Bungie confirma una nueva oleada de despidos tras el fin de Destiny 2

La mayor parte del equipo de Destiny 2 y parte del de Marathon se quedan fuera. Herman Hurst, CEO de Sony Interactive Entertainment, lo califica de 'reorganización necesaria' mientras la comunidad ya prepara el funeral.

Esta no es la primera ni será la última. Pero que Bungie volviera a levantar la guillotina justo cuando Destiny 2 echa el cierre definitivo tiene un tufo a fin de ciclo que hiela la sangre. Sony confirma una nueva oleada de despidos, la tercera en tres años, y esta vez se lleva por delante a la mayor parte del equipo que mantenía vivo el shooter espacial.

El comunicado oficial, publicado en redes sociales, habla de 'una reducción de plantilla mientras nos reorganizamos', pero los números no se han hecho públicos. Lo que sí sabemos es que afecta a la mayoría del equipo de Destiny 2, a parte de de Marathon y a parte del equipo de apoyo de Sony Interactive Entertainment que trabajaba codo con codo con Bungie. La excusa oficial: Destiny 2 no ha cumplido con las expectativas estos últimos años y los proyectos futuros aún están en incubación.

La tercera en tres años: el estudio que no termina de encajar

Para ponerlo en contexto: en 2023 Bungie despidió a unos 100 empleados, y en 2024 la cifra escaló al 17% de la plantilla, unas 220 personas. Ahora llega la tercera sangría, justo después de cerrar el grifo del juego que facturaba millones y que, en teoría, era la joya de la corona de PlayStation tras la compra de 2022 por 3.600 millones de dólares. La jugada maestra de Sony: comprar un estudio para luego podar el árbol cada primavera.

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El propio Herman Hurst, CEO de Sony Interactive Entertainment, reconoce en un añadido al comunicado que los despidos afectan 'a la mayoría del equipo de Destiny 2', además de a algunos desarrolladores de Marathon. Eso sí, se apresura a decir que Marathon sigue siendo 'una parte importante de nuestro catálogo'. Traducción: el shooter PvP sigue en pie, pero sin la carne de cañón que lo iba a sostener.

Bungie ya no puede ocultarlo: el modelo de juego como servicio se le ha atragantado a uno de los estudios que mejor lo ejecutaba.

Herman Hurst echa balones fuera con Marathon y la 'reorganización'

Lo que se lee entre líneas es que Marathon, el reinicio del clásico de los 90, va con retraso y sin el músculo suficiente para justificar una plantilla hinchada. La 'reorganización' suena a eufemismo para ajustar cuentas pendientes. Sony lleva trimestres apretando a sus estudios internos y Bungie, que nunca terminó de integrarse del todo en PlayStation Studios, paga el pato con intereses.

La comunidad ya ha estallado en redes con el hashtag #BungieLayoffs y los habituales mensajes de apoyo a los despedidos. Los foros de Reddit arden con la sensación de que Bungie ha pasado de ser el estudio que te hacía soñar con viajes a la Luna a ser el que te recuerda que los contratos temporales en los videojuegos son un campo de minas. El drama no es solo laboral: es la crónica de una muerte anunciada.

Análisis: Bungie, Sony y el modelo de 'servicio en vivo' que se atraganta

No es casual que esta oleada llegue semanas después del cierre definitivo de Destiny 2. El plan de Bungie siempre fue exprimir la gallina de los huevos de oro mientras preparaban Marathon y, con suerte, otro proyecto secreto. Pero los números de audiencia de Destiny 2 llevaban meses en caída libre y las expansiones ya no enganchaban como antes. El shooter que definió una década se apaga sin pena ni gloria.

El precedente más cercano es lo que ocurrió con otros estudios comprados por grandes editoras: Activision cerró Radical Entertainment, EA hizo lo propio con Visceral. Pero lo de Bungie duele más porque ellos eran los chicos cool que prometían independencia creativa bajo el paraguas de Sony. Ahora son una pieza más en la partida de ajedrez de los servicios en vivo. Y en esa partida, cuando una ficha no renta, se retira.

La pregunta que queda en el aire es si Marathon llegará a tiempo y en forma para justificar tanta tijera. Si no lo hace, la cuarta oleada será cuestión de meses. El tiempo de los shooters eternos se acaba, y Bungie está en el último vagón.

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Hype-O-Meter

Nivel de hype: 8.5/10. No es hype, es puro drama corporativo. La tercera ronda de despidos en tres años convierte a Bungie en el meme recurrente del sector, justo cuando el cierre de Destiny 2 deja al estudio sin su principal fuente de ingresos. Si te gusta el salseo de los videojuegos, aquí tienes carne para rato; si eres fan de Marathon, reza.

El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? Sony ha confirmado una nueva ronda de despidos en Bungie, la tercera en tres años, que afecta a la mayoría del equipo de Destiny 2 y a parte del de Marathon.
  • 🔥 ¿Por qué importa? Confirma que el cierre de Destiny 2 no fue una decisión puntual, sino el principio del fin de una era, y que Bungie lleva años sin cumplir las expectativas de Sony.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Si sigues los juegos como servicio, esto te huele a purga estructural. Si no, es otra muesca en la colección de despidos que cada primavera nos regala la industria del videojuego.