El miedo a ser descubiertos jugará una mala pasada a uno de los romances secretos más seguidos por la audiencia de 'La Promesa'. Adriano no podrá soportar por más tiempo la presión constante que supone mantener su idilio en la sombra. El terror a que su secreto trascienda los muros de la finca terminará quebrando por completo su estabilidad emocional y su capacidad de raciocinio. En su desesperado afán por averiguar la identidad de la persona que los sorprendió en pleno beso, el joven cruzará ciertos límites.
Su nivel de obsesión llegará a tal punto que buscará provocar un acercamiento físico directo con Leocadia. Su única intención con esta maniobra será intentar reconocer de cerca su olor corporal para poder confirmar si fue ella la responsable de espiarlos durante su momento más íntimo.
Al verse incapaz de gestionar esta inmensa angustia, Adriano tomará la determinación de cortar por lo sano y romperá su relación amorosa. Para él, seguir apostando por esta historia clandestina en ‘La Promesa’ solo incrementará el riesgo de provocar un escándalo monumental. Por su parte, Martina recibirá esta dura decisión con dolor y una total incomprensión.
Aunque no compartirá en absoluto los motivos de su hasta ahora pareja, sus reiterados intentos por frenar la ruptura resultarán inútiles. Además, la joven tendrá que lidiar simultáneamente con una escalada de tensión en otro frente de su vida, ya que las discusiones diarias con Jacobo se volverán cada vez más frecuentes e insoportables.
El oscuro pasado de Petra sale a flote con la llegada del nuevo invitado a ‘La Promesa’

La inminente visita de Máximo de Buenaventura, un respetado diplomático y antiguo amigo personal del marqués Alonso, pondrá patas arriba la tranquilidad del servicio mucho antes de que el hombre pise siquiera los terrenos de la finca. Este acontecimiento, que en principio debería vivirse como un simple compromiso social de alto nivel, desatará una crisis personal muy profunda en una de las figuras más autoritarias del lugar. Petra mostrará durante toda la jornada un nerviosismo fuera de lo común.
Esta actitud errática no pasará desapercibida para el resto de sus compañeros de labores. Serán precisamente Teresa y Cristóbal quienes detectarán rápidamente la extraña inquietud que dominará a la señora de Arcos. Muy pronto saldrá a la luz la verdadera razón que se esconde detrás de todo este desasosiego. Petra intentará por todos los medios averiguar, a base de preguntas discretas, si el ilustre visitante traerá consigo a su propio equipo de trabajadores al palacio.
La dura realidad es que Tomasa, la hermana de sangre de Petra, forma parte del personal de máxima confianza que trabaja habitualmente para este diplomático. El gran conflicto radica en que ambas llevan la friolera de quince largos años sin dirigirse la más mínima palabra por problemas del pasado. Este posible y temido reencuentro cara a cara en los pasillos de ‘La Promesa’ amenazará con reabrir viejas heridas familiares.
El golpe sobre la mesa de Manuel y las verdaderas intenciones de Leocadia en ‘La Promesa’

La complicada situación entre Manuel y Ciro alcanzará por fin un punto de no retorno. Durante la emisión, comprobarás cómo Julieta no tendrá ningún tipo de reparo en reprochar duramente a su marido su reprochable actitud. Le echará en cara su comportamiento, calificándolo abiertamente de caradura por haberse aprovechado de la enorme generosidad de Manuel para asegurar su cómoda permanencia en la finca.
Este profundo malestar también será compartido por Alonso, quien seguirá sin comprender por qué su hijo accedió a entregar una porción del negocio en su momento. Para zanjar de raíz todas las especulaciones y dudas, Manuel reunirá a Alonso y a Curro para explicarles detalladamente las razones reales que motivaron su polémico movimiento. Les confesará que su principal objetivo al ceder esa parte de la empresa siempre fue mantener intacta la concordia familiar y evitar un desagradable enfrentamiento legal.
Sin embargo, la paciencia del heredero llegará a su fin. Demostrando su evidente autoridad frente a los suyos, Manuel se plantará cara a cara frente a Ciro con un ultimátum inamovible. Le exigirá que tome una decisión inmediata bajo dos únicas premisas. O acepta de buen grado conformarse con ese 5% de las acciones de la empresa, o directamente se quedará con las manos completamente vacías.
Mientras tanto, todo el revuelo generado por la visita de Máximo servirá de perfecta cortina de humo para Curro y Ángela. Ambos celebrarán muy aliviados que este gran evento desvíe temporalmente la atención sobre su planificada marcha de ‘La Promesa’ tras la celebración de su boda. No obstante, Leocadia aprovechará el despiste general para mover sus propias fichas, proponiéndole a Ángela un supuesto viaje idílico de conexión entre madre e hija.
El momento más crítico y angustioso de la tarde televisiva lo protagonizará, sin lugar a dudas, la trama médica que envuelve a la hija de María Fernández. La preocupación de la familia alcanzará sus niveles más altos cuando el prestigioso doctor Peribáñez termine de realizar una exhaustiva revisión física a la pequeña, recordando que la bebé llegó al mundo en unas condiciones sumamente delicadas y precarias.
El especialista tomará la decisión de reunir de urgencia a Carlo y a Curro para comunicarles de primera que el hecho de haber dado a luz fuera del entorno seguro e higiénico de un hospital traerá consigo severas complicaciones para la estabilidad del bebé recién nacido.
El médico dejará muy claro en su intervención que la evolución clínica de la recién nacida estará gravemente comprometida a partir de este instante. Por lo tanto, advertirá a toda la familia de que las próximas horas serán absolutamente vitales y decisivas para determinar si la pequeña logrará superar este difícil bache inicial.




