El Barça rechazó a Ademola Lookman por dos veces antes de su explosión en el Atlético

Ademola Lookman se ha convertido en el nombre propio del fútbol español tras su espectacular debut con el Atlético de Madrid. Sin embargo, el destino del atacante nigeriano pudo ser muy distinto. Durante los últimos dos años, el entorno del jugador mantuvo contactos recurrentes con el FC Barcelona, pero la dirección deportiva azulgrana priorizó otras opciones,

El fútbol suele regalar historias de caminos cruzados, y la de Ademola Lookman con el Barça es una de las más llamativas de los últimos tiempos. El ya hoy ídolo del Metropolitano estuvo sobre la mesa de la dirección deportiva azulgrana hasta en dos ocasiones. Todo comenzó en 2024, tras la histórica final de la Europa League donde el nigeriano asombró al mundo con un 'hat-trick' ante el Bayer Leverkusen.

Deco, director deportivo del club, presenció aquel partido en directo y quedó convencido de que el extremo tenía un nivel diferencial. Las relaciones entre el entorno del jugador y el club eran excelentes, ya que comparten agencia de representación con Ter Stegen, lo que facilitó los primeros acercamientos.

Sin embargo, a pesar de los informes positivos, el club decidió tomar otro rumbo. En aquel verano de 2024, la prioridad absoluta de la entidad catalana fue cerrar el fichaje de Dani Olmo. El perfil del internacional español encajaba más en los esquemas tácticos que se diseñaban entonces, y el presupuesto, ya limitado, se volcó en esa operación.

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Mientras tanto, el sueño de contratar a Nico Williams también sobrevolaba la planificación, lo que dejó a Lookman en un segundo plano. Aunque la operación por el nigeriano era sensiblemente menos costosa que la del extremo del Athletic, el Barça decidió no dar el paso definitivo, dejando pasar la primera oportunidad clara de hacerse con sus servicios.

Mateu Alemany y el fichaje de Ademola Lookman por el Atlético

El segundo capítulo de este desencuentro tuvo lugar en el verano de 2025. El entorno del jugador volvió a sondear la predisposición del Barça para entrar en una puja internacional. El jugador venía de una temporada sólida en Italia y una Copa de África encomiable, pero la situación financiera del club azulgrana seguía siendo un obstáculo insalvable para afrontar traspasos millonarios.

El Barça intentó de nuevo las opciones de Nico Williams y Luis Díaz, pero acabó cerrando la llegada de Marcus Rashford en calidad de cedido ante la imposibilidad de pactar compras de larga duración. Esta falta de límite salarial fue el golpe definitivo para las aspiraciones de Lookman de vestir de azulgrana.

El Barça rechazó a Ademola Lookman por dos veces antes de su explosión en el Atlético Fuente: Agencias
Ademola Lookman celebra un gol con el Atlético en Copa ante el Betis Fuente: Agencias

En ese escenario de indecisión apareció la figura de Mateu Alemany. El ahora director de fichajes del Atlético de Madrid conocía perfectamente el expediente del jugador desde su etapa en el Camp Nou. Alemany, que participó en las negociaciones de renovación de Ter Stegen con la misma agencia de Lookman en 2023, supo leer los tiempos del mercado mejor que nadie. Mientras el Barça se veía obligado a apostar por cesiones y la Atalanta mantenía un pulso con el jugador -que llegó a estar en rebeldía tras una oferta rechazada del Inter de Milán-, el Atlético preparó el terreno para un fichaje relámpago en el pasado mercado de enero.

El impacto de Ademola Lookman en la delantera de Simeone

La apuesta rojiblanca se cerró en 35 millones de euros, una cifra que hoy parece una ganga tras ver el rendimiento inmediato del nigeriano. Su estreno ante el Betis en Copa fue una exhibición de potencia y desborde que ha dejado a la afición colchonera entusiasmada. Simeone ya ha reconocido que las características de Lookman son únicas dentro de su plantilla, ofreciendo una capacidad de desequilibrio que el técnico argentino echaba en falta. Su facilidad para destrozar defensas rivales le ha colocado en el disparadero como uno de los grandes aciertos de la gestión de Alemany.

El Barça, por su parte, observa ahora desde la distancia cómo un jugador que estuvo a tiro se convierte en el gran referente del rival. Aunque en la Ciudad Condal siempre gustó su fútbol, la irregularidad que mostró en algunas etapas de su carrera generó dudas que el tiempo se ha encargado de disipar. La realidad es que el club nunca se decidió a apostar por él cuando tuvo la oportunidad, ya fuera por criterios técnicos o por la asfixia económica que marcó sus últimos mercados. Ahora, Lookman ya no es una opción de futuro para el Barça, sino una realidad que amenaza su hegemonía en el campeonato nacional desde la acera de enfrente.

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