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La AIReF estima que la deuda pública caerá al 113,8% del PIB a finales de 2023

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha actualizado el observatorio de deuda pública tras conocer que la ratio cerró el año 2021 en el 118,7% del PIB, lo que supone una reducción de 1,3 puntos en el conjunto del ejercicio, y estima ahora que caerá al 113,8% a finales de 2023.

De esta forma, las previsiones macro-fiscales publicadas por AIReF en enero proyectan una disminución de la deuda sobre PIB de 4,9 puntos sobre el nivel registrado en 2021.

Esta previsión, apunta la AIReF, está en línea con la previsión del 115,1% presentada por el Gobierno en el borrador de Plan Presupuestario para 2022.

En el observatorio, la AIReF asegura que el año 2022 ha comenzado con perspectivas de recuperación económica global «menos vigorosas» de lo inicialmente previsto, un escenario que, además, se ha agravado con el inicio de la guerra en Ucrania.

RIESGOS DE INFLACIÓN

La AIReF indica que las expectativas de inflación, por su parte, permanecen ancladas, pero la persistencia en las tensiones de precios, intensificadas tras el inicio del conflicto armado, pueden desatar «espirales alcistas y efectos de segunda ronda», que complicarían el diseño de la política monetaria en un entorno de deterioro de las previsiones de crecimiento a nivel global.

En este contexto, la ratio española de deuda sobre PIB se situó a finales de 2021 en el 118,7%, lo que supone una reducción de 1,3 puntos en el año.

Este nivel de cierre de 2021 supone una mejoría respecto a todas las previsiones, tanto de organismos nacionales como internacionales, aunque supone un incremento de 23,1 puntos respecto al nivel previo a la pandemia, advierte el organismo.

Por administraciones, la Administración Central y los Fondos de la Seguridad Social han asumido el 90% del incremento de deuda de los dos últimos años (20,9 puntos) al financiar la mayor parte de los gastos asociados a la pandemia.

Según AIReF, la reducción de la deuda sobre el PIB vendrá sustentada principalmente por el crecimiento económico, ya que el persistente déficit seguirá contribuyendo de manera sustancial al incremento de la deuda pese de la reducción de la carga financiera.

SIGUE REDUCIÉNDOSE EL COSTE DE LA DEUDA

A pesar del aumento de las necesidades de financiación, la AIReF constata que el coste de la deuda ha continuado reduciéndose, registrando un nuevo mínimo histórico y situando por primera vez el coste medio de las emisiones realizadas por el Tesoro en el conjunto del año en terreno negativo.

Los bajos tipos de emisión han permitido reducir y estabilizar la carga financiera a pesar de haberse incrementado notablemente el endeudamiento. Según la AIReF, el actual entorno de bajos tipos de interés sigue favoreciendo la dinámica de la ratio de deuda en el largo plazo, ayudando a generar un efecto «bola de nieve» positivo a lo largo de los próximos años.

En el corto plazo, los modelos de AIReF proyectan el mantenimiento de esta tendencia de leve reducción de la carga financiera y de los tipos medios de la deuda.

En el observatorio, la AIReF señala que las últimas reuniones del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) señalan hacia cierta retirada de los estímulos a través de la finalización de los programas de compras como el PEPP, aunque se deja la puerta abierta a calibrar este tipo de herramientas no convencionales según el devenir de la situación económica.

UCRANIA PUEDE ALTERAR LOS PLANES DEL BCE

Sin embargo, la AIReF advierte de que el nuevo escenario de crisis abierto tras la invasión de Ucrania puede alterar el ritmo en el proceso de normalización de las condiciones monetarias que se esperaban a lo largo de 2022, tras el fuerte repunte de la inflación a nivel global, que ha batido mes tras mes todas las previsiones, cuestionando el carácter transitorio de la misma.

La AIReF señala que los mercados financieros han comenzado el año ajustándose a este nuevo escenario de elevada inflación y previsibles subidas de tipos de interés, favoreciendo una corrección en la renta variable y un ascenso de la rentabilidad en todos los tramos de la deuda soberana.

No obstante, con el inicio de la invasión de Ucrania, los mercados financieros han comenzado a reevaluar las perspectivas de la política monetaria, registrado fuertes caídas en la rentabilidad de la deuda soberana, impulsadas por su carácter de activo refugio.

De cara a los próximos años, la AIReF prevé una estabilización de las necesidades de financiación brutas en términos monetarios, que se irán reduciendo en relación al PIB.

Según AIReF, la deuda del Estado presenta un riesgo de refinanciación «bajo», con un perfil de vencimientos bien distribuido a lo largo de los próximos años, con vencimientos moderados en el corto plazo y una distribución granular en el medio y largo plazo.

RIESGOS PARA LA SOSTENIBILIDAD DE LA DEUDA

En cuanto a los riesgos para la sostenibilidad, la AIReF señala que la invasión de Ucrania eleva el riesgo de un escenario de ‘estanflación’ en la Unión Europea, donde la elevada inflación podría tornarse más persistente, desatando espirales alcistas y efectos de segunda ronda que complicarían el proceso de normalización de la política monetaria.

Por su parte, un repunte de los tipos de interés de la deuda soberana tendría un impacto «limitado» en el gasto en intereses debido a la elevada vida media de la cartera en el corto plazo.

«En el medio y largo plazo un entorno de tipos bajos será imprescindible para aliviar el esfuerzo fiscal necesario para que la deuda pública se mantenga en una trayectoria descendente», indica.

Por otro lado, afirma que el aumento de los pasivos contingentes a través de las líneas de avales supone también un riesgo en el corto y medio plazo, aunque su impacto es igualmente limitado.

Finalmente, apunta que el previsible aumento del gasto sanitario y del gasto en pensiones como consecuencia del envejecimiento de la población es uno de los «principales riesgos» para la sostenibilidad de las finanzas públicas en el medio y largo plazo.