Reformar un piso heredado: el error que multiplica el presupuesto, según una arquitecta

Cambiar solo lo estético sin tocar fontanería, electricidad o aislamiento es el fallo más caro. La arquitecta Carmen Basso explica cómo evitar que una reforma se duplique.

Si has heredado un piso antiguo y estás pensando en reformarlo, hay una decisión que puede duplicar el presupuesto. La arquitecta Carmen Basso, de 02 Basso Arquitectos, advierte de que ahorrar en las instalaciones es la trampa más cara.

¿Por qué ahorrar en instalaciones sale caro?

Cuando ves un piso por primera vez, los ojos se van a la cocina, los suelos o los azulejos del baño. Pero lo que de verdad marca el éxito de una reforma está oculto: las tuberías, los cables y el aislamiento. «Con el derribo siempre salen imprevistos», alerta Basso. Si no renuevas las instalaciones ahora, en unos años tendrás que abrir paredes y suelos otra vez, y la factura se multiplicará.

La arquitecta insiste en que muchos herederos caen en la tentación de hacer solo un lavado de cara. Pintan, cambian muebles y arreglan desperfectos visibles, pero dejan intactas instalaciones que llevan décadas sin mantenimiento. El resultado: dos obras en lugar de una y el doble de gasto.

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Las claves para reformar sin que el presupuesto se descontrole

«Lo primero que uno debe plantearse es si el piso se quiere arreglar para entrar a vivir o como inversión», explica Carmen Basso. A partir de esa decisión, la prioridad es cambiar aquello que está oculto y que puede arruinar la inversión a medio plazo. Estas son las tres instalaciones que nunca deberías dejar para después:

  • Fontanería y saneamiento: si las tuberías tienen más de 30 años, cambiarlas ahora evita abrir suelos y paredes dos veces. Una fuga no visible puede dañar la estructura y multiplicar el coste.
  • Electricidad: una instalación antigua no aguanta los electrodomésticos actuales y puede ser un riesgo de incendio. Actualizarla es cuestión de seguridad y evita tener que picar paredes en el futuro.
  • Aislamiento térmico y acústico: un piso mal aislado dispara las facturas de calefacción y aire, y resta confort. La obra es la oportunidad perfecta para aislar fachadas, cubiertas o ventanas.

Hay que fijarse en en las instalaciones de calefacción y gas, que a menudo pasan desapercibidas pero son igual de críticas. Revisarlas con un profesional antes de cerrar presupuesto es una inversión que ahorra disgustos.

Quien ahorra en fontanería o electricidad durante la reforma suele acabar pagando el doble: las obras que se esconden son las que más facturas engordan.

La realidad oculta de los pisos heredados

Heredar un piso de los años 60 o 70 significa enfrentarse a materiales envejecidos, falta de aislamiento y distribuciones que no encajan con la vida actual. La tentación de dejar las instalaciones como están es enorme porque no se ven, pero el verdadero ahorro está en actuar sobre ellas desde el inicio.

Muchos herederos, agobiados por el coste de la reforma, optan por paquetes low cost que solo maquillan el interior. Basso recomienda pedir una inspección técnica antes de comprar un solo azulejo. «Lo primero es saber qué tienes entre las paredes», afirma. Un informe profesional te dirá si hay que picar o si basta con actualizar.

Además, conviene reservar al menos un 10 % del presupuesto para imprevistos. En pisos antiguos, el derribo puede destapar humedades, vigas dañadas o tuberías de plomo. Anticiparlo no es ser pesimista, es realista. Y al final, una reforma bien hecha revaloriza la vivienda mucho más que un simple lavado de cara.

Planificar bien la reforma de un piso heredado no es solo cuestión de gusto; es una decisión económica con consecuencias a medio plazo. Como dice Carmen Basso, la obra que no se ve es la que más duele en el bolsillo.

🏠 Las llaves de la noticia

  • 🔑 Qué te importa: Si heredas un piso y quieres reformarlo, cambiar solo lo estético puede duplicar el presupuesto en el futuro.
  • 💡 Por qué te importa: Las instalaciones ocultas (fontanería, electricidad, aislamiento) son las que más gasto generan a largo plazo si no se renuevan ahora.
  • 📊 Apunta estas cifras: Las tuberías viejas pueden forzar una segunda obra que multiplique por dos el coste inicial. Destina al menos un 10 % extra del presupuesto a imprevistos.