Google acaba de pisar el acelerador en su cruzada contra los bloqueadores de anuncios. Chrome 150, que aterriza el 30 de junio, elimina de un plumazo la bandera ExtensionManifestV2Disabled, la última grieta por la que uBlock Origin —y otras extensiones basadas en Manifest V2— conseguían mantenerse vivas en el navegador. A partir de ese día, si quieres tener un feed de internet sin banners de apuestas ni anuncios de retinol, toca mudarse. Sí, a otro navegador.
No es una sorpresa. Google lleva años preparando el terreno para jubilar Manifest V2, el sistema que permitía a los bloqueadores interceptar el contenido publicitario antes de que llegara a tu pantalla. La excusa oficial: seguridad y rendimiento. La verdad incómoda: una empresa que ingresa el 80% de su facturación con anuncios no iba a dejar que una extensión le estropeara el negocio.
Cómo Chrome 150 convierte uBlock Origin en un fantasma
La mecánica es casi poética. Manifest V3, el nuevo estándar de extensiones que Chrome impone, obliga a las herramientas de bloqueo a pedir permiso al propio navegador para filtrar peticiones. Eso significa que Google, como guardián del jardín, decide qué es un anuncio aceptable y qué no lo es. uBlock Origin no puede adaptarse a ese corsé; su arquitectura necesita acceder a niveles más profundos del tráfico de red, algo que el nuevo sistema prohíbe explícitamente.
La bandera ExtensionManifestV2Disabled actuaba como una válvula de escape que los usuarios avanzados podían activar para seguir usando extensiones V2. Con Chrome 150, esa puerta se cierra de forma definitiva. Los propios ingenieros de Google la califican de «código muerto» y advierten de que mantenerla podría generar riesgos de seguridad. La ironía es evidente: bloquear anuncios, al parecer, es inseguro.
Si no piensas tragarte ni un banner más, estas son las salidas
Los desarrolladores de uBlock Origin lo confirmaron en el subreddit de la extensión: no hay forma de portar la herramienta a Manifest V3. «Migrad a Firefox o Brave», sugirieron. No son malos consejos.
- Firefox, con su motor Gecko, sigue dando soporte total a Manifest V2 y tiene su propia versión de bloqueadores tan potentes como uBlock.
- Brave lleva el bloqueo de anuncios integrado en el navegador, por lo que ni siquiera necesitas una extensión externa para olvidarte de la publicidad.
- Opera también ha confirmado que mantendrá el soporte para Manifest V2 mientras sea técnicamente razonable, aunque su cuota de mercado es residual.
- Microsoft Edge ya empezó a matar los bloqueadores V2 hace tiempo; no es una alternativa viable.
Desde luego, la migración no es solo técnica: es un gesto de resistencia. Cambiar de navegador en 2026 sigue siendo un incordio —contraseñas, extensiones, historial—, pero si estás leyendo esto, probablemente ya asumes que la privacidad requiere algo de esfuerzo.
La decisión de Google es la enésima demostración de que ningún producto gratuito lo es realmente: pagas con tus datos, con tu atención o con un ecosistema que te ata con grillos de comodidad.
El elefante en la habitación: Google es una empresa de publicidad
Conviene no perder de vista el bosque. Chrome no es un regalo desinteresado; es el conducto perfecto para monitorizar el comportamiento de cientos de millones de usuarios y retroalimentar el negocio publicitario. Con Manifest V3, Google cierra el círculo. Obliga a que cualquier filtro de contenido pase por su API, donde puede aplicar sus propias reglas —incluido el listado de «anuncios aceptables» que, oh, casualidad, beneficia a los anunciantes que pasan por sus plataformas.
La eliminación de de la bandera en Chrome 150 no es un accidente técnico. Es un golpe de volante estratégico que, además, llega justo cuando la Unión Europea aprieta las tuercas con la Digital Markets Act. Paradojas de la regulación: mientras Bruselas intenta abrir los mercados digitales, Google sigue encontrando rendijas para afianzar su dominio.
Hype-O-Meter
Nivel de hype: 8/10. No es un lanzamiento glamuroso, pero el movimiento es tan descarado que merece atención. El cierre total de Manifest V2 en Chrome supone un antes y un después en la relación entre navegadores y publicidad. Espera un éxodo lento, pero constante, hacia Firefox y Brave en los próximos meses.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Chrome 150 elimina la bandera que mantenía vivo a uBlock Origin.
- 🔥 ¿Por qué importa? Google cierra el grifo a los bloqueadores que no pasan por su filtro publicitario.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Afecta, y mucho: para no tragar anuncios, toca cambiarse a Firefox, Brave u Opera.




