Enrique Riquelme tenía este viernes una cita con 20minutos y una pregunta que esquivar como si fuera un defensa en el área. El candidato a la presidencia del Real Madrid —el hombre que ha convertido las elecciones del domingo en un mano a mano inesperado con Florentino Pérez— se ha negado a despejar la gran incógnita del madridismo: ¿qué va a pasar con Vinícius Júnior?
Salseo-O-Meter
Nivel de salseo: 8/10. Con las urnas a la vuelta de la esquina, Riquelme juega al escondite con la continuidad de la estrella brasileña. Un silencio que incendia la previa electoral y deja a los socios sin una pieza clave para decidir su voto.
La pregunta del millón y el regate del candidato
La entrevista, publicada este mismo viernes, no ha ahorrado en tensión. Cuando le han preguntado directamente por el futuro de Vinícius, cuyo contrato expira en el verano de 2027, Riquelme ha soltado una pirueta que ni el propio extremo en un uno contra uno: “Hay un departamento deportivo liderado por Raúl González Blanco, un entrenador, y don Fernando Hierro para la cantera, y tendrán que decidir quiénes se quedan y quiénes salen”. Traducción: ni confirmo renovación ni abro la puerta a una venta millonaria, la patata caliente se la paso a mis hipotéticos directores deportivos.
El empresario alicantino, que ha irrumpido en la carrera electoral con un discurso rupturista, se ha limitado a repetir que “el Madrid no se vende” y a dibujar un proyecto encabezado por Erling Haaland. Pero sobre Vinícius, silencio administrativo. Un silencio que, a 48 horas de los comicios, suena a estrategia para no espantar ni a los socios que adoran al brasileño ni a los que sueñan con un bombazo en el mercado.
Elecciones calientes: el órdago a Florentino que pocos esperaban
“Casi nadie esperaba que Florentino Pérez tuviera un rival que le hiciera temblar”, recogía la propia entrevista. Y es que Riquelme ha pasado de ser un completo desconocido a convertirse en el centro de todas las miradas. Su candidatura ha subido de temperatura con críticas directas a la gestión del actual presidente, como la elección de la fecha de los comicios: “Me da pena no haber podido dar más al socio (...) por la falta de tacto de celebrar unas elecciones en el peor día en 20 años”, ha lamentado.
Pero el tono se ha vuelto aún más afilado cuando ha sacado a relucir el ‘caso Negreira’. Riquelme ha reclamado que el Real Madrid debería haber ido “hace tiempo a por Negreira” y haber intentado que el Barcelona bajase a Segunda División, como ocurrió en Italia con el Calciopoli. Un guiño al madridismo más combativo que completa su perfil de candidato sin pelos en la lengua.
Riquelme ha conseguido que cada respuesta suene a programa electoral, incluso cuando no responde.
¿Qué hay detrás de este silencio?
La jugada de no mojarse sobre Vinícius no es nueva en las elecciones del Real Madrid. Ya en 2006, Ramón Calderero esquivó durante la campaña el futuro de Raúl o Guti, y en 2009 Florentino Pérez se guardó de dar pistas sobre los galácticos que luego trajo. El silencio sobre las estrellas permite al candidato navegar entre dos aguas: no enfadar a la masa social que idolatra al jugador y no cerrarse a una operación multimillonaria si las arcas lo exigen.
En este caso, Vinícius es el mayor activo del club y su renovación —o su posible salida a la Premier— marcaría el inicio de un nuevo mandato. Riquelme prefiere que esa decisión la “lideren” sus futuros gestores deportivos, en un intento de proyectar una imagen de presidente que delega en los profesionales. Eso sí, el balón queda en el tejado del socio: el domingo, en las urnas, sabrá si prefiere al que calla o al que lleva dos décadas decidiendo sin consultar.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Enrique Riquelme, candidato sorpresa a la presidencia del Real Madrid, y Vinícius Júnior, la joya que acaba contrato en 2027.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? A dos días de unas elecciones que nadie veía venir, Riquelme no aclara si renovará al brasileño y remite a su proyecto deportivo.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque el silencio sobre la estrella más valiosa del equipo ha disparado las especulaciones en plena guerra electoral por el sillón blanco.

