La receta de arroz a la cubana con plátano verde y queso de José Andrés que no te puedes perder

El chef asturiano reinterpreta este plato de toda la vida con un guiño a la receta auténtica de Cuba. Las tortitas de plátano macho y queso son el toque que lo cambia todo.

¿Recuerdas el arroz a la cubana del comedor del colegio? Aquel plato de arroz blanco nadando en tomate de bote que de niño era una fiesta y de adulto nos da escalofríos. Pero no te equivoques, porque el arroz a la cubana bien hecho es una joya de la cocina casera. Y si alguien sabe sacarle todo el partido, es José Andrés.

Un plato humilde que, con un poco de mimo y los ingredientes correctos, se convierte en un festín para chuparse los dedos.

El chef asturiano, en su programa Vamos a cocinar, nos enseña la versión más auténtica de este clásico cubano. Nada de plátano dulce de Canarias: aquí mandan los plátanos machos, esos verdes y duros que se fríen como patatas. José Andrés los mezcla con queso cremoso y forma unas tortitas doradas que son pura magia. Te cuento cómo prepararlas en casa, paso a paso, para que te salgan redondas.

Además de estar delicioso, este arroz a la cubana es un planazo de esos que no te arruinan. Ingredientes que encuentras en cualquier súper, 45 minutos de faena y un resultado que hace feliz a toda la mesa. Ideal para una cena entre semana sin complicaciones o para reconciliar a los peques con las verduras (el tomate casero es un caramelo). Apunta, que empezamos.

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Ingredientes

  • 320 g de arroz blanco
  • 640 ml de agua
  • 50 g de cebolla
  • 60 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 600 g de tomates maduros
  • 2 dientes de ajo
  • 1 guindilla o habanero entero (opcional, para los valientes)
  • 1 hoja de laurel
  • 2 plátanos machos (verdes, de freír)
  • 80 g de queso cremoso de leche de vaca (tipo Oaxaca o mozzarella)
  • 4 huevos
  • Sal al gusto

Cómo preparar el arroz a la cubana, paso a paso

  1. Lava los tomates y asálos en una sartén bien caliente, girándolos hasta que la piel se tueste por todos lados. Retira y deja que se templen. Luego pélalos y tritúralos.
  2. En otra sartén, calienta dos cucharadas de aceite de oliva con los ajos picados. Antes de que cojan color, añade la guindilla (si la usas) y la hoja de laurel.
  3. Incorpora el tomate triturado, sazona con sal y cocina a fuego medio unos 10-12 minutos, removiendo de vez en cuando.
  4. Pela y pica finamente la cebolla. En una cazuela, pocha con un chorrito de aceite a fuego suave, sin que llegue a dorarse.
  5. Añade el arroz, rehógalo un minuto para sellar el grano y vierte el agua. Sal al gusto, tapa y cuece a fuego mínimo durante 10 minutos —sin remover—, hasta que el arroz absorba el líquido.
  6. Pela los plátanos verdes y córtalos en trozos grandes. Fríelos a fuego medio-bajo en una sartén con aceite de oliva hasta que estén tiernos (unos 8-10 minutos).
  7. Pica finamente los plátanos fritos y mézclalos en un bol con el queso rallado. Amasa con las manos hasta obtener una pasta ligeramente pegajosa y forma pequeñas tortitas.
  8. Dora las tortitas en una sartén con unas gotas de aceite, vuelta y vuelta, hasta que el queso empiece a fundirse y queden crujientes por fuera. Reserva.
  9. En una sartén pequeña, calienta abundantemente aceite de oliva. Si te gusta el toque picante, añade una guindilla para aromatizarlo.
  10. Cuando el aceite esté bien caliente, casca el huevo separando clara y yema. Fríe primero la clara hasta que quede crujiente y luego coloca la yema encima, cocinándola solo un instante para que se mantenga líquida y brillante.
  11. Sobre una base de arroz blanco, coloca el huevo frito y una o dos tortitas de plátano y queso. Baña el arroz con un par de cucharadas de la salsa de tomate casera y ¡a disfrutar!

Trucos para que salga perfecta

El plátano macho es clave: busca el que tiene la piel verde y dura, no el amarillo de postre. Si no encuentras queso Oaxaca —ese queso mexicano de hebra—, cualquier mozzarella rallada te saca del apuro.

Y si quieres probar el plátano frito cubano sin queso, hazte unos tostones: fríe rodajas de plátano, aplástalas con un puñetazo (sí, literal) y vuélvelas a freír hasta que estén bien crujientes. Quedan de vicio.

Este arroz a la cubana se come con hambre, en familia y sin prisa. Un plato barato, sencillo y con una vuelta de tuerca que lo convierte en algo especial. Date el capricho.

🍽️ La ficha de la receta

  • 🍴 Plato: Arroz a la cubana con tortitas de plátano verde y queso
  • 👥 Raciones: 4 personas
  • ⏱️ Tiempo: 45 minutos
  • 📊 Dificultad: Fácil