El comisario de Migración de la UE avala frenar la regularización exprés de Sánchez: ¿efecto llamada?

La resolución aprobada por unanimidad en Viena censura la regularización masiva del Gobierno español y advierte del 'efecto llamada' que puede provocar en el resto de Europa.

Si creías que la regularización masiva de inmigrantes que impulsa el Gobierno de Pedro Sanchez iba a pasar desapercibida en Europa, ayer quedó claro que no. El comisario de Migración de la UE, Magnus Brunner, ha respaldado sin fisuras una resolución del PPE que censura la medida por generar un «efecto de atracción» que podría afectar a todo el espacio Schengen. La presión sobre Sánchez llega desde varios frentes, y Bruselas ha decidido marcar el paso.

Indignómetro

Nivel de impacto social: 8/10. La decisión del PPE, con el aval del comisario de Migración, puede frenar en la práctica una medida que afecta directamente a decenas de miles de inmigrantes y a la posición de España en la política migratoria europea.

Una resolución por unanimidad que señala a España

El Partido Popular Europeo (PPE) celebró el lunes y el martes un encuentro en Viena del que salió un documento respaldado por todos los asistentes, incluidos dos comisarios europeos: Dubravka Suica, responsable para el Mediterráneo, y el propio Brunner, encargado de la cartera de Interior y Migración. El texto rechaza de plano «los procesos unilaterales de regularización que generan efectos de atracción», justo la etiqueta con la que los populares europeos definen la iniciativa española.

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«Solo una política migratoria firme y creíble puede preservar la cohesión social y mantener la confianza de los ciudadanos en el proyecto europeo», recoge el documento, que también recuerda otra resolución de febrero de 2026 donde ya se pedía prevenir la migración ilegal y rechazar regularizaciones a gran escala. La hoja de ruta queda clara: quienes suscriben el acuerdo consideran que medidas como la española debilitan la credibilidad de la política migratoria común y provocan «movimientos secundarios dentro del espacio Schengen».

El fantasma del 'efecto llamada' que preocupa a Bruselas

El término no es nuevo: la propia Comisión Europea ya advirtió en otras ocasiones del riesgo de que las regularizaciones masivas actúen como un imán migratorio. Ahora, la voz de Brunner añade peso institucional. El comisario sueco se ha convertido en el encargado de recordar a Sánchez que sus decisiones tienen repercusiones más allá de las fronteras españolas.

En un encuentro reciente, Brunner dejó claro que no interfiere en competencias estatales, pero que su misión es proteger a los demás Estados miembros de cualquier impacto no deseado. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y otros líderes como la danesa Mette Frederiksen o el belga Bart de Wever ya le espetaron al presidente español durante el último Consejo Europeo: «Lo que haces afecta a otros países». Esa presión se traduce ahora en un texto político de alto voltaje.

El Tribunal Supremo español ya había puesto el foco

La resolución del PPE llega en un momento delicado para el Gobierno. Hace apenas unos días se conoció que el Tribunal Supremo español tiene dudas sobre la legalidad de la regularización masiva. Tanto es así que los magistrados podrían elevar una cuestión prejudicial al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, según informó el diario El Mundo. El argumento de colisión con la normativa comunitaria gana fuerza, y el aval de los comisarios populares refuerza esa vía.

Fuentes de la Comisión Europea consultadas ayer evitaron pronunciarse sobre procesos judiciales en curso, pero el mensaje político ya está lanzado: el principal partido de la Eurocámara, con el respaldo expreso del comisario de Migración, considera que la medida española es un problema colectivo y no solo doméstico. De hecho, la resolución aprobada en Viena no menciona explícitamente a España, pero todas las miradas apuntan al mismo sitio.

La regularización exprés que defiende el Gobierno choca de frente con la línea dura de la UE, y ahora además con el aval del comisario encargado de velar por las fronteras comunes.

Desde el Ejecutivo insisten en que el permiso de residencia y trabajo solo tendrá validez en España, por lo que no afectaría al resto de socios. Pero la dinámica de los movimientos secundarios —personas que entran por un país y se desplazan a otro— es precisamente lo que quiere atajar Bruselas. La batalla política está servida.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: El PPE ha aprobado por unanimidad una resolución que censura las regularizaciones masivas por generar «efectos de atracción». El comisario Magnus Brunner la ha suscrito.
  • Por qué te importa: La presión de la UE puede paralizar una medida que el Gobierno español quería aplicar a decenas de miles de inmigrantes, con consecuencias para la política migratoria y las relaciones con Bruselas.
  • A quién afecta: A las personas que esperan regularizar su situación, a los países del espacio Schengen y a la credibilidad del Gobierno de Sánchez en política europea.
  • Hacia dónde vamos: El Tribunal Supremo baraja elevar el caso a la justicia europea; el pulso entre Moncloa y las instituciones comunitarias no ha hecho más que empezar.