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Qué es la caja negra de un avión

Durante una entrevista en el año 1985 David Warren cito: «Me quedé pensando para mis adentros, si pudiéramos recuperar esos últimos segundos, se ahorrarían muchas discusiones e incertidumbre«. Por eso durante la década de los 50, se instaló un dispositivo de grabación en un avión, específicamente en la cabina del piloto, conocido hoy en día como la caja negra, conoce a continuación los detalles de ella.

¿Qué es la caja negra?

¿Qué es la caja negra?

La caja negra es un dispositivo de registro que graba el sonido ambiente y las conversaciones que tienen lugar en cabina de un avión, durante el trayecto de vuelo del mismo.

Su función principal es el almacenamiento de datos, que de ocurrir un accidente, permitan el análisis de lo ocurrido previamente y tal vez determinar las causas del siniestro.

La caja negra cuenta con un sistema CVR (Cabin Voice Recorder en inglés), la cual graba digitalmente, bien puede ser las 2 últimas horas o los últimos 30 minutos de vuelo (caso del Boeing 777).

Por eso se resguarda la caja negra en un lugar resistente al impacto en caso de accidentes y color característico de naranja fluorescente, que facilita su visualización, en caso de un accidente, para que sea localizada, como en el caso del avión de Egytpair de 2016.

¿Cómo puede localizar la caja negra?

¿Cómo puede localizar la caja negra?

Las cajas negras de un avión, producen una señal que cuenta con una frecuencia e intensidad establecida una vez que se produce el impacto el mismo, esta permite ser recogidas o localizadas por los servicios de rescate. Sin embargo, la señal es limitada su alcance si las mismas caen a muchos metros de profundidad; además que ese sonido solo dura 30 días.

¿Cuántas cajas negras hay en un avión?

Los aviones modernos poseen en realidad dos cajas negras, las cuales están integradas por dos piezas separadas: un registrador de la voz en cabina, de todo el sonido así como de las conversaciones en ella. Y la otra caja negra, registra los datos de vuelo y los parámetros de todas las funciones del avión, cuentan cada una con una baliza de localización submarina.

Esta baliza de la caja negra, se activa de manera inmediata al entrar en contacto con el agua, esto genera la señal utilizada por los investigadores para su posterior localización.

Esta señal de localización permite que sea detectada a unos 4.267 metros aproximadamente, estas grabaciones reservadas en la misma reproducen las conversaciones entre el piloto y el copiloto.

¿La caja negra es a prueba de bombas?

La caja negra guarda información vital sobre el vuelo y las condiciones climáticas, altitud, velocidad, dirección y aceleración vertical del vuelo, así como factores técnicos (movimiento de las alas). Por ello se creó un modelo, el FA 2100 de la compañía L-3; el cual fue sometido a pruebas por National Geographic.

La caja negra fue expuesta al fuego de 1110 ° C durante una hora y a 260 ° C de calor durante 10 horas, y la misma superó la prueba sin ningún daño. E incluso estos mismos operan desde los -55 ° a +70 ° C, gracias a su aislamiento de alta temperatura, además de que cuentan con una especie de armadura de acero inoxidable o titanio que resiste la corrosión.

¿Quién creo la caja negra de los aviones?

Como la mayoría de los inventos, la caja negra no cuenta con un único creador, pero el primer prototipo es del año 1939, por el ingeniero francés François Hussenot. La misma era rudimentaria y hecha con film fotográfico calibrada con espejos, cuyos flashes se accionaban con los sensores a bordo y así se registraba el historial del vuelo.

Hussenot escondió la caja negra del ejército invasor alemán enterrándola cerca de una playa del Océano Atlántico en junio de 1940, pues la consideró un invento muy importante. Y con los avances tecnológicos se perfeccionó la misma y se extendió a los vuelos comerciales en todo el planeta.

Al finalizar la guerra, algunas utilizaban fotografías e imprimían los datos en bobinas de aluminio, pero esto fue cambiando con el tiempo, ya que la caja negra en sí, fue creación del australiano David Warren, un químico e ingeniero de aviación que en el año 1953, para ayudar a descubrir la causa de una serie de accidentes aéreos, ya que varios aviones Comet se habían estrellado sin explicación.

Para 1958 creó prototipo de la Unidad de Memoria de Vuelo, que era más grande que la mano de una persona mayor, y que grababa 4 horas de las conversaciones en la cabina y las lecturas de los mandos, en una bobina de acero magnetizado.

Al principio fue rechazada por autoridades de la aviación, ya que era de poca utilidad directa y los pilotos alegaron que espiaría su trabajo, El gran hermano.

Por ello Warren se fue al Reino Unido, donde el recibimiento fue entusiástico y tras un reportaje de la BBC sobre la caja negra, surgieron los interesados en fabricarlas. Para 1960 en los EEUU, se daban las pautas iniciales para que fueran obligatorios y a mediados de ese año, los registros de vuelo (datos y voz) eran obligatorias para todo avión comercial.

La caja negra cuenta actualmente con computadoras que reemplazan a la cinta magnética, para grabar más datos y sean más propensos a sobrevivir a un impacto. Estas deben contener una etiqueta que indique “Registrador de vuelo, No Abrir”. Y ahora quieren implementarla en los nuevos vehículos.

¿Cuáles son las pruebas de certificación de una caja negra?

¿Cuáles son las pruebas de certificación de una caja negra?

Toda caja negra debe pasar las pruebas de certificación para comprobar que estén preparadas, y las cuales son las siguientes:

  • Prueba de impacto: con una pistola de gas se lanza la misma contra un blanco de aluminio, a una fuerza máxima de 3500 kilos.
  • Prueba de resistencia a la penetración: se deja caer sobre la caja negra, a una altura de tres metros, una masa de 225 kilos con una punta de acero templado.
  • Prueba de aplastamiento estático: con un actuador se realiza compresión de 2300 kilopondios.
  • Prueba de inmersión a gran profundidad: durante 24 horas permanece dentro de una cámara llena de agua marina a presión.
  • Prueba de ignifugación: se le somete a llamas de 1.100 °C.