Si vives de alquiler en Madrid o Barcelona y los precios te asfixian, esta noticia puede interesarte: el Fondo de Impacto Social ha concedido un préstamo de 11 millones de euros a ALAS para poner en marcha 650 viviendas de alquiler asequible en ambas ciudades.
¿Qué es el Fondo de Impacto Social y cómo funciona esta operación?
El FIS, adscrito al Ministerio de Inclusión y gestionado por COFIDES, destina este préstamo a ALAS Vivienda Asequible en Alquiler. Con el dinero, la entidad adquirirá y explotará cerca de 650 pisos repartidos en nueve edificios de Madrid y Barcelona. Se calcula que la operación beneficiará a unas 1.600 personas.
La financiación va enfocada, sobre todo, a hogares con rentas ajustadas. De las 650 viviendas, al menos 200 se reservan a familias cuyos ingresos no superan tres veces el IPREM, es decir, rentas bajas. El resto se destinará al alquiler asequible regulado, manteniendo precios por debajo del mercado.
El modelo de ALAS se basa en la colaboración público-privada: usa suelo público en régimen de concesión y gestiona los inmuebles de forma profesional. El objetivo es garantizar estabilidad residencial a largo plazo y que los precios no se disparen, algo clave en ciudades tensionadas como Madrid y Barcelona.
Con esta operación, el FIS acumula ya cerca de 27 millones movilizados en cinco proyectos de vivienda social dentro de su Línea de Vivienda de Impacto Social, creada para responder al grave problema de acceso a un hogar digno en España.
La colaboración público-privada no es solo un parche: este modelo aspira a consolidar un parque de vivienda asequible estable y escalable.
¿Quiénes se beneficiarán y cómo se accede a estas viviendas?
La selección de inquilinos la llevarán a cabo las administraciones públicas, no ALAS ni COFIDES directamente. Las viviendas se integrarán en los parques de alquiler social de cada ciudad, y los criterios de adjudicación —renta, número de miembros situación de vulnerabilidad— los fijarán los servicios sociales municipales o autonómicos. Por tanto, no hay una convocatoria abierta para que cualquier persona se apunte ahora mismo.
Se estima que el proyecto beneficiará a hogares con ingresos bajos que ahora mismo no encuentran alternativa en el mercado libre. Al tratarse de un modelo de gestión a largo plazo, las familias que accedan tendrán estabilidad y precios regulados muy por debajo de los que se pagan actualmente en estas ciudades.
Colaboración público-privada: un modelo para paliar la crisis de alquiler
El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales retos estructurales de España. En Madrid y Barcelona, los alquileres han escalado hasta niveles que expulsan a los hogares con ingresos medios y bajos. La Línea de Vivienda de Impacto Social del FIS nace precisamente para movilizar capital privado hacia proyectos que aumenten el parque de alquiler social.
En el acto de formalización, la secretaria general de Inclusión, Elena Rodríguez, destacó que la colaboración público-privada es “una de las prioridades del Gobierno” y que el FIS refuerza el Plan Estatal de Vivienda, poniendo el foco en los colectivos más vulnerables. Por su parte, la presidenta de COFIDES, Ángela Pérez, subrayó que el fondo actúa como catalizador para canalizar inversión hacia proyectos de vivienda social.
El desafío es enorme. Con esta última operación, el FIS ha destinado 27 millones en cinco intervenciones. Cifras que, aunque significativas, son aún un granito de arena frente a la demanda real de vivienda asequible. El modelo de ALAS busca ser escalable y replicable en otras ciudades, siempre con la premisa de que la rentabilidad financiera no puede ir en detrimento del impacto social.
🏠 Las llaves de la noticia
- 🔑 Qué te importa: El Fondo de Impacto Social financia con 11 millones la creación de 650 viviendas de alquiler asequible en Madrid y Barcelona.
- 💡 Por qué te importa: Al menos 200 de esos pisos se reservan a familias con rentas bajas, lo que alivia la presión del alquiler en dos de las ciudades más caras.
- 📊 Apunta estas cifras: 11 millones de euros, 650 viviendas, 1.600 beneficiarios, 200 unidades para ingresos bajos, 27 millones movilizados por el FIS hasta ahora.



