El truco de Jordi Cruz para aliñar la ensalada: vinagre, sal y aceite, en ese orden

El chef catalán explica en TikTok el orden lógico: primero el vinagre, luego la sal y al final el aceite. También comparte su fórmula base para una vinagreta casera que se prepara en segundos.

Reconócelo, aliñar la ensalada parece fácil hasta que te encuentras un grano de sal mordido. A mí me ha pasado más veces de las que quiero admitir.

El orden exacto que propone Jordi Cruz

El chef Jordi Cruz tiene una respuesta clara para una de esas discusiones que parece no resolverse nunca. En su cuenta oficial de TikTok lo ha explicado sin rodeos: primero el vinagre, después la sal y, al final, el aceite. El orden importa, y mucho.

El motivo es puramente lógico. El vinagre es el único líquido capaz de diluir la sal de forma uniforme. Si echas el aceite antes, actúa como una barrera que impide que la sal se integre bien en el aliño. Resultado: pequeños cristales que se te quedan pegados a las hojas o, peor, al fondo de la ensaladera.

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La secuencia que propone Cruz es simple. Añade el vinagre, incorpora la sal y bate un poco para que se disuelva. Solo entonces llega el aceite de oliva virgen extra y se mezcla todo hasta conseguir una vinagreta estable. No te digo que la ensalada vaya a quedar incomible si lo haces al revés, pero la diferencia se nota.

La vinagreta base con la que dejar de improvisar

Además del orden, el cocinero catalán comparte en el mismo vídeo su fórmula base para una vinagreta casera que no falla. Los ingredientes son estos:

  • 150 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 50 ml del vinagre que más te guste
  • 3-4 g de sal
  • 15 ml de agua

El agua es el detalle que nadie te cuenta. Ayuda a que la emulsión quede más estable y a que no se separen el aceite y el vinagre a los dos minutos. Para personalizarla, basta con añadir un toque de mostaza y otro de miel al gusto. Sin volverte loco con las cantidades.

El orden no es un capricho de chef: la sal se disuelve en el vinagre y el aceite la protege después.

Si no tienes robot de cocina, unas varillas y 30 segundos de muñeca bastan para conseguir una mezcla homogénea. El objetivo es integrar bien todos los componentes y jugar con el equilibrio entre acidez, grasa, sal y dulzor. Así de simple.

Mi veredicto: ¿se nota de verdad en el plato?

He probado el truco en casa con una ensalada de tomate y ventresca. No te diré que se convierta en otro plato, pero la sal se reparte mucho mejor y no te encuentras ese punto salado en un solo bocado. En mi opinión, el cambio merece la pena aunque solo sea por no discutir con nadie en la cocina.

No es un invento de Instagram. Es química básica de la que cualquier cocinero con oficio te hablaría. Si te gusta la vinagreta con más cuerpo, añade la miel o la mostaza al final y bate con ganas. El aceite, siempre de oliva virgen extra, porque aquí la grasa no es solo textura: también aporta sabor.

💡 El truco del almendruco

Tiempo total: 2 minutos. Nivel de dificultad: fácil. Prepara un bote de vinagreta base el domingo y tendrás cenas resueltas media semana.

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Ya me contarás.