La prórroga de los contratos de alquiler está en el aire: Podemos amenaza con votar en contra si el Gobierno no cede. Los cuatro votos de la formación morada son clave para convalidar el decreto de vivienda que el Ejecutivo prevé aprobar el próximo martes.
El texto incluye una extensión de dos años para los contratos que venzan antes de julio de 2028, una medida pactada entre PSOE y Sumar, y también la reforma de la ley del suelo que exige el PNV para agilizar trámites urbanísticos. Y es este último punto el que ha encendido a Podemos.
En declaraciones a los medios, Ione Belarra ha calificado la reforma de la ley del suelo como una “línea roja” y ha acusado al Gobierno de aprovechar el verano para “colarla por la puerta de atrás”. La secretaria general de Podemos cree que la medida “abre la puerta a más especulación y a más pelotazos urbanísticos”.
Qué contiene el decreto y qué rechaza Podemos
El decreto de vivienda, que se aprobará previsiblemente el 28 de julio en el Consejo de Ministros, tiene dos patas: por un lado, la prórroga de los alquileres, que permitirá a los inquilinos con contratos que caduquen antes de 2028 alargarlos dos años más. Por otro, la reforma de la ley del suelo para simplificar los trámites urbanísticos, un guiño imprescindible para el PNV.
Para Podemos, esa reforma desvirtúa el resto del decreto. Belarra la tildó de “adorno” y afirmó que la prórroga de los alquileres, aunque importante, no compensa el riesgo especulativo que, según ella, conlleva. “Pediría al Gobierno que no tome como rehenes a los inquilinos”, reclamó.
El partido nacionalista vasco, por su parte, condiciona su apoyo a que se mantenga la agilización de los trámites urbanísticos. Fuentes parlamentarias indican que sin el voto del PNV, el decreto perdería apoyos en el Congreso, por lo que el Ejecutivo se ve atrapado entre las exigencias de ambos grupos.
La prórroga de los alquileres, la medida más esperada por millones de inquilinos, depende ahora de un frágil equilibrio de fuerzas que puede romperse en septiembre.
Cuatro votos que pueden tumbar la medida
En la aritmética del Congreso, los cuatro escaños de Podemos se han convertido en imprescindibles. Si finalmente votan en contra, el Gobierno necesitaría otros apoyos difíciles de conseguir. La oposición del PP y Vox es casi segura, y otros socios como ERC o Bildu aún no han definido su posición, pero no compensarían la pérdida de los morados.
Belarra ha sido clara: “Si quieren hacer una reforma de la ley del suelo, los votos que tienen que buscar son los del PP”. Es decir, o el Gobierno retira esa parte del decreto, o se arriesga a perder la convalidación.
Negociación contrarreloj y un precedente que se repite
La situación recuerda a otros pulsos en el seno del bloque de investidura, como el de la ley de vivienda de 2023, cuando Podemos y PSOE mantuvieron duras negociaciones hasta el último minuto. Ahora, el tiempo apremia: el decreto se aprobará en julio, pero no se someterá al Congreso hasta septiembre, lo que deja semanas de intensa negociación.
Para los inquilinos, el coste de una prórroga que no llegue sería alto: en un mercado de alquiler tensionado, perder la posibilidad de extender el contrato dos años más supone un incremento de incertidumbre y, a menudo, de precio. Por eso, la “línea roja” de Podemos se ha convertido en una amenaza con consecuencias reales sobre el día a día de millones de personas.
El Gobierno, en cambio, defiende que la reforma del suelo es necesaria para agilizar la construcción de vivienda protegida y que no implica desregulación. La negociación con los distintos grupos se mantiene abierta y todo apunta a que el texto final puede cambiar antes del martes. La clave estará en si PSOE y PNV ceden para evitar que el decreto nazca herido de muerte.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Podemos ha puesto una línea roja para apoyar el decreto de vivienda: exige retirar la reforma de la ley del suelo que incluye el texto.
- Por qué te importa: Si la prórroga de los alquileres no se convalida, millones de inquilinos perderán la posibilidad de extender sus contratos dos años más.
- A quién afecta: Principalmente a los inquilinos con contratos que venzan antes de julio de 2028, y al mercado del alquiler en general.
- Hacia dónde vamos: El decreto se aprobará el 28 de julio en el Consejo de Ministros, pero la convalidación se decidirá en el Congreso en septiembre, con semanas de negociación por delante.



