Las nuevas normas obligan a Mercadona, Carrefour, Lidl y más supermercados a adaptar las etiquetas

Los supermercados tendrán que cambiar algo tan básico como sus etiquetas tras la nueva normativa impulsada por el Gobierno. Cadenas como Mercadona, Carrefour o Lidl deberán adaptarse para garantizar una compra más accesible y segura para todos.

Hacer la compra en los supermercados puede parecer algo rutinario, pero para muchas personas no lo es tanto. Algo tan simple como distinguir un producto de otro, saber si contiene alérgenos o si es peligroso puede convertirse en un problema cuando no puedes leer la etiqueta. Y precisamente ahí es donde quiere actuar ahora el Gobierno.

La nueva normativa obligará a los grandes supermercados a adaptar el etiquetado para que sea accesible también para personas con discapacidad visual. No será un cambio pequeño, porque afectará a miles de tiendas en toda España y cambiará la forma en la que se identifican muchos productos.

Puede que la mayoría de clientes no lo note demasiado, pero para otras personas esta medida puede suponer algo muy importante, poder hacer la compra con más autonomía y más seguridad.

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Los supermercados tendrán que etiquetar en braille productos con riesgos o alérgenos

Los supermercados tendrán que etiquetar en braille productos con riesgos o alérgenos
Qué producto es, la marca, si contiene alguna sustancia peligrosa o alérgenos y también la fecha de caducidad o consumo preferente. Fuente: Agencias

La nueva norma obligará a las grandes superficies, es decir, a las tiendas de más de 400 metros cuadrados, a incluir etiquetas en braille en productos que puedan suponer un riesgo. Aquí entran alimentos con alérgenos, productos de limpieza, cosméticos y otros artículos que contengan sustancias peligrosas.

La etiqueta deberá incluir información básica pero muy importante, qué producto es, la marca, si contiene alguna sustancia peligrosa o alérgenos y también la fecha de caducidad o consumo preferente. El objetivo es que una persona con discapacidad visual pueda identificar el producto sin depender de otra persona.

No solo etiquetas: también atención personalizada en la tienda

No solo etiquetas: también atención personalizada en la tienda
Derecho a que las personas con discapacidad visual puedan pedir atención personalizada. Fuente: Agencias

La normativa no se limita solo al etiquetado. También recoge el derecho a que las personas con discapacidad visual puedan pedir atención personalizada durante la compra si lo necesitan. Es decir, el supermercado deberá ofrecer ayuda para localizar productos, leer información o realizar la compra con normalidad.

Además, esta obligación no será solo en la tienda física. En las compras online, los supermercados también tendrán que ofrecer la posibilidad de solicitar productos con etiquetado en braille, algo que hasta ahora prácticamente no existía en la mayoría de supermercados.

Una norma que afectará a miles de supermercados en toda España

Una norma que afectará a miles de supermercados en toda España
Mejorar la seguridad y la autonomía de las personas con discapacidad visual. Fuente: Agencias

La medida afectará a más de 13.000 establecimientos en todo el país, es decir, a la gran mayoría de supermercados e hipermercados conocidos. Para las empresas supondrá una inversión importante, ya que tendrán que adaptar sistemas, etiquetas y, en algunos casos, reforzar la atención al cliente.

Aun así, el objetivo de la norma está bastante claro, mejorar la seguridad y la autonomía de las personas con discapacidad visual cuando hacen algo tan cotidiano como la compra. Porque algo tan simple como confundir un producto de limpieza con otro o no poder leer un alérgeno puede convertirse en un problema serio, y esta normativa busca evitar precisamente ese tipo de situaciones.

Qué pasará si los supermercados no cumplen la nueva normativa

Qué pasará si los supermercados no cumplen la nueva normativa
Una infracción en materia de igualdad, accesibilidad y protección de los consumidores. Fuente: Agencias

Como cualquier normativa de consumo, esta también tendrá consecuencias para los establecimientos que no la cumplan. No adaptar el etiquetado, no ofrecer la información en braille o no facilitar la atención personalizada podrá considerarse una infracción en materia de igualdad, accesibilidad y protección de los consumidores.

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Esto significa que las grandes superficies tendrán que tomarse en serio la adaptación, porque no se trata solo de una recomendación, sino de una obligación legal. Si un supermercado no garantiza que una persona con discapacidad visual pueda identificar un producto con alérgenos o sustancias peligrosas, podría enfrentarse a sanciones.

En la práctica, esto obligará a muchas empresas a cambiar protocolos internos, formar a los trabajadores y adaptar tanto las tiendas físicas como la venta online. No será un cambio inmediato, pero sí marcará un antes y un después en la forma en la que los supermercados tendrán que atender a todos sus clientes.