La regularización de inmigrantes en España desborda todas las previsiones: 400.000 solicitudes extra

La medida, aprobada en abril, otorga un permiso inicial de un año y ha sido solicitada mayoritariamente por latinoamericanos. Queda margen hasta el 30 de junio y las autoridades temen un colapso administrativo.

A falta de dos semanas para que venza el plazo, la regularización extraordinaria de inmigrantes en España ha rebasado todas las previsiones. El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones —que aún no ha difundido datos oficiales actualizados— habría recibido ya 900.000 solicitudes, según fuentes gubernamentales citadas por El País. Es decir, 400.000 más que las 500.000 inicialmente calculadas.

Indignómetro

Nivel de impacto social: 9/10. La medida afecta directamente las condiciones de residencia y trabajo de al menos 900.000 personas y de sus familias, y la gestión de un volumen tan alto tensa la capacidad administrativa de las oficinas de extranjería.

Una avalancha que desborda todos los cálculos

El think tank Funcas ya estimaba en 840.000 los inmigrantes en situación irregular que residían en España a principios de 2025, muy por encima del medio millón que barajaba el Ministerio. Las 900.000 solicitudes actuales confirman que el fenómeno migratorio es mayor del previsto.

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Hasta el momento, las autoridades han admitido a trámite 360.000 expedientes, con dos semanas aún por delante hasta el cierre del 30 de junio. El 86 % de las peticiones proceden de América Latina: Colombia encabeza la lista con el doble de solicitudes que Perú, seguida de Honduras y Venezuela. También se espera un volumen significativo de marroquíes y argelinos.

El aluvión de solicitudes ha sorprendido a la administración, que ahora se enfrenta al reto de procesarlas en tiempo récord. Los últimos datos oficiales, aún no actualizados, mantienen la incertidumbre sobre si el sistema soportará la presión.

Ningún proceso de regularización anterior en España había rozado las 900.000 solicitudes, ni siquiera el de 2005, que marcó un récord.

Qué obtienen quienes superen el filtro

La medida, aprobada en abril de este año, concede un permiso inicial de residencia y trabajo de un año a los inmigrantes que demuestren haber residido de forma continuada en España al menos cinco meses antes de presentar la solicitud y carecer de antecedentes penales. Quedan excluidos quienes llegaron después del 1 de enero de 2026. El corte temporal y las dificultades para reunir la documentación rebajan las expectativas: la Fundación Global Citizenship calcula que solo el 60 % de los solicitantes logrará el permiso.

Dos décadas de regularizaciones: del ‘efecto Zapatero’ a Aznar

En 2005, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero puso en marcha un proceso similar que recibió 691.655 solicitudes y concedió 576.506 permisos de residencia (según los datos históricos de Wikipedia). Un dato relevante: las dos amnistías del PP bajo José María Aznar sumaron más de 520.000 regularizaciones.

Con estos precedentes, el debate político actual sobre la medida pierde parte de su carga novedosa. Lo que preocupa ahora es si la administración podrá resolver con agilidad un volumen de expedientes que casi triplica el de hace dos décadas. Los expertos subrayan que la integración laboral y la capacidad de absorción del sistema serán determinantes para que el proceso no se convierta en un cuello de botella.

El próximo 1 de julio, cuando el plazo expire, comenzará la fase de resolución masiva. Entonces se sabrá hasta qué punto responde el sistema y cuántos de esos 900.000 solicitantes consiguen regularizar su situación.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: A dos semanas del cierre, la regularización extraordinaria ha recibido 900.000 solicitudes, 400.000 más de lo previsto.
  • Por qué te importa: La medida afecta directamente la vida de cientos de miles de personas y a la gestión migratoria del país.
  • A quién afecta: Inmigrantes en situación irregular que residían en España antes del 1 de enero de 2026, principalmente de Colombia, Perú, Honduras, Venezuela, Marruecos y Argelia.
  • Hacia dónde vamos: El 30 de junio acaba el plazo y comenzará la resolución masiva; el reto es procesar un volumen récord en poco tiempo.