El truco de los chefs para la ensaladilla rusa perfecta: sin cebolla, dos yemas y atún

Martín Berasategui y otros cocineros coinciden en dejar fuera la cebolla y triturar dos yemas de huevo con el atún para una mayonesa cremosa que transforma este clásico. Una receta fácil, veraniega y para chuparse los dedos.

Cuando llega el calor, hay una tapa que reina en los menús y en las neveras de toda España: la ensaladilla rusa. Pero hacerla realmente inolvidable no es cuestión de añadir más cosas, sino de un truco sencillo que los grandes chefs llevan tiempo compartiendo y que está al alcance de cualquiera.

Olvídate de la cebolla cruda —que tantas versiones incorporan y que acaba repitiendo— y presta atención al ingrediente estrella de cualquier despensa: el atún en lata. Martín Berasategui, el cocinero con más estrellas Michelin de nuestro país, desveló su fórmula en el programa Robin Food de EITB, y desde entonces los amantes de la cocina casera la han convertido en su receta de cabecera para el verano.

El chef vasco no se limita a desmigar el atún y mezclarlo. Lo transforma en una crema junto con dos yemas de huevo duro, unas anchoas y un toque de mostaza, y después lo integra en una mayonesa casera que envuelve cada trocito de patata y jamón cocido con un sabor 'tierra y mar' delicadamente insuperable. La cebolla, sencillamente, sobra.

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El verdadero cambio está en la mayonesa: cuando trituras el atún con las yemas y las anchoas, cada bocado sabe a gloria.

El truco de Martín Berasategui: adiós cebolla, hola crema de atún

La idea es tan genial como simple. En lugar de verter el atún en trozos sobre la mezcla, Berasategui prepara una mayonesa emulsionada con las yemas, el vinagre, el aceite y la mostaza, y después añade el atún y las anchoas para batirlo todo de nuevo. El resultado es una salsa cremosa, potente y homogénea que impregna cada bocado, dejando una sensación mucho más redonda que la de cualquier ensaladilla tradicional.

Además, la receta prescinde por completo de la cebolla: los alcaparrones, las alcaparras y la rúcula aportan contrapuntos frescos y ácidos sin el regusto fuerte de la cebolla cruda, ese que a tantos nos hace repetir. En su lugar, el plato gana elegancia y se vuelve rápido ligero y perfecto para compartir.

Ingredientes

ensaladilla rusa sin cebolla

Para dos raciones generosas (o cuatro de tapa) necesitas:

  • 2 patatas medianas (con piel para cocer)
  • 100 g de jamón cocido en un solo trozo
  • 100 g de atún en aceite (escurrido)
  • 2 filetes de anchoa en aceite
  • 200 ml de aceite de oliva suave (si usas mayonesa de bote, no lo necesitas)
  • 10 g de mostaza de Dijon
  • 2 yemas de huevo (frescas y a temperatura ambiente)
  • 1 cucharada de vinagre blanco o de manzana
  • 15 g de alcaparrones (puedes cambiarlos por aceitunas verdes sin hueso)
  • 10 g de alcaparras
  • Un puñado de rúcula fresca
  • Sal al gusto

Cómo preparar la ensaladilla rusa perfecta paso a paso

  1. Cocemos las patatas: Lávalas bien (sin pelar) y ponlas en una olla con agua fría y sal a fuego medio-fuerte. Cuécelas durante unos 30 minutos desde que el agua empiece a hervir, hasta que al pincharlas con un tenedor notes que entran sin resistencia.
  2. Mayonesa casera: Mientras se hacen las patatas, pon en el vaso de la batidora las dos yemas, el vinagre, la mostaza, una pizca de sal y 3 cucharadas del aceite. Introduce el brazo hasta el fondo y, sin moverlo, bate a velocidad media hasta que emulsione. Luego ve añadiendo el resto del aceite en un hilo fino sin dejar de batir. En un minuto tendrás una mayonesa firme.
  3. El toque mágico: Añade al vaso el atún desmigado y las anchoas. Tritura de nuevo durante 30 segundos hasta obtener una crema espesa y aromática. Esta es la salsa que transforma el plato.
  4. Enfría las patatas: Escurre las patatas cocidas y déjalas templar sobre un plato. Cuando puedas manipularlas sin quemarte, pélalas.
  5. Dados menudos: Corta las patatas en cuadraditos de medio centímetro y échalos en un bol grande. Haz lo mismo con el jamón cocido: córtalo en dados del mismo tamaño para que cada cucharada sea equilibrada.
  6. El toque verde y ácido: Trocea la rúcula ligeramente, añádela al bol junto con las alcaparras y los alcaparrones enteros o ligeramente partidos. Remueve.
  7. Mezcla final: Vierte la mayonesa de atún y anchoas sobre todos los ingredientes y remueve con suavidad pero con decisión, para que cada dado quede cubierto de crema.
  8. Reposo en frío: Tapa el bol con film y mételo en la nevera al menos 30 minutos (ideal dos horas). Así los sabores se asientan y la ensaladilla está fresquita, que es como mejor sienta.

Trucos y consejos de conservación para no estropearla en verano

Con el calor, la seguridad alimentaria importa más que nunca. La ensaladilla contiene patata cocida, huevo y mayonesa casera, ingredientes que pueden estropearse si no se manipulan bien. Sigue estas pautas y disfruta sin miedo:

  • Refrigera las patatas y el resto de vegetales cocidos lo antes posible. No los dejes a temperatura ambiente más de 30 minutos.
  • Si elaboras la mayonesa con huevo crudo, el riesgo de salmonelosis aumenta en verano. La opción más segura es usar una mayonesa industrial de bote, que además agiliza la receta, o preparar una lactonesa (con leche en lugar de huevo) si prefieres lo casero.
  • Guarda la ensaladilla tapada en la nevera, a menos de 5 °C, y sácala únicamente el tiempo justo antes de comer.
  • Si la has tenido expuesta al calor en una comida al aire libre, no la guardes de nuevo para el día siguiente: es mejor desechar lo que sobre.
  • Lávate bien las manos y los utensilios, y no mezcles herramientas que hayan tocado alimentos crudos con los ya cocinados.

Con estas sencillas precauciones, tu ensaladilla rusa casera no solo estará deliciosa, sino que será un bocado seguro y refrescante para tus comidas de verano.

🍽️ La ficha de la receta

  • 🍴 Plato: Ensaladilla rusa con mayonesa de atún y jamón
  • 👥 Raciones: 2 (o 4 de tapa)
  • ⏱️ Tiempo: 40 minutos + reposo
  • 📊 Dificultad: Fácil