"Ya no haría ese programa": El contundente aviso de Paz Padilla sobre su pasado en 'Sálvame'

En una reciente entrevista concedida a EL ESPAÑOL, la presentadora ha desgranado los detalles de este proyecto y ha repasado su trayectoria sin eludir ningún tema espinoso.

Telecinco mantiene firme su estrategia de renovación para intentar relanzar sus índices de seguimiento y conquistar a un público que demanda nuevos estímulos audiovisuales. Este mismo sábado 27, a partir de las 16:00 horas, la cadena principal de Mediaset estrenó una de sus grandes bazas de la temporada. Se trata de 'El show de Paz', un novedoso formato producido por Secuoya que supone el esperado regreso de Paz Padilla a la primera línea del entretenimiento televisivo.

El esperado regreso de Paz Padilla a la sobremesa de Telecinco

La franja de la tarde dominical y sabatina siempre ha sido un terreno de alta competitividad. La cadena ha decidido confiar un bloque de dos horas exactas, desde las 16:00 hasta las 18:00 horas, a este nuevo espacio liderado por Paz Padilla. Una vez finalizado su tramo de emisión, el programa cederá el testigo directamente a 'Fiesta'. Ante las especulaciones sobre cómo afectará esta reducción de horario al equipo posterior, la comunicadora quiso zanjar cualquier polémica mandando un mensaje de cariño hacia la conductora de la siguiente franja: “También me habláis de Emma García, y yo a Emma la quiero muchísimo”.

Este nuevo proyecto televisivo de Paz Padilla se desmarca radicalmente de su etapa anterior en la cadena, buscando un tono eminentemente humano, cercano y sobre todo, divertido. El contenido del espacio abarcará una temática muy variada y enriquecedora, estructurándose en torno a historias conmovedoras de personas anónimas, emotivas cadenas de favores, secciones de cámara oculta y grandes entrevistas. Para garantizar un arranque espectacular, el debut contará con invitados de primer nivel internacional, siendo el actor William Levy y el cantante Carlos Rivera los primeros en sentarse a conversar con ella en el plató.

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La sorprendente llamada que cambió los esquemas de Paz Padilla

La sorprendente llamada que cambió los esquemas de Paz Padilla
La sorprendente llamada que cambió los esquemas de Paz Padilla | Fuente: Mediaset

La vuelta de la comunicadora a la que fue su casa durante tantos años sorprendió a una gran parte de la audiencia y de los analistas televisivos. Al preguntarle si entraba en sus planes a corto plazo retomar un proyecto de esta magnitud, Paz Padilla responde con la sabiduría popular que la caracteriza: “Dicen que si quieres hacerle reír a Dios, cuéntale tus planes”.

La realidad es que su agenda profesional estaba orientada hacia otras disciplinas artísticas muy alejadas de un plató diario. Ella misma lo explica con total claridad: “No, yo estaba centrada en mi teatro, mis conferencias, mi libro... Y, de repente, me llaman y me ofrecen este programa. Y dije, ¿por qué no? A veces las cosas surgen por algo. Yo soy muy 'lo que sucede, conviene, y el universo dispone'”.

A pesar de los altibajos mediáticos del pasado, Paz Padilla insiste en que su vínculo con los despachos de la empresa nunca llegó a romperse de forma dramática. “Yo ya volví a trabajar con Mediaset para hacer el programa Te hace falta un viaje. No he tenido ninguna situación traumática y he tenido muy buena relación con la cadena”, aclara con firmeza.

Este nuevo encargo llega en un instante de madurez personal impecable. “Este proyecto me gusta mucho y quiero ser coherente conmigo misma. No soy la Paz de hace dos años, todos evolucionamos. Hay gente que se amarga y yo soy una persona que vive con alegría. La vida tiene sus heridas, pero se puede seguir viviendo con el amor y el humor”, reflexiona la andaluza.

Audiencias inciertas y el peso internacional sobre Paz Padilla

Audiencias inciertas y el peso internacional sobre Paz Padilla
Audiencias inciertas y el peso internacional sobre Paz Padilla | Fuente: Mediaset

Durante las jornadas previas a la presentación, los responsables del formato no han dudado en comparar la estructura de 'El show de Paz' con grandes referentes de la televisión estadounidense, llegando a mencionar a Ellen DeGeneres. Esta comparativa genera una mezcla de respeto y vértigo en Paz Padilla, quien asume el reto manteniendo su esencia intacta: “Me da mucha responsabilidad y mucho miedo. Yo soy 'la Paz Padilla'. Es verdad que estoy un poco loca, pero también soy muy profunda e intensa. Tengo las dos vertientes, no hay término medio”.

Esta dualidad le permite transitar por diferentes registros durante el mismo bloque de emisión. “A mí no me importa hacer la croqueta en una feria. Yo no tengo sentido del ridículo, pero también empatizo mucho con el sufrimiento humano”, argumenta.

