Santi Cazorla ha anunciado su retirada del fútbol profesional. El mago de Llanera, a los 41 años, dice adiós en el club que le vio nacer, el Real Oviedo, y lo hace con la misma sonrisa con la que nos robó el corazón en cada regate.
Un carrerón de película: de La Tendeja a las Eurocopas
Porque lo de Santi Cazorla ha sido mucho más que un futbolista: ha sido un cuento de hadas moderno. Canterano del Oviedo, saltó al Villarreal, brilló en el Málaga de Pellegrini, se doctoró en el Arsenal de Wenger y conquistó dos Eurocopas con España (2008 y 2012), siendo pieza clave en aquella generación dorada que maravilló al mundo. Su zurda de seda, su visión de juego y esa capacidad para colarse entre defensas como un funambulista hicieron de él un tipo diferente.
Luego vino la Premier, las lesiones, el regreso al Villarreal... y aquella maldita lesión de tobillo que casi le cuesta la pierna. Pero de eso hablamos ahora.
El infierno de la osteomielitis y el milagro de volver a caminar
En 2016, durante su etapa en el Arsenal, una infección bacteriana devoró parte del hueso de su pie derecho. Ocho operaciones, injertos de piel, la amenaza real de amputación. Llegó a decir que su objetivo ya no era volver a jugar, sino poder andar por el jardín con su hijo. Fueron 668 días de pesadilla, pero Cazorla resurgió como el Ave Fénix: fichó por el Al Sadd de Xavi, recuperó la forma, y en 2023 cumplió el sueño de volver al Real Oviedo, el club de su corazón, para colgar las botas en casa.
Y eso sí que fue un momento televisivo. El Tartiere se vino abajo. La ovación que le brindaron fue de esas que ponen la piel de gallina.
Oviedo le dice 'quédate' y él se lo piensa
El comunicado del club esta mañana no deja lugar a dudas: el Real Oviedo le ha abierto las puertas de par en par para que siga ligado en en el club en la faceta que él elija. 'Poder seguir compartiendo con el asturiano el futuro, desde el lugar, faceta y trabajo que él decida y le haga feliz', reza la nota oficial. Un mensaje que huele a segunda parte de la película: ¿director deportivo, entrenador, embajador? El mago todavía no se ha mojado, pero en el Tartiere ya sueñan con verle en el banquillo o en los despachos.
El chaval que salió de Llanera con una pelota en los pies cierra el círculo en su casa con la misma humildad del primer día.
Las redes, cómo no, se han incendiado. Excompañeros, rivales y aficionados de todos los colores se han volcado en mensajes de cariño. Desde Mikel Arteta hasta Andrés Iniesta pasando por el mismísimo Wenger, las leyendas han puesto a Cazorla de vuelta en el Olimpo. Hasta la cuenta oficial de la Kings League le ha tirado un guiño, porque Santi siempre ha sido un tipo de barrio con un talento de otro planeta.
En números, Cazorla suma más de 600 partidos oficiales, 81 internacionalidades y goles que aún recordamos como el que le marcó al Real Madrid en 2009 con aquel zapatazo desde la frontal. Pero su legado es mucho más intangible: representa al futbolista que nunca se rinde, al que convierte un drama en una historia de superación que trasciende el deporte.
Salseo-O-Meter
Intensidad 9/10. No todos los días se retira un tipo que jugó al fútbol con un tobillo reconstruido a base de piel de su propio glúteo. Emoción garantizada.
El adiós de Cazorla en 3 claves (TL;DR)
- Santi Cazorla se retira a los 41 años en el Real Oviedo, equipo en el que se formó.
- Superó una osteomielitis gravísima que casi le cuesta la amputación y volvió para competir al máximo nivel.
- El Oviedo le ha ofrecido seguir ligado al club en el puesto que desee; se espera que acepte y tenga un rol en la entidad.


