactos y Excel. Ahora, plataformas como UGC Slalom aspiran a convertirse en la capa tecnológica que estandarice el sector. Si lo logran, la pregunta no será si el UGC es relevante, sino cuánto tardará en devorar los presupuestos de la publicidad tradicional.
El Salseómetro
Nivel de salseo: 7/10. No hay beef ni drama, pero el dato del 300 % de crecimiento y la entrada de una startup española en un mercado que moverá 64.000 millones de dólares tienen a más de un inversor mirando de reojo (y a más de un creador frotándose las manos).
📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)
- 👤 De quién hablamos: UGC Slalom, la startup de Pía Mill y Berta Quirante.
- 📲 En qué red social ha pasado: Marketplace web (pronto app móvil) para colaboraciones entre marcas y creadores de UGC.
- 🔥 Por qué es viral: Porque ha crecido un 300 % en un mes y aspira a profesionalizar un mercado que facturará decenas de miles de millones.