El contexto actual de la cadena, que atraviesa una fase compleja en cuanto a fidelización de espectadores, no supone una losa para la protagonista. Su filosofía de trabajo se basa en el esfuerzo individual y la entrega absoluta. “Cuando me subo a un escenario siempre doy lo mejor de mí. Voy a intentar que el público se divierta conmigo. Pero una cadena no solo depende de ti”, explica. Su nivel de implicación es máximo, asumiendo que los números de la audimetría escapan a su control: “Cuando me ponga en el centro del plató, yo lo daré todo. Lo que suceda después, ya no depende de mí. Somos frutos de la circunstancia”.

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Estar expuesta a la dictadura de los datos y a las críticas ferozmente polarizadas de las redes sociales es algo que Paz Padilla asume con una envidiable naturalidad terapéutica. “Lo llevaré bien, tanto si son buenos como si son malos. Un amigo mío decía que me pusiera bragas hiciese lo que hiciese. Esto quiere decir que siempre va a haber detractores y haters”, comenta. La experiencia acumulada le otorga una perspectiva blindada contra los juicios de valor: “Si lo haces bien, habrá gente que diga que lo has hecho mal. Y si va mal, pues me dirán que lo he hecho mal (risas). Así que siempre va a ir mal. Estoy acostumbrada”.

El control del formato y la confianza de Paz Padilla en la dirección

El éxito de un formato tan personalizado requiere una sintonía milimétrica entre la conducción y la dirección. En este aspecto, Paz Padilla ha dejado claro que no ejerce funciones de censura, sino que la propia naturaleza constructiva del espacio filtra los contenidos indeseados. Ante la pregunta de si ha vetado colaboradores, es tajante: “No, lo que pasa es que el programa va muy dirigido a una temática. Es un programa de emociones, y espero que no haya ni ira, ni rabia ni cabreo. La crispación la tenemos en todos lados: en la tele, en la radio, en las redes... Es horroroso. Aquí vamos a tratar el amor, la alegría, la bondad...”.

Para lograr esta atmósfera de positividad, se pondrá nuevamente bajo las directrices de un profesional al que conoce a la perfección. La sintonía laboral con el director de este nuevo bloque es absoluta y no duda en elogiar su capacidad técnica. “Porque es un crack, sinceramente. Lo ha demostrado durante muchísimos años. Es un tío muy creativo, entiende de televisión y me conoce muy bien. Sé que estoy en buenas manos”, afirma Paz Padilla.

La mirada sincera de Paz Padilla hacia su etapa más complicada

La mirada sincera de Paz Padilla hacia su etapa más complicada
La mirada sincera de Paz Padilla hacia su etapa más complicada | Fuente: Mediaset

El repaso a su trayectoria televisiva resulta inevitable, especialmente al abordar sus años al frente del extinto programa de corazón de las tardes. Paz Padilla no elude las preguntas sobre las tensiones vividas en aquel plató y aborda la relación con el equipo desde la más estricta sinceridad. “En ese programa todos nos hemos querido y nos hemos odiado. Todos. Yo he pasado por momentos muy difíciles, más de lo que la gente sabe. Pero no por lo que me rodeaba, sino por mi propia situación”, confiesa.

Ese sufrimiento íntimo, gestionado frente a millones de espectadores, generó incomprensión en su momento. Hoy, con la perspectiva del tiempo, extrae valiosas lecciones sobre la gestión emocional en el entorno laboral. “Suelo decir que cuando la gente esté en duelo, tiene que decirlo, porque si tu entorno no lo sabe, no tiene compasión. La gente te juzga si estás sensible o irritable, pero la gente no sabe lo que hay”, explica Paz Padilla.

Sin embargo, asegura que no modificaría sus decisiones pasadas: “No, no. Volvería a hacerlo igual porque era para proteger lo que más quería en ese momento. Me protegía, pero me aislé. Y hubo gente que no me entendía y no sabía cómo ayudarme. Fue un programa en el que todo el mundo sufrimos y disfrutamos”.

Ese aislamiento fortuito pudo levantar muros con los colaboradores de antaño, una situación sobre la que prefiere no desgastarse en exceso. “No lo sé. En la vida tampoco te puedes hacer tantas preguntas. Me siento muy orgullosa de todo lo que he hecho y de todos los sitios en los que he estado, porque he llegado aquí gracias a esas vivencias. No reniego de nada de lo que he hecho”, asevera. Ante la insistencia sobre si reniega de ese formato en concreto, su respuesta no deja margen de duda: “No, nunca en la vida”.

A pesar del inmenso respeto por su propio pasado profesional, tiene meridianamente claro que regresar a ese tipo de dinámicas mediáticas ya no tiene cabida en su esquema vital actual. El tiempo le ha otorgado una serenidad que valora por encima de todo, priorizando proyectos que resuenen con su filosofía positiva. Su declaración final resume a la perfección el momento dulce que atraviesa frente a las cámaras: “No reniego de 'Sálvame' ni de nada de lo que he hecho, pero ya no haría ese programa porque soy otra”.

La transformación es evidente y subraya sin titubeos que hoy en día, simplemente, es “otra Paz”. Y a la pregunta hipotética de cómo afrontaría volver a trabajar con ellos en esas circunstancias, su convicción es férrea: “Soy otra Paz, ya no haría ese programa”.

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