Hay un pueblo en Galicia donde el marisco es barato, los acantilados cortan la respiración y una leyenda te persigue si no lo visitas. En San Andrés de Teixido, un minúsculo enclave en la Serra da Capelada, a poco más de 600 metros sobre el Atlántico, el tiempo parece haberse detenido. Y comer aquí, con producto recién sacado del mar, es uno de esos caprichos que se dan sin mirar la cartera.
San Andrés de Teixido, el pueblo al que ir de vivo (y no de muerto)
La historia de San Andrés de Teixido está envuelta en bruma, como todo lo gallego. Está en en la Serra da Capelada, en el municipio coruñés de Cedeira, colgado sobre un paisaje que cae más de 600 metros hasta el Atlántico. Este pueblo, segundo destino de peregrinación tras Santiago de Compostela, crece alrededor de un santuario del siglo XII y carga con el famoso augurio: «A San Andrés de Teixido vai de morto quen non foi de vivo». Así que, por si las moscas, mejor ir ahora que estamos vivos y con ganas de darle un buen mordisco a la Costa da Morte. Su encanto se puede consultar en Wikipedia.
Marisco fresco y barato: la carta que te espera
Si hay algo que manda en Teixido es el producto del mar. Los percebes, arrancados a diario de las rocas por los percebeiros, son los reyes de la mesa. Una tapa de percebes puedes encontrarla desde unos 12 euros, una ganga para un bocado tan salvaje y escaso. La oferta se completa con zamburiñas a la plancha, navajas, berberechos al vapor, pulpo á feira y mejillones. Para los carnívoros, el raxo (lomo de cerdo adobado) y los chuletones de ternera tampoco fallan.
Los precios, según el establecimiento, rondan los 25-30 euros por persona para un buen festín, aunque como siempre, pueden variar según la temporada y la marea. Un chollo si comparas con lo que pagarías por el mismo marisco en una gran ciudad.

Dónde darse el capricho: tres paradas imprescindibles
En San Andrés de Teixido, que apenas tiene una calle, los sitios para comer se cuentan con los dedos de una mano, pero todos merecen la pena. Aquí van mis favoritos, de más informal a más reposado.
En Os Loureiros, un bar de tapas y raciones en la carretera DP-2205, se come de pie o en taburete, pero lo que sale de la cocina no necesita manteles. Sus croquetas caseras de centollo, buey de mar y gambas son pura cremosidad. Los percebes, las zamburiñas y el pulpo a la gallega justifican la parada, y la terraza trasera con vistas a los acantilados es un plus que no se paga.
El Mesón Eiravella es el rey de Tripadvisor en Cedeira, con más de 400 opiniones y una nota de 4,5 sobre 5. Lo llevan Rebeca y Sergio, una pareja joven que trae los percebes cada mañana de las rocas de Teixido. Las croquetas caseras de mejillones, el lacón con grelos y la mariscada variable según la marea te dejan sin palabras.
Comer percebes a pie de acantilado, con el Atlántico rugiendo abajo, es uno de esos placeres que justifican cualquier viaje.
Por último, la Taberna Hermanos Bouza, al inicio de la aldea, es el refugio de la cocina de casa. Aquí la estrella es la tortilla de Basi, una mole de 28 huevos que es leyenda comarcal. Acompañan percebes recién cogidos, empanada casera, raxo y berberechos fritos. La ración de medio kilo de percebes cuesta unos 25 euros, ideal para compartir sin remordimientos.
Qué ver: acantilados, santuario y leyendas
Más allá del marisco, Teixido es puro espectáculo natural. El Santuario de San Andrés, del siglo XII, es un templo gótico-marinero con retablo barroco y la reliquia del apóstol. No te vayas sin comprar un sanandresiño, esas figuritas de miga de pan pintadas a mano que sirven de amuleto: la mano para los exámenes, la barca para los viajeros, la flor para el amor.
Los acantilados de la Serra da Capelada caen a plomo más de 600 metros. Asómate al Mirador de Teixidelo y sube hasta la Vixía de Herbeira, el punto más alto, donde los caballos salvajes pastan entre la niebla. Si la marea está baja, baja a la Playa de Arenas Negras de Teixidelo, una cala de arena oscura única en el mundo. Y a pocos kilómetros, Cedeira y las Fragas do Eume completan la escapada.
Una ruta a pie para bajar el marisco
Si después del festín te quedan ganas de andar, la ruta circular San Andrés de Teixido – Mirador Chao do Monte es perfecta. Son apenas 2,6 kilómetros de ida y vuelta, apta para toda la familia, con un desnivel de 200 metros. Se sale del aparcamiento, se pasa junto al santuario y se asciende por un sendero entre pastos hasta el mirador, desde donde el Atlántico se despliega hasta donde alcance la vista. Las vistas, en días claros, rivalizan con cualquier postal de los Cliffs of Moher. La vuelta, cuesta abajo, te deja la conciencia tranquila: fuiste de vivo.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: San Andrés de Teixido (Cedeira)
- 📍 Ubicación: Serra da Capelada, A Coruña, Galicia
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Marisco gallego, tapas y raciones
- 💰 Precio medio: 25-30€ por persona (aproximado, puede variar)




