Pedro Acosta ha soltado el bombazo en Assen: ficha por Ducati para 2027 y 2028, y tendrá de compañero a Marc Márquez. Justo lo que medio paddock esperaba, pero que el murciano ha confirmado con la misma naturalidad con la que adelanta por fuera en una curva rápida.
El bombazo del Tiburón de Mazarrón: dos años en el garaje rojo
Este jueves, en la rueda de prensa previa al GP de Países Bajos, el piloto de KTM ha hecho oficial lo que era un secreto a voces. Acosta da el salto al equipo de fábrica de Ducati para las dos próximas temporadas, justo cuando la parrilla se prepara para el cambio de reglamento a 850cc. No es un movimiento cualquiera: el murciano se sube a la moto más dominante del campeonato justo en el momento en que más se valora la adaptación y el talento puro.
“Es un honor poder compartir equipo con Marc”, ha dicho sin ni un atisbo de presión. Para el nueve veces campeón del mundo, tener a Acosta al lado es un reto generacional de los que en MotoGP llevan años sin verse. El de Mazarrón lo ha definido como “el reto más importante de mi vida”, y ha dejado claro que su objetivo no es solo subir al podio, sino absorber todo lo que Márquez tiene que enseñarle de la mentalidad y la lectura de carrera.
Aprender de Márquez: “Recogió información de leyendas”
Acosta ha explicado que Marc es uno de los últimos pilotos de la era de Pedrosa, Rossi y Lorenzo. “Por su experiencia, recogió mucha información de esas leyendas. Yo aspiro a aprender de él ahora”, ha confesado entre sonrisas. Para un chico de 22 años que todavía persigue su primera victoria en la categoría reina, tener al lado a alguien que ya sabe lo que es ganar nueve mundiales no es poca cosa.
El fichaje, según ha reconocido, era “el objetivo” que buscaba. Acosta quiere aprender la gestión de la de la presión y cómo sobrevivir a los domingos de tormenta mental. Si alguien puede impartir un máster acelerado en eso, es el de Cervera.
La pareja Acosta-Márquez en el box oficial de Ducati no se recordaba desde los tiempos de Rossi y Lorenzo.
Mientras tanto, el presente sigue pintando de naranja. “Nos queda mucho por hacer este año con KTM”, ha puntualizado, después de un fin de semana complicado en Brno con un doble cero que él mismo no termina de explicarse. Pero el futuro ya está escrito en rojo.
Por qué Ducati es el movimiento perfecto (y más a partir de 2027)
La llegada de Acosta a la fábrica de Borgo Panigale coincide con la nueva era de las 850cc, un reinicio técnico que premia la frescura de los pilotos que crecieron con la electrónica de última generación. Ducati, que ha dominado con mano de hierro las últimas temporadas, apuesta por una dupla española que combina experiencia y hambre como nunca. Para Acosta, subirse a una Desmosedici es la oportunidad de demostrar que su velocidad no era solo cosa de KTM, sino puro talento exportable.
El murciano ya probó los prototipos de 850cc y su primera impresión fue “bastante buena”. Y si alguien puede exprimir un motor distinto a la primera, es él.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- Fichaje de dos años. Acosta correrá con Ducati en 2027 y 2028 como compañero de Marc Márquez.
- Mentalidad de leyenda. El murciano quiere absorber la experiencia de un nueve veces campeón para gestionar la presión y leer las carreras.
- Salto estratégico. Ducati se asegura al mayor talento joven de la parrilla justo antes del cambio radical de normativa.

